El abogado Luis Arturo González (1900-1965) asume la presidencia tras el asesinato de Carlos Castillo Armas. Convocó a elecciones, estas se efectuaron pero fue derrocado. Fue uno de los dos civiles que gobernaron el país entre 1951 y 1985.
El magnicidio de Carlos Castillo Armas (1914-1957), ocurrido la noche del viernes 26 de julio de 1957 dentro de la Casa Presidencial, abrió uno de los episodios más breves y convulsos de la historia política de Guatemala. La versión oficial señaló como supuesto responsable a Romeo Vásquez Sánchez, un guardia presidencial que, después de disparar contra el mandatario, se habría suicidado. El asesinato, ocurrido a las puertas de un fin de semana, quedó rodeado de interrogantes.
Al día siguiente, el Congreso de la República, siguiendo lo estipulado por la ley, llamó a ejercer provisionalmente la presidencia al abogado Luis Arturo González López (1900-1965), quien era el Primer Designado a la Presidencia. El Decreto 1191, emitido el 27 de julio, formalizó su llamado al Ejecutivo.
González, un civil, llegó así a la Presidencia en un país donde el peso de los militares sobre la política era enorme. De hecho, fue uno de los dos civiles que ocuparon la presidencia entre 1951 y 1985. Sin embargo fue derrocado cuando estaba cumpliendo 90 días de gobierno en octubre de aquel mismo año 1957.

Un abogado civil al frente del Ejecutivo
La trayectoria de González estaba vinculada al ámbito jurídico y político. Había ejercido como abogado y ocupado cargos dentro del Organismo Judicial, entre ellos el de magistrado de la Corte Suprema de Justicia.
Su llegada a la Presidencia no fue producto de una rebelión militar ni de una elección, sino de la aplicación del mecanismo de sucesión previsto entonces: era el Primer Designado y fue llamado por el Congreso a ejercer el cargo al día siguiente del asesinato de Castillo Armas.
Su tarea principal sería conducir la transición y convocar a nuevas elecciones presidenciales. El país debía regresar a las urnas después de la muerte inesperada de Castillo Armas, ocurrida cuando todavía estaba vigente el régimen surgido del movimiento de 1954.

González convocó a elecciones y otro civil obtuvo la mayoría de votos
Las elecciones fueron convocadas para el 20 de octubre de 1957. Participaron tres candidatos: el abogado Miguel Ortiz Passarelli, por el Movimiento de Liberación Nacional; el general Miguel Ydígoras Fuentes, por el Partido Reconciliación Democrática Nacional, Redención, y Miguel Asturias Quiñónez, por la Democracia Cristiana.
El resultado tuvo una particularidad que, prácticamente, marcaría el desenlace del gobierno de González: el candidato civil Miguel Ortiz Passarelli obtuvo la mayor cantidad de votos: 198 mil 931, frente a 138 mil 323 del general Ydígoras y 26 mil 452 de Asturias Quiñónez. En total fueron contabilizados 353 mil 706 votos.
Pero Ortiz Passarelli no llegó a asumir la Presidencia. Ydígoras Fuentes reclamó un supuesto fraude, desconoció los resultados e inició una serie de protestas públicas. La crisis electoral rápidamente dejó de ser solamente una disputa entre candidatos y pasó a involucrar directamente al Ejército.

Un general reclamó supuesto “fraude”
Ydígoras, que era un antiguo oficial del gobierno del dictador Jorge Ubico, llegó a instalarse en las gradas del Palacio Nacional, donde anunció que permanecería allí hasta que se reconociera su supuesto triunfo. La situación aumentó la presión sobre el gobierno provisional de González.
El desenlace fue la intervención de las Fuerzas Armadas. Aunque en los relatos históricos no suele hablarse de un Golpe de Estado, fue algo así: el 24 de octubre de 1957, apenas cuatro días después de las elecciones, una junta militar integrada por los coroneles Óscar Mendoza Azurdia, Roberto Lorenzana Salazar y Gonzalo Yurrita Nova depuso a González e instaló un gobierno castrense.
De esta manera, el proceso convocado por un presidente civil no terminó con la llegada de otro civil electo, a pesar del número de votos. Sin embargo, quizá ante la posibilidad de que el Ejecutivo y el Congreso validaran la elección, ocurrió el golpe militar.

Golpe militar contra un gobierno civil
La junta permaneció solamente dos días en el poder. La presión política de Ydígoras Fuentes condujo a que el congreso llamara al Segundo Designado, quien era, para mayor coincidencia, un militar: el coronel Guillermo Flores Avendaño.
La salida de González mostró los límites de aquel breve paréntesis civil. Había llegado al Ejecutivo mediante el mecanismo institucional de sucesión y tenía como misión conducir al país hacia nuevas elecciones. Sin embargo, no pudo completar ese proceso.
Luis Arturo González López gobernó durante 89 días, del 27 de julio al 24 de octubre de 1957. Su administración fue provisional y estuvo destinada fundamentalmente a conducir al país hacia nuevas elecciones después del asesinato de Castillo Armas.
Así, aquel breve paréntesis civil en 1957 tuvo una doble paradoja. Un civil sucedió provisionalmente a un coronel asesinado y convocó a elecciones en las que otro civil obtuvo la mayoría, pero ninguno de los dos pudo conducir el país más allá de aquella transición.


















