Justo Rufino Barrios tomó el poder en 1873, emprendió cambios económicos y políticos. Apoyó el Ferrocarril, el cultivo de café, la educación laica y gratuita. Pero se volvió dictador y pretendía unir de nuevo a Centro América, lo cual lo llevó a su muerte.
Justo Rufino Barrios encabezó junto a Miguel García Granados la revolución liberal que culminó en 1871. Su administración marcó el inicio del Estado liberal guatemalteco y sentó las bases del modelo agroexportador basado en el café. Al mismo tiempo, su gobierno estuvo caracterizado por la concentración del poder, la persecución de opositores y la limitación de las libertades políticas.
Barrios asumió la Presidencia el 4 de junio de 1873, dos años después de la Revolución Liberal de 1871 que derrocó al régimen conservador. Originario de San Lorenzo, San Marcos, había participado activamente en la lucha contra el gobierno de Vicente Cerna junto con García Granados, a quien sucedió en la Presidencia.
La construcción del Estado liberal
Barrios ofreció una nueva Constitución de la República, pero esta demoró hasta 1879. Ya en el gobierno de García Granados había empezado (como presidente interino) la expropiación de bienes a la Iglesia y la expulsión de autoridades eclesiásticas. Esto se consolidó al tomar el mando. Nacionalizó bienes religiosos y declaró la libertad de cultos. También restableció el matrimonio civil, fortaleció el Registro Civil y promovió una educación pública, gratuita y laica.
Durante su administración se promulgó el Código Civil y se reorganizó la administración pública. Asimismo, impulsó la creación del Banco Nacional de Guatemala, considerado el antecedente del sistema bancario moderno, y promovió leyes destinadas a fortalecer la agricultura, el comercio y el crédito.
El auge del café y sus costos sociales
El gobierno de Barrios consolidó el cultivo del café -introducido desde los tiempos de Rafael Carrera y también fomentado por Vicente Cerna– como el principal producto de exportación de Guatemala. Para favorecer su expansión promovió la construcción de carreteras, puertos y el ferrocarril, aunque este no se terminaría sino hasta muchos años después de su muerte. También reforzó la migración de extranjeros, que ya habían comenzado Carrera y Cerna.
Por eso ese crecimiento de cultivos estuvo acompañado de medidas que afectaron principalmente a la población indígena y campesina. Eliminó muchas tierras comunales y emitió dos normas represivas: “La Ley contra la Vagancia” y “el Reglamento de Jornaleros”, que obligaban a miles de trabajadores indígenas a laborar en las fincas cafetaleras, por poco o ningún salario.
Un gobierno fuerte y centralizado
Si bien la Revolución Liberal criticaba la dictadura de Rafael Carrera y señaló de lo mismo a Vicente Cerna, Justo Rufino Barrios también gobernó bajo un modelo dictatorial. En 1876 la Asamblea le otorgó facultades extraordinarias mientras el país elaboraba una nueva Constitución.
En 1879 se promulgó la Constitución Liberal, que permaneció vigente, con reformas, hasta 1944, la cual retomaba el balance de poderes. Sin embargo, a pesar del nuevo marco constitucional, el presidente mantuvo un férreo control sobre ela administración pública, el Legislativo y Judicial, así como el Ejército y la vida política.
Sus partidarios sostienen que la firmeza de su gobierno permitió ejecutar reformas que habrían sido imposibles en un contexto de inestabilidad. Sus detractores, en cambio, lo consideran un dictador más que recurrió a la persecución política y a la represión para consolidar su proyecto. Su respaldo provenía de aquellos grupos que se veían beneficiados por sus medidas sociales y económicas.
Tratado elimina reclamo territorial sobre Chiapas
Barrios fue un convencido defensor de la reunificación de Centroamérica. Su influencia política se extendió a El Salvador y Honduras, donde respaldó a gobiernos aliados.
En 1882 firmó el Tratado Herrera-Mariscal con México, mediante el cual Guatemala renunció definitivamente a sus reclamaciones sobre Chiapas y el Soconusco, fijando la frontera que ambos países mantienen hasta la actualidad. Algunos historiadores sostienen que de esta forma saldó la cuenta por el apoyo recibido del gobierno mexicano para empezar la Revolución Liberal.
En marzo de 1885, ante algunos cambios en gobiernos de países vecinos, Barrios proclamó la Unión Centroamericana e inició una campaña militar para forzar ese modelo. La iniciativa fue rechazada por El Salvador y Honduras. El 2 de abril de 1885, Barrios murió en la batalla de Chalchuapa, en El Salvador, el 2 de abril de 1885.













