Poderoso discurso en favor de la identidad y la dignidad cultural lanzó en la fase de calificación Elena Yamileth Mateo, quien fue electa Rabin Ajau 2026 entre 142 participantes. Esta fue su elocuente expresión dirigida a la juventud.
La madrugada del 26 de julio de 2026 quedará inscrita en la memoria de Santa Cruz Barillas, Huehuetenango. Tras una extensa jornada de discursos, evaluaciones y muestras de identidad cultural en Cobán, Alta Verapaz, la participante maya q’anjob’al Elena Yamileth Mateo Juan, de 21 años, fue proclamada como Rabín Ajaw 2026-2027, convirtiéndose así en la nueva Hija del Rey.
Su elección representa mucho más que un reconocimiento individual. Para Santa Cruz Barillas, un municipio ubicado en el norte de Huehuetenango constituye un motivo de orgullo colectivo y una oportunidad para proyectar al país la fortaleza de los pueblos q’anjob’al.
Desde la primera fase del certamen Elena Yamileth, estudiante de la carrera de Derecho y digna representante del pueblo Q’anjob’al se expresó con valentía y fuerza ante el jurado en la fase de discursos. Lo hizo en Q’anjob’al y en Castellano. Por el valor e inspiración manifiestos en tal discurso lo presentamos aquí:
“Bajo la mirada eterna de nuestros abuelos…
Bajo la mirada eterna de nuestros abuelos que caminaron antes que nosotros, reciban un saludo de respeto y hermandad.
Ellos no veían en la juventud la continuidad de una generación, sino la fuerza vital para preservar su identidad. Hoy, en este mundo, cada vez más acelerado y conectado el deterioro cultural se anuncia con poder, el consumismo y las tendencias globalizadas nos ofrecen una moda que cambia transformando nuestros tejidos sin alma e idioma sin valor.
Mientras nuestros pueblos poseen una identidad que ha resistido siglos, la tecnología no es el enemigo. El riesgo aparece cuando una pantalla comienza a educar más que nuestros abuelos, cuando las tecnologías, cuando las redes sociales influyen más que nuestros valores.
¿Esa es la herencia que ellos soñaron? Es un verdadero suicidio cultural. ¿De qué sirve tener el mundo entero al alcance de nuestras manos si estamos dejando escapar la memoria de quienes somos? Jóvenes, podemos ser modernos sin dejar de ser indígenas.
“Seamos una generación con memoria y dignidad”
Seamos una generación con memoria y dignidad. No esperemos que nuestros abuelos vuelvan a levantarse para defender lo que corresponde. Necesitamos empoderarnos, exijamos el cumplimiento de las leyes que nos respaldan.
Utilicemos la tecnología para fortalecer nuestra identidad, no para reemplazarla, emprender y ser profesionales con pertinencia cultural de nuestros pueblos.
Involucrémonos en espacios de decisión, no conformarnos con simulacros de participación.
No más políticas hechas sin nuestras realidades para que nos reconozcan como sujetos de derecho, no como objetos culturales, porque el mayor peligro para una cultura no es que otros la olviden, es que sus propios herederos decidan abandonarla por el legado de nuestros abuelos.
Soy Elena Yamilet, Mateo Juan, de Santa Cruz Barillas, Huehuetenango. Muchas gracias.
Histórico triunfo
La edición 2026 del Festival Nacional de Cobán es histórica porque reunió a 142 representantes de 19 departamentos, la cifra más alta registrada en la historia del certamen. Solo Huehuetenango participó con quince delegaciones municipales, reflejando la enorme diversidad cultural que caracteriza al departamento. La proclamación de Elena Yannileth adquiere así una dimensión especial: fue elegida entre la mayor cantidad de participantes que haya tenido el certamen desde su creación.
Más barillenses destacados













