En su libro autobiográfico Solito, el escritor Javier Zamora cuenta su travesía desde El Salvador a EStados Unidos como menor no acompañado en 1999. Su testimonio de resiliencia y superación sigue inspirando a lectores de todas edades.
Javier Zamora tenía nueve años cuando emprendió un viaje que debía durar dos semanas y terminó prolongándose más de dos meses en 1999. Salió de La Herradura, un pequeño pueblo pesquero de El Salvador, para reunirse con sus padres en Estados Unidos. Atravesó Guatemala y México, cruzó el mar en una embarcación precaria, viajó en autobuses y caminó por el desierto de Sonora. En el camino conoció la incertidumbre y la penuria de una forma que aún recuerda y comparte.
Casi un cuarto de siglo después, aquella experiencia se convirtió en Solito, un libro de memorias publicado en inglés en 2022 y en español en 2024, que alcanzó la lista de los más vendidos de The New York Times y recibió reconocimientos importantes en el mundo literario estadounidense. Así logró el salvadoreño Javier Zamora transformar uno de los episodios más dolorosos de su infancia en una obra que invita a comprender la migración desde la mirada de un niño, pero para invitar a la resiliencia ante la adversidad.

Una infancia marcada por la separación familiar
Nacido en 1990, Zamora creció al cuidado de sus abuelos en La Herradura. Su padre había emigrado cuando él era muy pequeño y su madre se marchó a Estados Unidos en 1995. El niño permaneció en El Salvador mientras sus padres intentaban construir una vida que, eventualmente, les permitiera reunirse.
La separación no era excepcional en su comunidad. Muchos niños crecían sin sus padres porque estos habían emigrado en busca de trabajo y oportunidades. En las celebraciones escolares dedicadas a las madres y los padres, recuerda Zamora, eran los abuelos quienes ocupaban el lugar de los adultos ausentes. La promesa de reunirse con sus padres le ilusionaba. Estados Unidos era para él un lugar casi fantástico en su mente. No podía comprender plenamente las dificultades que habían llevado a sus padres a marcharse.
En abril de 1999 inició el viaje acompañado inicialmente por su abuelo. Después de atravesar parte de Guatemala, ambos se despidieron en la frontera con México. A partir de entonces, el niño quedó a cargo de un guía migratorio conocido como Don Dago.
La travesía se complicó cuando el guía abandonó al grupo a medio camino. Sin sus familiares Javier dependió de la ayuda de otros migrantes. Entre ellos estaban Patricia, su hija Carla y un hombre al que recuerda como Chino. Lo protegieron del frío, lo animaron a continuar.
El viaje duró alrededor de nueve semanas. Finalmente, Zamora llegó a Arizona y se reunió con sus padres en junio de 1999. Sin embargo, llegar a Estados Unidos no significó que las dificultades hubieran terminado. También tuvo que adaptarse a un país desconocido, a otra cultura, a otra vida.

De la poesía a la necesidad de contar su historia
Durante su adolescencia, Zamora encontró en la escritura una manera de expresar sentimientos que no sabía cómo comunicar. A los 17 años comenzó a escribir poesía.
En una entrevista con el diario colombiano El Tiempo, publicada en enero de 2025, explicó: «Desde entonces he estado tratando de contar esta historia, aunque no lo sabía».
Su primer libro de poemas, Unaccompanied, publicado en 2017 por Copper Canyon Press, aborda la separación familiar, la identidad y las consecuencias de la migración. Los poemas recuperan recuerdos de su infancia y cuestionan las promesas del llamado sueño americano.
Su formación académica contribuyó a desarrollar esa vocación. Estudió en la Universidad de California en Berkeley y obtuvo una maestría en escritura creativa en la Universidad de Nueva York. También participó en el programa Poetry for the People, fundado por la poeta June Jordan, y recibió becas y residencias en instituciones como Stanford y Harvard. En 2018 y 2019 fue becario del Radcliffe Institute for Advanced Study de Harvard.

Solito, el libro que convirtió el trauma en literatura
La idea de escribir Solito tomó forma cuando Zamora estaba en Harvard y comenzó a trabajar con materiales relacionados con la migración infantil centroamericana. El contacto con imágenes e historias de menores migrantes reactivó recuerdos de su propia travesía.
En septiembre de 2022 publicó el libro en inglés. En lugar de narrar los hechos desde la distancia de un adulto que reconstruye su pasado, eligió contar la historia desde la perspectiva del niño que había sido. Esa decisión permite que el lector experimente el recorrido con la información limitada, las interpretaciones ingenuas y los temores propios de un menor que no comprende del todo lo que está ocurriendo.
En una entrevista con Los Angeles Times, Zamora explicó que durante mucho tiempo había considerado a su yo infantil un niño indefenso. Escribir el libro le permitió reconocer su capacidad de actuar y sobrevivir. En sus palabras, aquel niño era «un superhéroe».
El título también encierra una contradicción significativa. Solito alude al hecho de que Javier viajaba sin sus padres ni familiares conocidos. Sin embargo, el relato demuestra que, aunque estaba separado de su familia, nunca estuvo completamente desprovisto de compañía. Las personas que encontró en la ruta se convirtieron en una familia provisional que le ayudó a sobrevivir.
El libro está dedicado precisamente a Patricia, Carla, Chino y los demás migrantes que conoció durante el trayecto y a quienes no volvió a ver. Su gratitud constituye uno de los ejes emocionales de la obra: quienes lo ayudaron no tenían obligación de protegerlo, pero decidieron hacerlo.
En 2024, la edición en español permitió que más lectores hispanohablantes se acercaran directamente a la historia. La obra también fue reconocida con el premio American Book Award de 2023 y el premio Christopher Isherwood de Los Angeles Times.
Su testimonio en Solito ha motivado incluso canciones.
Sanar sin borrar; crecer con memoria viva
El proceso de escribir Solito también obligó a Zamora a enfrentar consecuencias emocionales que había intentado mantener a distancia. Durante años creyó haber superado el trauma, pero atravesó una etapa de sufrimiento personal en la que recurrió al alcohol, las drogas y otras conductas autodestructivas.
En 2019 comenzó una terapia semanal que le permitió abordar recuerdos y sentimientos que había evitado. La escritura se convirtió en parte de ese proceso: reconstruir escenas, recuperar nombres y prestar atención a detalles físicos y sensoriales almacenados en su memoria.
En una conversación con UC Davis publicada en 2025, la institución recogió una reflexión de Zamora sobre el papel de la terapia: «La terapia literalmente me salvó la vida». En otra entrevista con el diario mexicano El Universal, publicada en septiembre de 2025, Zamora contó que continúa explorando recuerdos de sus primeros días en Estados Unidos.
Un escritor salvadoreño sin fronteras
La trayectoria de Zamora ha continuado creciendo después de la publicación de Solito. Su primer libro de poemas y sus memorias le han abierto espacios en universidades, festivales literarios y medios internacionales. Entre sus reconocimientos figura la beca Whiting de 2024, además de las distinciones recibidas por su trabajo poético y narrativo.
El éxito no se limita a las ventas. Solito se ha convertido en un punto de partida para conversaciones sobre migración, separación familiar, identidad, trauma y pertenencia. En marzo de 2026, por ejemplo, la Universidad de California en Davis lo invitó a participar en un encuentro público centrado en el libro, su proceso de escritura y las posibilidades de sanar mediante la narración.
También efectúa lecturas en escuelas, para animar a los niños a buscar sus sueños. Después de años de incertidumbre migratoria y de haber contado públicamente su experiencia como inmigrante, obtuvo la residencia permanente en Estados Unidos. Actualmente vive en Tucson, Arizona, y mantiene vínculos con organizaciones que trabajan con comunidades migrantes, entre ellas Salvavision, Kino Border Initiative y Florence Project, de acuerdo con su biografía oficial.
En una entrevista con Democracy Now! en mayo de 2023, el escritor expresó una idea que resume el sentido de su obra: «Somos simplemente seres humanos que buscamos la oportunidad de tener una vida mejor».

















