Fue el primer civil electo presidente desde Juan José Arévalo y llamó a su período el "Tercer Gobierno de la Revolución". Aumentó la lucha contrainsurgente y ocurrieron hechos terroristas, entre ellos el asesinato del embajador de Estados Unidos John Gordon Mein.
Julio César Méndez Montenegro (1915-1996) llegó a la Presidencia de Guatemala el 1 de julio de 1966. Las votaciones fueron el 6 de marzo pero no obtuvo mayoría absoluta, así que el Congreso decidió en segunda vuelta y anunció su elección el 10 de mayo. En realidad, quien se perfilaba como candidato era su hermano, Mario Méndez Montenegro, exalcalde de la capital, asesinado el 31 de octubre de 1965.
Julio César Méndez Montenegro era abogado, catedrático universitario y participante de la Revolución de Octubre de 1944; asumió con la promesa de impulsar el llamado Tercer Gobierno de la Revolución. Sin embargo, su administración quedó condicionada por el poder del Ejército y coincidió con una escalada de violencia política, desapariciones y asesinatos.

La muerte de su hermano Mario marcó todo
Julio César Méndez Montenegro nació en la Ciudad de Guatemala el 23 de noviembre de 1915. Abogado y profesor universitario, participó en el movimiento revolucionario del 20 de octubre de 1944 y desarrolló una carrera académica en la Universidad de San Carlos de Guatemala, donde llegó a ser decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales.
Antes de que Julio César se convirtiera en candidato presidencial, su hermano Mario Méndez Montenegro era la principal figura del Partido Revolucionario y se perfilaba para competir por la Presidencia en 1966. Mario, también abogado, había sido alcalde de la capital entre 1945 y 1948 y era uno de los dirigentes que buscaban recuperar el programa de reformas sociales y políticas asociado con la Revolución de Octubre.
Mario fue aseesinado el 31 de octubre de 1965, a los 54 años, por una herida de arma de fuego en su residencia. La versión oficial sostuvo que se trató de un suicidio. Su muerte alteró la contienda electoral y llevó al Partido Revolucionario a postular a Julio César.

Queda en primer lugar en elecciones de 1966
Las elecciones presidenciales se celebraron el 6 de marzo de 1966, con gran participación, durante el gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia. Julio César Méndez Montenegro participó por el Partido Revolucionario (PR), y su vicepresidente fue el periodista Clemente Marroquín Rojas. Los resultados fueron:
- Julio César Méndez Montenegro, Partido Revolucionario: 209,204 votos, equivalentes al 44.78 %.
- Coronel Juan de Dios Aguilar de León, Partido Institucional Democrático: 148,025 votos, equivalentes al 31.68 %.
- Coronel Miguel Ángel Ponciano, Movimiento de Liberación Nacional: 109,981 votos, equivalentes al 23.54 %.
La participación electoral registrada fue de 531,270 votantes. Como Méndez Montenegro no obtuvo más de la mitad de los votos válidos, la Constitución establecía que el Congreso debía escoger al presidente entre los dos candidatos con mayor votación.

La demora y un compromiso secreto
La victoria de Méndez Montenegro despertó expectativas de una apertura política, pero también preocupación entre los sectores militares. La transición no fue inmediata. El resultado electoral debía ser confirmado por el Congreso y, mientras se desarrollaba ese proceso, la dirigencia militar mantenía el control del Estado.
La demora en la proclamación definitiva y las negociaciones políticas estuvieron relacionadas con la incertidumbre sobre si el Ejército aceptaría la transferencia del poder y bajo qué condiciones. El Congreso finalmente eligió a Méndez Montenegro el 10 de mayo de 1966, con 35 votos legislativos frente a 19 para Juan de Dios Aguilar de León. Sin embargo, antes de esa votación se había producido un entendimiento decisivo entre los gobernantes electos y la cúpula militar, en el marco de la nueva Constitución de la República aprobada en 1965.
Este pacto secreto fue denunciado por su vicepresidente, Clemente Marroquín Rojas quien consideraba que ponía en duda la promesa de renovación política. En efecto el acuerdo buscaba garantizar que la transferencia de la Presidencia a un civil no alterara la estrategia contrainsurgente. Entre sus puntos centrales figuraba el compromiso del nuevo gobierno de no negociar con las organizaciones guerrilleras, salvo en condiciones de rendición.
El entendimiento fue decisivo porque sectores del Ejército sospechaban de que un gobierno encabezado por el Partido Revolucionario pudiera buscar una salida negociada al conflicto. La mediación diplomática estadounidense también aparece en las investigaciones históricas sobre las negociaciones de aquella transición. El pacto permitió que Méndez Montenegro asumiera la Presidencia el 1 de julio de 1966, pero condicionó su capacidad de acción.
Méndez Montenegro fue el primer presidente civil electo que asumió la Presidencia de Guatemala desde Juan José Arévalo Bermejo, quien gobernó entre 1945 y 1951. Su toma de posesión, el 1 de julio de 1966, representó el retorno de un mandatario civil elegido en las urnas después de más de una década de gobiernos militares y de facto. Después de él no habría otro presidente civil hasta 1986.
Proyectos destacados de su gobierno
La administración de Méndez Montenegro también dejó proyectos de infraestructura, energía y urbanización que tuvieron efectos duraderos. Entre los más notorios figuran los siguientes:
- Hidroeléctrica Jurún Marinalá. La central, ubicada en Escuintla, comenzó a generar electricidad durante este período. El proyecto se había planificado años antes, pero su construcción y conclusión se desarrollaron durante el gobierno de Méndez Montenegro.
- Creación de Ferrocarriles de Guatemala (FEGUA). Durante su administración concluyó la concesión del ferrocarril a la International Railways of Central America (IRCA), empresa que controlaba buena parte de la red ferroviaria. El Estado organizó FEGUA para administrar el sistema nacional, pero la infraestructura era más bien una ruina.
- Demolición de la Penitenciaría Central. En 1968 se demolió la antigua penitenciaría, clausurada años antes por las condiciones de hacinamiento y deterioro. En esa área se empezó a construir la Torre de Tribunales y el edificio del Banco de Guatemala.
- Colonia Primero de Julio. Durante su gobierno se desarrolló esta urbanización en la periferia occidental de la Ciudad de Guatemala.
- Televisora Nacional, Canal 8. Durante su administración se impulsó la televisión estatal mediante la señal pública de Canal 8.
- Diplomacia guatemalteca. Emilio Arenales Catalán presidió la XXIII Asamblea General de las Naciones Unidas durante el período 1968-1969, un logro de representación internacional para Guatemala.
- Oficialización del celeste en la Bandera Nacional. Durante su gobierno se oficializó el color celeste de la bandera de Guatemala mediante disposiciones que regularon su representación.


Confrontación creciente
La administración de Méndez Montenegro comenzó en un ambiente de violencia política que se agravó durante los años siguientes. Se incrementaron los atentados con bombas y secuestros por parte de grupos guerrilleros. Las operaciones contrainsurgentes se intensificaron en el oriente del país y en la capital.
- 11 de enero de 1968: hallazgo del cuerpo de Rogelia Cruz Martínez. La ex Miss Guatemala, vinculada posteriormente con las FAR, había sido secuestrada en diciembre de 1967.
- Marzo de 1968: secuestro del arzobispo Mario Casariego. El religioso fue retenido por hombres armados y apareció con vida el 20 de marzo.
- 28 de agosto de 1968: asesinato del embajador estadounidense John Gordon Mein. El diplomático fue mortalmente baleado en la Avenida Reforma de la Ciudad de Guatemala por integrantes de las FAR cuando intentaban secuestrarlo.
- 28 de enero de 1970: asesinato del periodista Isidoro Zarco Alfasa, confundador del periódico Prensa Libre, a inmediaciones del Estadio Nacional.
- 27 de febrero de 1970: secuestro de Alberto Fuentes Mohr. El entonces ministro de Relaciones Exteriores fue secuestrado por integrantes de las FAR.
Al concluir el mandato de Méndez Montenegro, el 1 de julio de 1970, Guatemala estaba más polarizada. La expectativa de un Tercer Gobierno de la Revolución no se había traducido en una transformación profunda del sistema político. La intransigencia de la guerrilla y la fuerte respuesta militar impidió toda posibilidad de negociación.


















