Presidentes de Guatemala

Presidentes de Guatemala (13) Mariano Rivera Paz, Jefe de Estado de 1838 a 1844 con una breve interrupción

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La Federación Centroamericana, dirigida por el liberal Francisco Morazán entra en crisis. En el Estado de Guatemala renuncia el vicejefe Valenzuela y se nombra al conservador Mariano Rivera Paz, quien rompe con la Federación.

Cuando Mariano Rivera Paz (1803-1849) asumió como Jefe de Estado de Guatemala, el 22 de julio de 1838, había tres fuerzas que disputaban el futuro de Centroamérica y sus cinco Estados. Por un lado estaban los liberales encabezados por Francisco Morazán, presidente de la Federación, decididos a preservar la unión y continuar las reformas impulsadas desde 1829. 

En el extremo opuesto estaban los conservadores guatemaltecos, liderados por la familia Aycinena y por el propio Mariano Rivera Paz, quienes buscaban restaurar la influencia de la Iglesia, el orden tradicional y una mayor autonomía para Guatemala. Entre ambos surgía una tercera fuerza inesperada: la revolución campesina del caudillo Rafael Carrera, nacida del rechazo popular a las reformas liberales.

Rivera Paz fue el político que condujo el nacimiento institucional de la Guatemala conservadora. Gobernó seis meses y fue depuesto. Sin embargo volvió al poder. Así era de inestable la situación.

 
Retrato histórico de Mariano Rivera Paz, abogado que gobernó Guatemala entre 1838 y 1844, con una interrupción de varios meses en 1839, a causa de las pugnas políticas entre liberales y conservadores, entre la Federación y el Estado de Guatemala.
Retrato histórico de Mariano Rivera Paz, abogado que gobernó Guatemala entre 1838 y 1844, con una interrupción de varios meses en 1839, a causa de las pugnas políticas entre liberales y conservadores, entre la Federación y el Estado de Guatemala.

Repasando, la crisis creciente desde 1837

El 31 de enero de 1838 las fuerzas rebeldes de Rafael Carrera, provenientes del oriente, ocupan la capital. El jefe de Estado Mariano Gálvez renunció el 2 de febrero de 1838. Le sucede el Vicejefe Pedro Valenzuela, también liberal.  En marzo de 1838 los conservadores comenzaron a recuperar espacios de poder. En la Asamblea Legislativa derogaron leyes liberales. Allí surge con fuerza la figura de Mariano Rivera Paz (1803-1849). 

A diferencia de los Aycinena, cuya influencia aristocrática despertaba resistencias, el abogado Rivera Paz, graduado de la Pontificia Universidad de San Carlos, representaba una opción más moderada y práctica.  

 
Mariano Rivera Paz era conservador pero moderado y por lo tanto trataba de encontrar algunos acuerdos con los liberales. Ello no fue posible así que encontró el apoyo de sectores ultraconservadores y también del general Rafael Carrera, caudillo de la rebelión campesina de Oriente. Ilustración Canva IA
Mariano Rivera Paz era conservador pero moderado y por lo tanto trataba de encontrar algunos acuerdos con los liberales. Ello no fue posible así que encontró el apoyo de sectores ultraconservadores y también del general Rafael Carrera, caudillo de la rebelión campesina de Oriente. Ilustración Canva IA

Asume el Jefe de Estado Rivera Paz 

El 30 de abril de 1838 Nicaragua abandonó la Federación. Un mes después, el Congreso Federal autorizó a los Estados a organizarse libremente mientras se intentaba encontrar una solución política. El 7 de julio de 1838, el propio Congreso reconoció que los Estados eran “cuerpos políticos soberanos, libres e independientes”. 

Con Morazán obligado a atender rebeliones crecientes en otros territorios centroamericanos, Pedro José Valenzuela  entrega la jefatura de Estado a Mariano Rivera Paz el 22 de julio de 1838. Pero Guatemala estaba profundamente dividida. Los liberales conservaban influencia en varias regiones, sobre todo del Occidente. De hecho, el 2 de abril de 1838, liberales desplazados habían declarado el llamado Estado de los Altos, que abarcaba los actuales Quetzaltenango, Huehuetenango, San Marcos, Totonicapán, Suchitepéquez.

Rivera Paz siguió el desmantelamiento del programa liberal, mientras Carrera controlaba el lado militar. Sin embargo en septiembre de 1838. aprovechando una fuerte niebla, el general liberal Carlos Salazar lanzó una repentina contraofensiva que sorprendió a Carrera en Villa Nueva y le forzó a retirarse a La Montaña del oriente. 

El 23 de diciembre,  Carrera aceptó deponer las armas y reconocer al gobierno de la ciudad de Guatemala, a cambio del mandomilitar en el distrito de Mita (Jutiapa). Animado por la aparente desaparición de la guerrilla de Carrera, el 30 de enero de 1839 Morazán depuso a Rivera Paz y lo reemplazó por el General Salazar.  

 
El liberal y aún presidente de la Federación Centroamericana Francisco Morazán invadió la ciudad de Guatemala en 1839 y sacó de la jefatura de Estado a Mariano Rivera Paz, conservador. En su lugar nombró al general salvadoreño Carlos Salazar como Jefe de Estado.
El liberal y aún presidente de la Federación Centroamericana Francisco Morazán invadió la ciudad de Guatemala y el 30 de enero de 1839 expulsó de la jefatura de Estado a Mariano Rivera Paz, conservador. En su lugar nombró al general salvadoreño Carlos Salazar como Jefe de Estado.

Regresa Rivera Paz al poder

El 24 de marzo de 1839, en un pronunciamiento hecho en Mataquescuintla, Carrera acusó a Morazán de cometer atrocidades contra la iglesia, de destruir el comercio, de confiscar propiedad privada y de impulsar el terror. Carrera juró reinstalar a Rivera Paz, e hizo alianza con los conservadores hondureños y nicaragüenses contra Morazán. 

El 13 de abril de 1839 Rivera Paz volvía a ser reinstalado como Jefe de Estado.  En su informe ante la Asamblea, el 31 de mayo  Rivera Paz señaló que los problemas de Guatemala habían sido provocados por el radicalismo político liberal y la ruptura con las “tradiciones” históricas del país. 

En enero de 1840 Rafael Carrera dirigió una campaña militar contra el Estado de Los Altos y logró derrotar a sus autoridades. La victoria fortaleció enormemente el prestigio de Carrera y consolidó la alianza entre el ejército campesino y el gobierno conservador.

Para Rivera Paz significó la preservación de la unidad nacional en uno de los momentos más delicados de la historia del país, pero algo quedó claro: la autoridad política descansaba formalmente en Rivera Paz, pero el poder militar real pertenecía al general Rafael Carrera.

 
Ilustración simbólica sobre cómo en abril de 1839, Mariano Rivera Paz es reinstalado como Jefe de Estado bajo la presión militar ejercida por Rafael Carrera en contra de los liberales. El general Salazar, liberal y federalista, es expulsado. Personajes basados en retratos históricos.
Ilustración simbólica sobre cómo en abril de 1839, Mariano Rivera Paz es reinstalado como Jefe de Estado bajo la presión militar ejercida por Rafael Carrera en contra de los liberales. El general Salazar, liberal y federalista, es expulsado. Personajes basados en retratos históricos.

Marzo de 1840: la derrota definitiva de Morazán

La batalla decisiva llegó pocas semanas después. Francisco Morazán emprendió una nueva invasión con aproximadamente mil quinientos soldados. Su objetivo era destruir el régimen conservador, recuperar Guatemala y salvar lo que quedaba del proyecto federal.

Esta vez encontró una realidad distinta. Carrera había adquirido experiencia militar, conocía el terreno y contaba con una amplia base de apoyo popular. En marzo de 1840 las fuerzas de Carrera derrotaron completamente al ejército invasor en la Ciudad de Guatemala. Morazán logró escapar, pero su carrera política en Centroamérica había terminado. La derrota marcó el colapso definitivo de la Federación Centroamericana. Morazán sería fusilado en Costa Rica en 1842.

 
Mapa en el que se muestra lo que abarcaba el Estado de Los Altos o "Sexto Estado de la Federación", que se separó de Guatemala en 1838 como parte de una estrategia liberal, ante el avance de los conservadores en Guatemala. En 1840 dicho territorio fue reintegrado por la fuerza militar de Rafael Carrera.
Mapa en el que se muestra lo que abarcaba el Estado de Los Altos o "Sexto Estado de la Federación", que se separó de Guatemala en 1838 como parte de una estrategia liberal, ante el avance de los conservadores en Guatemala. En 1840 dicho territorio fue reintegrado por la fuerza militar de Rafael Carrera.

Desafíos del gobierno de Rivera Paz

La ruptura con la Federación y las contínuas guerras habían dejado al Estado de Guatemala en situación económica difícil. Encontrar recursos para sufragar esta pesada carga fue, sin duda, una de las principales
dificultades del gobierno, y así lo declaró el Presidente del Estado, Mariano Rivera Paz, en un informe a la Asamblea del 11 de junio de 1840, en el cual llamaba la atención sobre los enormes gastos que exigía el mantenimiento de un ejército que sobrepasaba los 3,000 hombres. 
 
La Asamblea, empero, lejos de inclinarse por nuevos incrementos de impuestos, dispuso que suprimieran o rebajaran aquellas contribuciones
que afectaban a las clases pobres, y también liberó de la obligación de contribuir a los departamentos que se encontraban deprimidos económicamente. 
 
Retrato histórico del general Rafael Carrera, caudillo militar campesino que ganó fuerza política y que fue tomado como aliado de los conservadores, hasta que les resultó incómodo e incluso hubo dos intentos de asesinarlo en 1844.
Retrato histórico del general Rafael Carrera, caudillo militar campesino que ganó fuerza política y que fue tomado como aliado de los conservadores, hasta que les resultó incómodo e incluso hubo dos intentos de asesinarlo en 1844.

Carrera se vuelve incómodo

Rafael Carrera se volvió una figura cada vez más incómoda para la élite ultrconservadora que inicialmente lo había respaldado. sostenía al régimen con su poder militar y su influencia sobre los campesinos, pero defendía intereses que chocaban con los de los grandes propietarios, especialmente la protección de tierras comunales. 

La aristocracia resentía además depender de un líder de origen humilde y desconfiaba de su creciente autonomía. Las tensiones llegaron al extremo de que se produjeron atentados contra su vida y se acusó a miembros del propio gobierno de conspirar para eliminarlo. 

En 1844, Carrera rompió públicamente con el sector clerical. De hecho el final del gobierno de Mariano Rivera Paz estuvo marcado  por las presiones de Carrera y las ambiciones de la aristocracia. 

La crisis se agravó, los minisros renunciaron en diciembre de 1844 y el 8 de diciembre, Rivera Paz dejó el cargo. Tres días después, lo sucedió Rafael Carrera. 

Pero esa ya es otra historia.

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