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El politólogo Miguel Ángel González redescubrió a Guatemala al convertirse en migrante

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“Volver a empezar, mira, no fue fácil, pero fue una oportunidad: Aprendí a apreciar más a mi país desde los ojos de migrante y valorar más a la comunidad guatemalteca que lucha, trabaja y aporta a nuestra patria”, reflexiona el politólogo Miguel Ángel González Rivera,  residente en Long Island, Nueva York, en donde forma parte de la organización Northern Triangle Council.

“La mayoría de migrantes no quería venir a Estados Unidos, pero tuvo que hacerlo, por necesidad económica, por violencia o por persecuciones. Yo tuve que hacerlo”, cuenta. Reconoce que “hay edades” que se pueden asociar más  aun plan de crecimento migrante, pero no era su caso. “Llegué a Estados Unidos a los 50 años cuando ya había construido una trayectoria profesional en Guatemala. Mi vida dio un giro inesperado y tuve que comenzar de nuevo”.

En Guatemala trabajó como investigador en la Universidad de San Carlos, asesor en el Congreso de la República y analista político. Asesoró y desarrolló trabajo en programas de cooperación internacional y en iniciativas de formación para dirigentes de partidos políticos. Todo eso quedó atrás al marcharse a otro país. “Un día me descubrí lavando platos en un restaurante, para ganar el sustento y pagar mis gastos”. Aquella vivencia le hizo valorar más al migrante y también fue punto de partida para un nuevo comienzo. Y esta es su historia.

El proyecto más ambicioso que hoy por hoy está apoyando el politólogo Miguel Ángel González es la llamada Carta de Nueva York, una hoja de compromiso que se propondrá a los partidos políticos de Guatemala y sus presidenciables, para crear acuerdos mínimos que se respeten para trazar una ruta de mejor desarrollo para el país.
El proyecto más ambicioso que hoy por hoy está apoyando el politólogo Miguel Ángel González es la llamada Carta de Nueva York, una hoja de compromiso que se propondrá a los partidos políticos de Guatemala y sus presidenciables, para crear acuerdos mínimos que se respeten para trazar una ruta de mejor desarrollo para el país.

De la biblioteca de su padre a la ciencia política

Miguel Ángel González creció en Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. Su padre (fallecido en mayo 2026) era médico y tenía una biblioteca que despertó su interés por la lectura. “Mi papá era el único que tenía una biblioteca y pues no hay mucho que hacer en los pueblos, entonces yo leía bastante”, recuerda. 

Otro referente fue el periodista y político Jorge Carpio, a quien conoció cuando su padre fue candidato a  concejal municipal. Carpio fue el primer politólogo graduado en Guatemala y se convirtió en una inspiración para él. “Viajaba desde Santa Lucía Cotzumalguapa hasta la capital para estudiar Ciencia Política y, al mismo tiempo, cursé Derecho”. Se graduó en 1996.

Incluso esperó para obtener un número de colegiado que tenía un significado especial. Investigó qué artículos de la Constitución correspondían a los números disponibles y encontró que el 223 se relacionaba con la creación de la Ley Electoral y de Partidos Políticos.  “Esperé a que me tocara. Retrasé la fecha de colegiación pero logré ser el colegiado 223”, relata. Para él, la combinación de Derecho y Ciencia Política respondía a una idea concreta: “El derecho para mí iba a ser solo un instrumento para tener mis ideas muy bien enmarcadas, tener una fortaleza en el ámbito jurídico”.

Su trayectoria profesional, sin embargo, también le permitió observar las limitaciones de la ciencia política en Guatemala. “Cuando te duele el estómago, vas al médico; cuando se te arruina el carro, vas al taller mecánico. Cuando necesitas construir una casa, vas con un ingeniero, un arquitecto. Pero cuando quieres gobernar un país la gente no va con el politólogo sino con el vecino o el financista”, dice.

Aun así, logró desarrollar su carrera como investigador, asesor y analista. Trabajó en la Universidad de San Carlos, en el Congreso de la República y en distintos programas de cooperación internacional. Una de sus experiencias más importantes fue su participación en el programa de Valores Democráticos y Gerencia Política de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

También participó en el proceso de la Agenda Nacional Compartida, suscrita en 2003,  un compromiso entre partidos para una agenda de país en Guatemala, pero no lo complieron.

En las elecciones de 2023, a Miguel Ángel Gonzalez Rivera, migrante y politólogo, le tocó votar en Nueva York, en donde participa en la iniciativa Northern Triangle, que busca promover acuerdos y consensos para abrir vías de desarrollo con sectores políticos guatemaltecos.
En las elecciones de 2023, a Miguel Ángel Gonzalez Rivera, migrante y politólogo, le tocó votar en Nueva York, en donde participa en la iniciativa Northern Triangle, que busca promover acuerdos y consensos para abrir vías de desarrollo con sectores políticos guatemaltecos.

Volver a empezar a los 50 años

Su llegada a Estados Unidos no estaba entre sus planes. González Rivera explica que emigró en 2021, en circunstancias personales y de seguridad que prefiere tratar con cautela. Su decisión significó dejar atrás una vida profesional consolidada. “En mis planes no estaba, para nada, cambiar de país”, recuerda.  “Yo migré acá a los 50, 51 años. Manejaba un inglés instrumental. Tengo amigos que están acá que a los 20 años migraron y ahora están muy cómodos, muy adaptados. A mí todavía me cuesta”.

La primera etapa fue especialmente difícil. “El principio para mí fue traumático. Yo empecé a trabajar en una cocina. No escapé de esa labor porque no sabía hacer otra cosa”, cuenta. El trabajo le exigía una velocidad y unas destrezas que no tenía. “Fue durísimo tener que aprender a cortar verduras cuando yo no tenía ni la velocidad ni la habilidad”, recuerda.

Un amigo le ofreció trabajo en landscaping. Pero también le animó a no limitarse a las clases gratuitas que se ofrecían en las bibliotecas, sino a trazar un nuevo rumbo. “Él me dijo:  No vayas solo a recibir el inglés gratis que dan en las bibliotecas. Ve al Suffolk Community College’. Y él me llevó. Sentí un respiro cuando regresé al ámbito universitario”.

Más adelante trabajó durante un par de años en Catholic Charities, asesorando a familias sobre sus procesos migratorios y esa experiencia le permitió conocer de cerca las dificultades que enfrentan otros guatemaltecos al establecerse en Estados Unidos. “Ha sido duro, pero ha sido toda una escuela conocer la realidad de nuestros compatriotas guatemaltecos”, afirma.

En mayo de 2026, falleció el doctor Miguel Ángel González Palacios, padre del politólogo Miguel Angel González Rivera, quien lo considera su mentor, su ejemplo y quien le dio el impulso inicial a su habito de lectura, así como a grandes ideales de servicio a través de la política y la politología.
En mayo de 2026, falleció el doctor Miguel Ángel González Palacios, padre del politólogo Miguel Angel González Rivera, quien lo considera su mentor, su ejemplo y quien le dio el impulso inicial a su habito de lectura, así como a grandes ideales de servicio a través de la política y la politología.

“Una Guatemala vaciada”

González Rivera recuerda sus visitas a aldeas guatemaltecas donde la migración ya había transformado la vida cotidiana y dejado a muchas familias separadas. “Yo creo que se puede hablar también de una Guatemala vaciada de su gente”. Para él, la migración no puede analizarse únicamente a partir de las personas que llegan a Estados Unidos. También es necesario observar qué ocurre con las comunidades que quedan atrás, familias separadas y talento humano que se va.

Por eso Miguel Ángel sigue planteando que los políticos y los partidos en Guatemala deben acordar una agenda mínima, aunque sea de un solo tema, pero en el cual se comprometan, para fomentar el desarrollo en el país. A su juicio, la educación debe preparar a los jóvenes para encontrar trabajo y desarrollar capacidades que les permitan competir en distintos mercados laborales, dentro o fuera del país.

“Fíjate que viene el guatemalteco acá con un nivel de educación bajo, de preparación en inglés cero. ¿Enfrentar una entrevista de trabajo? No sabe cómo hacerlo”, señala. No se trata de preparar a todos para emigrar, sino de evitar que los jóvenes terminen sus estudios sin oportunidades laborales reales.

“La educación en Guatemala debe enfocarse en una educación para el trabajo que permita también ser más competitivo acá en Estados Unidos, incluso para el trabajo legal”, sostiene.

Fotografía de Miguel Angel Gonzalez Rivera, previo a su etapa de exilio en Estados Unidos: evoca el momento en que su hija partió a una beca en Taiwan para estudiar ingeniería y a la vez refleja un gran sueño: volver a compartir unidos en su hogar. No pierde la esperanza y es en honor a ese sueño que también sigue impulsando compromisos de desarrollo para la toma de mejores decisiones políticas en el país.
Fotografía de Miguel Angel Gonzalez Rivera, previo a su etapa de exilio en Estados Unidos: evoca el momento en que su hija partió a una beca en Taiwan para estudiar ingeniería y a la vez refleja un gran sueño: volver a compartir unidos en su hogar. No pierde la esperanza y es en honor a ese sueño que también sigue impulsando compromisos de desarrollo para la toma de mejores decisiones políticas en el país.

Una propuesta para la comunidad migrante

González Rivera mantiene su interés por la política guatemalteca desde Nueva York. Es parte del Northern Triangle Council, organización registrada bajo las leyes de ese estado que busca promover la participación de la comunidad centroamericana y plantear propuestas para Guatemala.

Uno de sus proyectos más ambiciosos la llamada Carta de Nueva York, una iniciativa que pretende presentar a los partidos políticos guatemaltecos una serie de compromisos mínimos para que los suscriban durante la campaña electoral. “Los migrantes podemos aportar mucho más que remesas”, dice. La propuesta retoma la idea de la Agenda Nacional Compartida de 2003: establecer acuerdos básicos que puedan orientar las decisiones de gobierno más allá de las diferencias partidarias.

“Los guatemaltecos han ido de ocurrencia en ocurrencia, de campaña en campaña, sin exigirles a los políticos y candidatos que se enmarquen en toda una lógica consensuada que ya se haya acordado”. Su planteamiento es que los partidos acuerden prioridades y definan compromisos concretos. “Este es el compromiso y este es el recurso que vamos a invertir. Por ejemplo, va a ser educación y salud. Perfecto. Nos vamos a enfocar todos en eso”, explica.

Entre los puntos que quieren impulsar figura que la búsqueda de un Estatus de Protección Temporal (TPS) para los guatemaltecos en Estados Unidos se convierta en una prioridad de la política exterior del Estado. Aclara que no se trata de prometer un resultado que depende del Gobierno estadounidense. Lo que propone es que Guatemala utilice su relación diplomática con Estados Unidos para buscar oportunidades de protección para sus ciudadanos.

Para González Rivera, la comunidad migrante también puede tener un papel más activo en la vida pública estadounidense. Recuerda que hace dos años apoyaron la candidatura de una guatemalteca al Senado de Nueva York. No ganó, pero perdió por apenas 719 votos.

“Creo que es muy importante organizar a la comunidad guatemalteca e hispana”, afirma. “Al hispano se le busca en elecciones, como en Guatemala ocurre con la población rural e indígena. Pero creo que hay que hacer las preguntas correctas a la comunidad. ¿Quiénes somos? ¿Cuál es nuestro rol? Ya estamos acá. ¿Cómo podemos tener una incidencia que realmente aporte a este país?”.

Su objetivo es que los centroamericanos no sean vistos únicamente como una población electoral, sino que participen en las decisiones y puedan postular a sus propios representantes.

"La experiencia migrante me ha hecho volver a descubrir Guatemala, amarla aún más y tratar de integrar a la comunidad guatemalteca en Estados Unidos que somos 4 millones y que no solo podemos aportar remesas: también podemos generar nuevas dinámicas para que existan consensos mínimos entre políticos a fin de impulsar el desarrollo del país. Necesitamos esa hoja de ruta, esos acuerdos mínimos que se cumplan".
"La experiencia migrante me ha hecho volver a descubrir Guatemala, amarla aún más y tratar de integrar a la comunidad guatemalteca en Estados Unidos que somos 4 millones y que no solo podemos aportar remesas: también podemos generar nuevas dinámicas para que existan consensos mínimos entre políticos a fin de impulsar el desarrollo del país. Necesitamos esa hoja de ruta, esos acuerdos mínimos que se cumplan".
Miguel Angel González Rivera
Politólogo guatemalteco migrante, radicado en Nueva York e impulsor de la iniciativa Northern Triangle Council que está preparando una propuesta de agenda mínima para partidos y políticos guatemaltecos de cara a las elecciones 2027

El gran sueño del politólogo y padre migrante

Entre sus aspiraciones personales, González Rivera menciona una que está por encima de los proyectos políticos: reunir a su familia. Una hija estudió una maestría en ingeniería en Taiwán y regresó a Guatemala; su hijo también es ingeniero y vive en el país. “Mi gran sueño es volver a tenernos todos juntos, aunque podemos todos viajar, no estamos juntos”, dice.

Al mismo tiempo, quiere contribuir a la comunidad guatemalteca desde la experiencia que está adquiriendo en Nueva York. Aunque contempla regresar a Guatemala cuando cumpla el tiempo que debe permanecer en Estados Unidos, reconoce que ya tiene compromisos en el país que lo recibió. “Tengo la espinita de nuestro país, de la necesidad de querer apoyarlo a mejorar”, afirma.

Considera que la experiencia migrante puede aportar a la sociedad estadounidense y a la guatemalteca. “Creo que es un tema de unión familiar en el cual los centroamericanos podemos dar un gran aporte”.

“Le agradezco a Estados Unidos la oportunidad de estar acá”, dice. Y, al explicar qué ha significado empezar otra vez, vuelve a la idea que atraviesa su historia: “Es una belleza el poder ver el mundo ahora y apreciar más a mi país desde los ojos de un migrante y apreciar más a nuestra comunidad con toda su fuerza, dedicación y perseverancia”.

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Gustavo Montenegro Director Editorial, SoyMigrante.com REVISTA
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y 2022. Actualmente dirige SoyMigrante.com/revista
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y…

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