Es un santuario natural que en 2026 cumple 30 años de haber sido declarado área protegida en El Estor, Izabal: humedales que dan protección a decenas de especies de aves y también al legendario manatí. Llegar no es fácil. Olvidarlo es imposible.
En 1996 fue declarado área protegida el Refugio de Vida Silvestre Bocas del Polochic: Ubicado en el extremo occidental del lago de Izabal, en el municipio de El Estor, este humedal reúne bosques inundados, canales naturales y una extraordinaria diversidad de aves y otros animales silvestres. Es también un destino para quienes desean descubrir una faceta menos conocida de Guatemala mediante recorridos en lancha y experiencias de observación de la naturaleza.
Visitarlo requiere planificación. Antes de emprender el viaje, lo más recomendable es comunicarse con la Fundación Defensores de la Naturaleza para consultar las posibilidades de recorrido, los accesos, la disponibilidad de guías y transporte acuático, así como las condiciones para visitar los distintos sectores.

Un humedal de importancia internacional
El Refugio de Vida Silvestre Bocas del Polochic abarca aproximadamente 20,760 hectáreas en el departamento de Izabal. Fue declarado área protegida en 1996 y forma parte de los humedales reconocidos internacionalmente por la Convención Ramsar.
El río Polochic desemboca en el lago de Izabal a través de una extensa red de canales, pantanos y terrenos inundables. En este entorno se encuentran bosques sujetos a inundaciones estacionales, vegetación acuática y ambientes que sirven de refugio y alimentación para numerosas especies.
El área es especialmente importante para la conservación de aves acuáticas y migratorias, así como de mamíferos, reptiles y peces. Sus humedales también cumplen funciones ecológicas fundamentales, pues contribuyen a retener sedimentos y nutrientes que llegan desde la cuenca del Polochic.
Recorridos en lancha entre bosques inundados
Una de las principales maneras de conocer Bocas del Polochic es navegar por sus canales y sectores acuáticos. Desde una lancha se pueden apreciar las orillas cubiertas de vegetación, los árboles que crecen en terrenos inundados y las aves que buscan alimento en el humedal. Estos recorridos se deben coordinar con comunitarios locales, la mayoría pertenecientes a la etnia maya k’ekchi.
Entre los lugares de interés se encuentra la Ensenada Los Lagartos, un sector asociado con la observación de fauna y el bosque inundado. También destaca el río Oscuro, un antiguo curso fluvial rodeado de vegetación densa que permite apreciar la variedad de ambientes naturales de la región.
La observación de animales depende de las condiciones del día, la temporada y el comportamiento de cada especie. Por eso, contar con un guía que conozca el área puede ayudar a reconocer aves, interpretar el paisaje y comprender mejor la importancia del humedal. Antes de planificar una visita a estos sitios, es importante consultar cuáles están habilitados para recorridos turísticos y desde dónde se realizan las salidas en lancha.
El manatí, uno de los habitantes más emblemáticos
Bocas del Polochic es reconocido por su importancia para la conservación del manatí antillano, un mamífero acuático amenazado que habita en las aguas y los humedales de la región del lago de Izabal.
Estos animales necesitan ambientes acuáticos adecuados para alimentarse, desplazarse y reproducirse. La conservación de los canales, la vegetación y la calidad del agua resulta fundamental para su supervivencia. Así también, NO se debe efectuar recorridos en lanchas rápidas, pues estas pueden golpear mortalmente a estos pacíficos mamíferos.
De hecho, observar un manatí durante una excursión no está garantizado. Puede permanecer sumergido o desplazarse por sectores donde no sea visible desde la lancha. Por eso, el recorrido debe entenderse como una oportunidad para conocer el conjunto del ecosistema y no como una actividad que dependa exclusivamente de encontrar a esta especie.
El manatí, uno de los habitantes más emblemáticos
Bocas del Polochic es reconocido por su importancia para la conservación del manatí antillano, un mamífero acuático amenazado que habita en las aguas y los humedales de la región del lago de Izabal.
Estos animales necesitan ambientes acuáticos adecuados para alimentarse, desplazarse y reproducirse. La conservación de los canales, la vegetación y la calidad del agua resulta fundamental para su supervivencia. Así también, NO se debe efectuar recorridos en lanchas rápidas, pues estas pueden golpear mortalmente a estos pacíficos mamíferos.
De hecho, observar un manatí durante una excursión no está garantizado. Puede permanecer sumergido o desplazarse por sectores donde no sea visible desde la lancha. Por eso, el recorrido debe entenderse como una oportunidad para conocer el conjunto del ecosistema y no como una actividad que dependa exclusivamente de encontrar a esta especie.

Cómo llegar a Bocas del Polochic
El municipio de El Estor, Izabal, es uno de los principales puntos de referencia para organizar la visita. Desde la ciudad de Guatemala, el recorrido por carretera puede tomar alrededor de siete horas. Una de las rutas conduce hacia Río Dulce y continúa hasta El Estor. Otra alternativa de acceso a determinados sectores pasa por el área de Mariscos y caminos de terracería próximos a la costa del lago.
Para explorar distintos puntos del humedal puede ser necesario utilizar transporte acuático, por lo que no se debe emprender el viaje suponiendo que habrá lanchas disponibles al llegar. Todo esto debe coordinarse previamente. La recomendación principal para quienes desean conocer Bocas del Polochic es comunicarse con anticipación con la Fundación Defensores de la Naturaleza, vinculada con la conservación y administración del refugio.
Qué llevar para la excursión
- Ropa ligera de manga larga: ayuda a proteger la piel del sol y de los insectos.
- Sombrero o gorra y protector solar: son útiles durante la navegación y en los sectores expuestos.
- Repelente contra insectos: conviene llevarlo y utilizarlo según sus indicaciones.
- Agua potable: es importante mantenerse hidratado, especialmente durante los recorridos prolongados.
- Binoculares y cámara: permiten observar aves y fotografiar la fauna a una distancia prudente.
- Bolsa impermeable: ayuda a proteger teléfonos, documentos y equipos electrónicos de las salpicaduras.
- Calzado apropiado: debe elegirse según las indicaciones del operador y las condiciones del recorrido.
- CUIDAR LA NATURALEZA:
- No alimentar, perseguir ni intentar tocar a los animales silvestres.
- Evitar ruidos fuertes y mantener una distancia prudente de la fauna.
- No arrojar basura al agua ni dejar residuos en las orillas.
- Respetar las indicaciones sobre velocidad y navegación, especialmente en sectores donde puede haber manatíes.
- No extraer plantas, animales ni otros elementos naturales.
- Cuando sea posible, contratar servicios locales y respetar las actividades de las comunidades de la región.

















