remesas migrantes sostienen 60 por ciento de hogares como principal o único ingreso en guatemala 3
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Remesas migrantes son el principal o único sostén de 60% de hogares receptores en Guatemala: estudio de Fundación Naufmann.

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Estudio Migración de C.A. hacia Estados Unidos: causas y perspectivas liberales, de la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, señala que uno de cada cuatro hogares beneficiarios de remesas depende totalmente de ellas para subsistir.

Para unos seis de cada 10 hogares guatemaltecos que reciben remesas de migrantes, ese dinero no es un ingreso adicional sino una condición para cubrir las necesidades básicas. Un estudio de la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad advierte que alrededor del 60 % de los hogares receptores no podría cubrir esos gastos sin los envíos de familiares desde el extranjero.

Este dato clave figura  en el estudio Migración de Centroamérica hacia Estados Unidos: causas, políticas y perspectivas liberales, elaborado por Hugo Maul R. y Javier Calderón A. y publicado por la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad en diciembre de 2025. Los autores utilizan, entre otras fuentes, información de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y del Banco Mundial para analizar la relación entre migración, remesas y condiciones económicas en Centroamérica.

La dimensión de esa dependencia también se observa en la composición de los hogares. Según los datos de la OIM citados por Maul y Calderón, el 24.4 % de los hogares guatemaltecos beneficiarios depende totalmente de las remesas para sus ingresos, mientras que otro 26.7 % cubre al menos la mitad de sus gastos con esos envíos.

El estudio confirma que las remesas son un factor de mejora para las familias y comunidades, pero “sin las remesas que complementan o sustituyen las rentas laborales, muchos de estos hogares caerían bajo la línea de pobreza”.

Remesas en cada mes de AGOSTO de 2017 a 2026

Una remesa migrante que sostiene el consumo familiar

La dependencia no se limita al ingreso de cada hogar. Las remesas de los migrantes guatemaltecos tienen también un peso considerable en la economía nacional. De acuerdo con datos del Banco Mundial utilizados en el estudio, en 2024 las remesas equivalieron a cerca del 19 % del producto interno bruto (PIB) de Guatemala. El país registró entonces un PIB per cápita de aproximadamente US$6,150 y recibió unos US$1,200 en remesas por habitante.

La comparación regional ayuda a dimensionar el fenómeno. Las remesas representaron aproximadamente 27 % del PIB de Nicaragua, 25 % del de Honduras y 23.5 % del de El Salvador. En Guatemala la proporción se ubicó cerca del 20 %, mientras que en Costa Rica fue apenas de 0.8 %.

Para los autores, esta diferencia refleja una relación entre el nivel de desarrollo interno y la importancia que adquieren los ingresos enviados por los migrantes.

“Esta distribución comparativa sugiere que, a menores niveles de desarrollo interno, mayor es la función de las remesas como sostén económico”, señala el documento.

Remesas a Guatemala se triplicaron en 10 años

La dependencia también ha aumentado porque las remesas han alcanzado a una proporción cada vez mayor de hogares guatemaltecos.

El estudio cita datos de la OIM según los cuales en 2014 alrededor del 9 % de los hogares de Guatemala recibía remesas. Para 2023, la proporción había aumentado hasta cerca del 25 %.

Es decir, en menos de una década la participación de hogares receptores prácticamente se multiplicó por tres.

El crecimiento muestra que la migración internacional ya no puede analizarse solamente desde el número de guatemaltecos que salen del país. También debe observarse desde los hogares que permanecen en Guatemala y que incorporan los ingresos de sus familiares migrantes a su economía cotidiana.

La remesa como seguro familiar

Maul y Calderón plantean que detrás de una remesa existe algo más que una transferencia de dinero entre dos países. A partir de las encuestas de migración y remesas de Guatemala, Honduras y El Salvador, describen la migración como un arreglo familiar mediante el cual un integrante del hogar sale al extranjero ante la insuficiencia de los ingresos locales.

El migrante asume el costo y el riesgo inicial de desplazarse, mientras la familia espera recibir dinero para cubrir gastos que pueden incluir la subsistencia cotidiana, el cuidado de adultos mayores, la educación de los hijos y, en algunos casos, la acumulación de activos.

Los autores califican este mecanismo como un “seguro privado” de los hogares frente a ingresos insuficientes, informalidad laboral y ausencia de redes públicas de protección social.

En el caso de Guatemala, el 60 % de los hogares receptores que no podría cubrir sus necesidades básicas sin remesas representa precisamente esa función: la migración de un miembro de la familia genera un ingreso externo que permite compensar las limitaciones del mercado laboral nacional.

Una válvula de alivio frente a empleos precarios y bajos salarios

El estudio advierte, sin embargo, que la importancia de las remesas tiene una segunda lectura. Si una familia necesita que uno de sus integrantes migre para alcanzar un nivel mínimo de bienestar, el dinero enviado desde Estados Unidos también está mostrando una debilidad dentro de la economía de origen.

Los autores señalan que esta dependencia está relacionada con “empleos precarios, bajos salarios y ausencia de protección social”. Por eso, las remesas funcionan simultáneamente como sostén de las familias y como evidencia de las condiciones que hacen necesaria la migración.

La conclusión del estudio es que las remesas no deberían ser vistas como un sustituto permanente de las oportunidades económicas que deberían existir dentro de Guatemala.

“Mientras no haya oportunidades económicas locales suficientes”, señala el documento, la migración continuará funcionando como una “estrategia de supervivencia” más que como una elección plenamente voluntaria.

Una economía familiar conectada con la migración

La realidad descrita por la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad coloca a las remesas en una posición central dentro de la economía guatemalteca: sostienen a millones de personas, complementan o sustituyen ingresos laborales y permiten a numerosos hogares mantener su consumo.

Pero también muestran por qué la migración continúa siendo una estrategia económica para muchas familias. El estudio de Hugo Maul R. y Javier Calderón A. plantea que el reto no consiste en reducir la importancia de las remesas ni en limitar los envíos de los migrantes, sino en disminuir la necesidad estructural de depender de ellos.

Para Guatemala, eso significa crear suficientes oportunidades de empleo y generación de ingresos dentro del país, por ejemplo a través de emprendimientos y autoempleo, para que migrar pueda ser una decisión y no una obligación económica familiar.

Sobre la Fundación Friedrich Naufmann: es una institución alemana que impulsa la libertad desde 1958. Trabaja en alrededor de 60 países, incluyendo Centro América desde hace 35 años.

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Gustavo Montenegro Director Editorial, SoyMigrante.com REVISTA
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y 2022. Actualmente dirige SoyMigrante.com/revista
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y…

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