El 31 de marzo de 1963, el ministro de la Defensa del presidente y general Miguel Ydígoras Fuentes, encabezó un golpe de Estado. Había un proceso electoral en marcha y el expresidente Juan José Arévalo se perfilaba como fuerte candidato. Pero ya no hubo comicios.
El 31 de marzo de 1963, el coronel Enrique Peralta Azurdia, ministro de la Defensa Nacional, derrocó al presidente Miguel Ydígoras Fuentes, en medio de una creciente tensión política, marcada por las protestas populares y el fortalecimiento de la actividad de grupos insurgentes en 1962 pero cuyo origen estaba en la rebelión de 1960 iniciada por algunos oficiales que desertaron del Ejército.
Con el argumento de impedir que Guatemala cayera bajo el control de fuerzas comunistas, el Ejército asumió el gobierno y Peralta Azurdia se convirtió en jefe de Estado a cargo del Ejecutivo y el Legislativo. Su administración, que fue denominada Operación Honestidad, en alusión a los señalamientos de corrupción contra el gobierno de Ydígoras, restringió la actividad política, reforzó el papel de las fuerzas armadas en la conducción del país y trazó una nueva Constitución de la República.

Destacada trayectoria militar
Alfredo Enrique Peralta Azurdia nació en la ciudad de Guatemala el 17 de junio de 1908. Fue hijo de Juan Peralta y Ana Azurdia. Estudió en el Colegio San José de los Infantes, donde se graduó de bachiller en Ciencias y Letras, y posteriormente ingresó a la Escuela Politécnica, en la que se graduó como oficial del Ejército el 15 de diciembre de 1929.
Gracias a una beca, amplió sus estudios militares en Santiago de Chile. Su carrera avanzó mediante los ascensos correspondientes al escalafón y llegó al grado de coronel. Dirigió la Escuela Politécnica. Fue agregado militar en las representaciones diplomáticas de Guatemala en México, Chile, Costa Rica, El Salvador y Estados Unidos. También fue embajador en Cuba -antes de la Revolución de 1959-, Costa Rica y El Salvador.
En el gobierno del general Ydígoras Fuentes ocupó la Dirección General de Asuntos Agrícolas, fue ministro de Agricultura entre 1959 y 1960; después asumió el Ministerio de la Defensa Nacional.

El golpe de Estado
La administración de Ydígoras Fuentes enfrentaba una crisis política prolongada. Las protestas estudiantiles y populares de 1962 evidenciaron el descontento con el gobierno, mientras sectores de la izquierda consideraban la lucha armada para intentar alcanzar cambios políticos. El Gobierno era cuestionado por acusaciones de corrupción e inestabilidad administrativa.
En ese escenario, el Ejército justificó su intervención con el argumento de que existía una amenaza comunista. También influyeron las disputas en torno a las elecciones previstas para 1963 y al posible retorno del expresidente Juan José Arévalo, quien buscaba participar en la contienda.
El 31 de marzo el Ejército, como institución, asumió directamente el control del Gobierno. Peralta Azurdia pasó de ministro de Defensa a jefe de Gobierno de la República. Se suspendió la Constitución de 1956, se disolvió el Congreso y se prohibieron las actividades de los partidos políticos. Peralta Azurdia gobernó mediante decretos-leyes, respaldado por la llamda Carta de Gobierno emitida en abril de 1963, que no era una Constitución.
Escucha el discurso del coronel Peralta Azurdia al asumir la jefatura de Gobierno:
Reformas fiscales y laborales
Entre las medidas registradas en las fuentes históricas figura la puesta en vigor del Impuesto sobre la Renta, que había enfrentado oposición durante el gobierno anterior. También se emitieron nuevos códigos civil y penal.
En el ámbito laboral, su gobierno estableció el pago obligatorio del aguinaldo para los trabajadores del Estado y de la iniciativa privada. Esta medida sigue vigente hasta la fecha, pero solo para quienes tienen un empleo bajo contrato con prestaciones.
En la economía hubo expansión en algunos sectores, entre ellos la industria del níquel en Izabal, favorecida por inversiones extranjeras vinculadas con EXMIBAL. También aumentaron las exportaciones hacia otros países centroamericanos y resurgió el interés por impulsar la colonización de Petén.

Constitución de 1965 y fortalecimiento del poder militar
En mayo de 1964 se celebraron elecciones para una Asamblea Nacional Constituyente en las que participaron el Movimiento de Liberación Nacional (MLN) y el Partido Revolucionario (PR). Se promulgó la nueva Carta Magna el 15 de septiembre de 1965 y entró en vigencia hasta el 5 de mayo de 1966.
Entre sus disposiciones figuraron la creación de la Vicepresidencia de la República y del Consejo de Estado, así como la reducción del período presidencial a cuatro años. La Constitución reforzó el marco anticomunista y estableció condiciones restrictivas para la organización de los partidos políticos.
Mientras tanto el conflicto armado ganó fuerza, sobre todo con acciones acciones insurgentes en áreas urbanas, incluidos secuestros y atentados atribuidos a organizaciones armadas como las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR). La respuesta estatal fue detenciones de determinados personajes señalados de izquierdistas. También surgieron grupos paramilitares de derecha que efectuaban detenciones ilegales y ejecuciones.
El 1 de abril de 1965, las FAR atacaron con bombas instalaciones y edificios públicos en la capital, en un contexto de confrontación con el régimen militar. La insurgencia y la represión se desarrollaron en una dinámica de confrontación que continuaría durante las siguientes décadas.
La entrega del poder en 1966
Peralta Azurdia convocó elecciones generales para marzo de 1966. La contienda fue ganada por el Partido Revolucionario, que postuló al abogado Julio César Méndez Montenegro para la presidencia y al periodista Clemente Marroquín Rojas para la vicepresidencia.
El resultado abrió el camino para que un civil asumiera la presidencia después de varios años de gobiernos militares y provisionales. Méndez Montenegro tomó posesión el 1 de julio de 1966, fecha en la que Peralta Azurdia dejó la jefatura del Estado.
La transición electoral no significó el fin de la influencia militar en la política nacional. El Ejército había consolidado su papel como actor central del poder en los años siguientes.
En las elecciones presidenciales del 5 de marzo de 1978 participó como candidato del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) y obtuvo 211,393 votos, equivalentes al 33.13 % del total: quedó en segundo lugar, detrás del general Romeo Lucas García, quien obtuvo el 40%. Debido a que ninguno tenía la mayoría absoluta, el Congreso votó a favor de Lucas. El coronel Peralta Azurdia se trasladó a Miami, Estados Unidos, donde residió hasta su fallecimiento en febrero de 1997, a los 88 años.



















