Juan Barrundia fue electo en 1824 Jefe del recién creado Estado de Guatemala. Entró en pugna con el presidente de la República Federal de Centro América, Manuel José Arce, integrada por los cinco Estados. Barrundia fue destituido en 1825.
Para comprender mejor, empecemos un poco de nuevo: Cuando Centroamérica declaró su independencia de España el 15 de septiembre de 1821, todavía no existían los países y gobiernos que hoy conocemos. Las antiguas provincias del Reino de Guatemala entraron en un período de transición en el que debían decidir cómo organizarse políticamente.
Durante esos primeros años estuvo vigente la figura del Jefe Político Superior, un cargo heredado de la administración española. Entre 1821 y 1824 ejercieron el mando, como Jefe Político Superior Gabino Gaínza, Vicente Filísola, Tomás O’Horan y otros, de forma inestable y períodos muy cortos, confusos. Aquella etapa estuvo marcada por la incertidumbre. Centroamérica atravesó la anexión al Imperio Mexicano, la posterior separación de México y la búsqueda de una nueva forma de gobierno para la región.
Nace el Estado de Guatemala
En 1824 la Asamblea Constituyente aprueba la Constitución de la República Federal de Centroamérica. Las antiguas provincias pasaron a convertirse en Estados integrantes de una federación. Guatemala dejó de ser una provincia y se transformó en el Estado de Guatemala, con autoridades propias (un Jefe y un subjefe de Estado).
Pero también existía el gobierno de la Federación. (Un poco a la manera de Estados Unidos, que tenía un presidente y gobernadores estatales) Pero en Centro América, esto se convirtió en competencias de poder: coexistían dos niveles de gobierno: el gobierno federal, encargado de los asuntos comunes de Centroamérica, y los gobiernos estatales, responsables de la administración interna de cada territorio.
¿Cómo era Juan Barrundia primer jefe de Estado?
El 5 de mayo de 1824, se convocó para elegir al jefe y vicejefe de cada Estado. No fue voto popular sino de la asamblea. Mientras tanto, el doctor Alejandro Díaz Cabeza de Vaca ejerció provisionalmente el cargo de Jefe del Estado de Guatemala, porque el conteo de votos ocurrió hasta el 30 de septiembre: en este fue electo Juan Barrundia (1788-1854) como Jefe de Estado y Cirilo Flores como Vicejefe.
Barrundia tomó posesión el 12 de octubre.
Según el historiador Alejandro Marure, Juan Barrundia no se había distinguido “en ninguna carrera ni destino público”. Había tenido un empleo en el gobierno general. Quien era más destacado y conocida era (y es) su hermano José Francisco Barrundia, prócer de la Independencia.
Juan Barrundia era “un hombre firme y despreocupado… con carácter enérgico, bastante actividad’ y `empeño por toda especie de innovaciones políticas”, pero “no poseía la prudencia, ni ese arte de hacerse amar que es tan necesario en el que manda”. Por el contrario, se dejaba llevar “por la exaltación de su genio y obraba abiertamente y sin la previsión que sólo puede dar el largo manejo de los negocios”.
Emitía sus opiniones con “calor”, era de carácter “duro e incontrastable”, y áspero en sus maneras, lo cual lo hizo “inaccesible a las personas que no eran de su partido”, y hacía que su política adoleciera de “sagacidad y contemplaciones”.
El jefe de Estado guatemalteco Juan Barrundia debía organizar instituciones prácticamente nuevas, coordinar la administración pública y ayudar a consolidar un sistema político que apenas nacía.
La llegada de Manuel José Arce
De nuevo es importante recordar que Guatemala NO era una república independiente. Formaba parte de la República Federal de Centroamérica, integrada por los Estados de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. La capital federal estaba en Guatemala y también la capital del Estado.
El 30 de abril de 1825 tomó posesión el salvadoreño Manuel José Arce como primer presidente de la República Federal de Centroamérica. Al principio parecía que Arce y el jefe de Estado de Guatemala Juan Barrundia podían trabajar juntos.
Pero en junio surgieron los primeros choques serios entre el presidente federal Manuel José Arce y el jefe de Estado de Guatemala Juan Barrundia.
El primer conflicto ocurrió durante la conmemoración del primer aniversario de la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente. Barrundia y autoridades del Estado de Guatemala se negaron a asistir a la ceremonia oficial en la Catedral porque consideraban que los lugares de honor estaban reservados para funcionarios federales. En protesta, organizaron una celebración paralela en la iglesia de Santo Domingo. Arce dispuso que tropas federales condujeran a los funcionarios estatales hasta la ceremonia, una medida que estos consideraron humillante. Más tarde, el propio Arce admitió que el asunto era menor y que quizá habría sido mejor ignorarlo.
Dos capitales, dos poderes, un Estado
Poco después surgió una segunda disputa. El gobierno del Estado de Guatemala decidió trasladar su sede desde Antigua Guatemala hacia la capital federal, pero carecía de edificios para instalar sus oficinas. Juan Barrundia ordenó ocupar propiedades privadas, cuyos dueños acudieron al gobierno federal en busca de protección. Arce intentó negociar personalmente con Barrundia, pero la reunión terminó sin acuerdo.
La tensión aumentó cuando Juan Barrundia solicitó al Legislativo estatal autorización y recursos para adquirir armas con el argumento de contener el supuesto despotismo de un “tirano”, una referencia evidente a Arce. Finalmente, el conflicto se resolvió cuando el Congreso Federal proporcionó oficinas al gobierno guatemalteco.
Arce destituye a Barrundia: septiembre de 1826
Entre marzo y septiembre de 1826, la crisis política de la Federación Centroamericana se agravó. Aunque el presidente federal Manuel José Arce pidió cooperación al inaugurar el Congreso el 1 de marzo, los diputados liberales continuaron enfrentándolo y buscaron limitar su poder.
El Congreso, dominado por los liberales, dedicó buena parte de sus esfuerzos a investigar y cuestionar a Arce en lugar de impulsar nuevas leyes. Pretendían destituir al mandatario alegando falta de rendición oportuna de cuentas de los gastos de su administración.
Arce defendía sus atribuciones como comandante en jefe del ejército federal y propuso organizar una fuerza de 4,000 hombres. Los liberales impulsaron, con la colaboración del coronel francés Nicolás Raoul, un proyecto para reducir la autoridad presidencial sobre las fuerzas armadas. Raoul desobedeció órdenes presidenciales y fue protegido por el jefe de Estado de Guatemala, Juan Barrundia.
Arce ordenó el arresto de Juan Barrundia el 6 de septiembre de 1826 y lo destituyó como Jefe de Estado el 9 de septiembre. Aunque la legislatura guatemalteca no lo condenó, tampoco lo restituyó en el cargo. Liberales y conservadores bloquearon mutuamente el funcionamiento del Congreso y del Senado. La Corte Superior de Justicia también dejó de funcionar poco después.
Arce quedó como la principal autoridad efectiva de la Federación. Los liberales lo señalaron de concentrar el poder. Mientras tanto el Estado de Guatemala quedó a cargo del vicejefe de Estado, Cirilo Flores.







