Presidentes de Guatemala

Presidentes de Guatemala (34) Triunvirato militar Ariza, Pineda y Ponce dura 3 días tras renuncia de Ubico (1944)

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Forzado por las protestas ciudadanas y obreras que se agravaron con la muerte de la maestra María Chinchilla el 25 de junio de 1944, el general Jorge Ubico renuncia y deja en el poder a un triunvirato de generales, que solo dura del 1 al 4 de julio.

Los generales Federico Ponce Vaides, Eduardo Villagrán Ariza y Buenaventura Pineda quedaron al frente de Guatemala el 1 de julio de 1944, después de que el general Jorge Ubico Castañeda, otrora todopoderoso presidente de la República, renunciara ante la creciente presión de estudiantes, maestros, profesionales, comerciantes y trabajadores que exigían su salida, sobre todo tras la muerte de la maestra María Chinchilla, fallecida por la violenta represión de una caminata.

Después de casi 14 años de gobierno, Ubico, hombre que había sojuzgado al país a través de represión, espinaje y delación, comprendió que el descontento ya no podía ser contenido. Renunció el 1 de julio, pero no quiso marcharse dejando el poder en manos de quienes establecía la Constitución.

Ubico no nombró a los designados, sino escogió a  tres generales para formar un triunvirato y procuró que su salida pareciera consecuencia de una exigencia de estos militares frente al clamor popular. De esa manera podía presentar su renuncia como una decisión inevitable. La maniobra fue una última tentativa de conservar influencia.

Three uniformed officers stand solemnly in a grand wood-paneled room with flags behind them, facing forward.
Triunvirato militar Ariza Pineda y Vaides 1944 asume el poder al renunciar Jorge Ubico. Un relato apunta a que fue el propio Ubico quien los nombró, para asegurar su salida segura.

Los últimos días de una dictadura 

La renuncia de Ubico no fue un acontecimiento aislado ni una decisión tomada tranquilamente en un despacho presidencial. Fue el resultado de una acumulación de protestas que, en cuestión de días, transformó el ambiente político de Guatemala. El régimen llevaba casi 14 años funcionando sobre una estructura de autoridad concentrada en el presidente, respaldada por el Ejército y por una Policía Nacional que vigilaba de cerca a quienes podían representar una amenaza para el orden establecido.

La vigilancia no se limitaba a las calles. El Gobierno contaba con agentes secretos o confidenciales que se infiltraban en diferentes sectores de la sociedad para conocer lo que se decía y hacía. Profesores, estudiantes, trabajadores, comerciantes y ciudadanos comunes podían ser objeto de seguimiento, y las expresiones consideradas contrarias al Gobierno podían terminar en una detención.  

En junio de 1944 comenzó a ocurrir algo diferente. Las protestas estudiantiles se extendieron y los maestros se incorporaron a las demandas. Después se sumaron profesionales, comerciantes y trabajadores. La situación alcanzó un punto crítico el 25 de junio, cuando una manifestación fue reprimida y murió la maestra María Chinchilla Recinos. Su muerte convirtió el descontento en una crisis política. A pesar de la restricción de las garantías constitucionales, durante los días siguientes comenzaron a circular memoriales dirigidos directamente a Ubico exigiéndole renunciar, firmados incluso por quienes antes le apoyaban.

Días antes de la renuncia de Ubico, específicamente el 25 de junio, fuerzas oficiales de caballería arremetieron contra manifestantes pacíficos: en la balacera murió la maestra María Chinchilla y esto incrementó el descontento contra el presidente, que finalmente dimitió el 1 de julio de 1944, dejando el poder en manos de un triunvirato de generales.
Días antes de la renuncia de Ubico, específicamente el 25 de junio, fuerzas oficiales de caballería arremetieron contra manifestantes pacíficos: en la balacera murió la maestra María Chinchilla y esto incrementó el descontento contra el presidente, que finalmente dimitió el 1 de julio de 1944, dejando el poder en manos de un triunvirato de generales.

La mañana del 1 de julio

En la mañana del 1 de julio de 1944, Guatemala se enteró por la radio nacional de que Jorge Ubico había renunciado. El hombre que había gobernado el país desde 1931 abandonaba la Presidencia después de casi 14 años.  

Ubico salió del Palacio Presidencial y se dirigió a su residencia particular en la capital. No buscó refugio en una embajada ni abandonó inmediatamente el país. Pero no renunció como la ley indicaba:  La Constitución establecía quiénes debían sustituir al presidente en caso de ausencia temporal o definitiva. En ese momento tenían la calidad de designados el general Demetrio Maldonado, Carlos Herrera Dorión y el general Pedro Reyes Reynelas. Pero Ubico no les entregó el mando.

En su lugar, dejó el poder en manos de un triunvirato integrado por tres generales: Federico Ponce Vaides, Eduardo Villagrán Ariza y Buenaventura Pineda. Los tres estaban vinculados con el régimen y su designación permitía que el Gobierno provisional quedara en manos de militares cercanos al círculo de poder que había rodeado a Ubico.

Durante algún tiempo se discutió si la decisión había sido impuesta a Ubico por el Ejército o si había sido deliberadamente adoptada por él.  

Three men in military uniforms pose indoors in front of a wood-paneled wall; the leftmost officer holds a sheet of paper.
El triunvirato integrado por los generales Eduardo Villagrán Ariza, Buenaventura Pineda y Federico Ponce Vaides quedo al frente del gobierno de Guatemala tras la renuncia del general Jorge Ubico Castañeda.

«¡Ustedes tres!»

Según el relato recogido de un miembro de las juventudes universitarias que participaron en los acontecimientos de junio de 1944, cuando la situación política comenzó a inclinarse definitivamente contra Ubico, los altos mandos del Ejército discutieron quiénes debían acercarse al presidente para preguntarle a quién pensaba dejar como sucesor.

Los militares  enviaron a tres generales: Eduardo Villagrán Ariza, Federico Ponce Vaides y Buenaventura Pineda. Los tres solicitaron audiencia con el presidente y, según el relato, se presentaron ante él con evidente cautela. Los generales le plantearon entonces una pregunta hipotética: “si, en caso de que Dios no lo permitiera, él, el Presidente llegara a faltar, quién consideraría apropiado para sucederlo”.

Según el testimonio, Ubico levantó la vista, tomó su pluma fuente, señaló con ella a los tres militares y respondió: —¡Ustedes tres!

El primer día del triunvirato

El 1 de julio comenzó así una etapa extraña. Ubico había renunciado, pero el Gobierno no había pasado a manos de los designados constitucionales. En su lugar gobernaban tres generales escogidos por el propio mandatario saliente. La apariencia era la de una transición provisional destinada a mantener el orden, pero para los sectores que habían exigido la renuncia aquello significaba que el antiguo régimen todavía seguía.

El triunvirato anunció que su propósito era mantener la tranquilidad y conducir el país hacia una solución institucional. Pero la situación política ya no dependía exclusivamente de lo que decidieran los militares.

El 2 de julio: la protesta continúa

El domingo 2 de julio, la capital vivió una de las jornadas que mejor mostraron la magnitud del cambio. Una multitud se movilizó por las calles y terminó concentrándose frente al Palacio Nacional. El edificio que durante años había simbolizado el poder de Ubico ahora tenía en su interior a tres generales que habían recibido el mando de manos del presidente renunciante.

El contraste era evidente. La Presidencia había cambiado de ocupante, pero la estructura de poder seguía teniendo un fuerte componente militar.  En ese ambiente comenzó a cobrar importancia la Asamblea Nacional Legislativa. 

La renuncia de Ubico había creado un problema constitucional que debía resolverse formalmente: era necesario conocer y aceptar la dimisión del presidente y de los antiguos designados, y elegir a quienes ocuparían esos cargos. El futuro inmediato del país comenzaba a trasladarse del despacho presidencial al Congreso.

El 3 de julio: la batalla por la sucesión

El lunes 3 de julio, la Asamblea Nacional Legislativa fue convocada para enfrentar la situación creada por la renuncia de Ubico y el triunvirato. El ambiente dentro y fuera del recinto era tenso. La población que asistía a las sesiones desde la barra exigía determinados candidatos, mientras la Junta Directiva de la Asamblea tenía otras preferencias.

La sesión terminó abruptamente. Un grupo de oficiales y soldados irrumpió en el recinto parlamentario y, bajo amenaza de disparar, desalojó a los diputados. .

Con aquella irrupción terminó, en los hechos, el breve recorrido del triunvirato. Los tres generales habían ocupado el poder durante apenas tres días, pero durante ese período se había producido una lucha decisiva por definir quién controlaría la transición posterior a Ubico.

El general Federico Ponce Vaides, quien pertenecía al triunvirato designado por Ubico, se convierte en primer designado y pasa ocupar la presidencia provisional; debe convocar a elecciones, esa era su misión.
El general Federico Ponce Vaides, quien pertenecía al triunvirato designado por Ubico, se convierte en primer designado y pasa ocupar la presidencia provisional; debe convocar a elecciones, esa era su misión.

El 4 de julio: Ponce Vaides es el primer designado

La Asamblea volvió a reunirse el 4 de julio en una sesión breve. Esta vez se cumplió formalmente el procedimiento que había quedado pendiente: se conocieron y aceptaron las renuncias del presidente Jorge Ubico y de los antiguos designados (que nunca fueron tomados en cuenta) y se procedió a elegir a sustitutos.

Los nuevos designados fueron el general Federico Ponce Vaides, el general Domingo Solares y el médico Ramón Calderón. Ponce Vaides quedó como Primer Designado y, en esa condición, debía ejercer las funciones presidenciales en forma interina, de acuerdo con la Constitución, hasta la toma de posesión de quien resultara electo en las elecciones que debían celebrarse en los meses siguientes.

Pero Ponce Vaides era visto como un apéndice de Ubico…

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Gustavo Montenegro Director Editorial, SoyMigrante.com REVISTA
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y 2022. Actualmente dirige SoyMigrante.com/revista
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y…

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