En plena rebelión encabezada por Rafael Carrera, renunció el jefe de Estado Mariano Gálvez, el 2 de febrero de 1838. Le correspondió asumir al subjefe Pedro José Valenzuela Jáuregui (1797-1865), quien trató de apaciguar los ánimos. Duró 5 meses.
La breve administración de Pedro José Valenzuela (1797-1865) transcurrió durante uno de los períodos más convulsos y polarizados de la historia guatemalteca. La rebelión originada en el oriente del país y encabezada por Rafael Carrera, contribuyó a debilitar al gobierno de Mariano Gálvez y del proyecto liberal. La República Federal de Centroamérica se estaba derrumbando. Gálvez quería entregar el poder desde el 29 de enero y renuncia el 2 de agosto de 1838. Le correspondió asumir la dirección del país al subjefe de Estado Valenzuela.
Nacido en la Ciudad de Guatemala el 29 de julio de 1797, Pedro José Valenzuela Jáuregui era abogado y político liberal moderado. Era considerado una figura más conciliadora. Precisamente por ello fue electo vicejefe en 1835, cuando Gálvez fue reelecto. Su gestión fue breve —del 2 de febrero al 22 de julio de 1838—.
La caída de Mariano Gálvez
A finales de enero de 1838, el gobierno de Mariano Gálvez estaba prácticamente derrotado. La rebelión campesina iniciada en 1837 se había extendido por amplias regiones del país y las fuerzas encabezadas por Rafael Carrera amenazaban directamente la capital.
El 29 de enero, Gálvez anunció su decisión de abandonar el mando para evitar que su permanencia provocara más derramamiento de sangre. En una proclama dirigida a los pueblos del Estado manifestó que prefería sacrificar su posición antes que ser señalado como responsable de nuevas desgracias para Guatemala.
La situación continuó deteriorándose. El 31 de enero las fuerzas de Carrera ingresaron en la Ciudad de Guatemala, provocando alarma entre los habitantes y demostrando la incapacidad del gobierno para controlar la crisis. Finalmente, el 2 de febrero de 1838, Pedro José Valenzuela asumió oficialmente la jefatura del Estado. Gálvez fue al exilio.
El avance conservador
La llegada de Valenzuela buscaba facilitar una reconciliación política. Sin embargo, el equilibrio era difícil de sostener. Los conservadores ganaban influencia en la Asamblea y comenzaron a revertir varias de las reformas impulsadas durante la década liberal.
Durante aquellos meses se restauró parte de la influencia de la Iglesia, se sustituyeron varios funcionarios identificados con el liberalismo y se impulsó la derogatoria de los Códigos de Livingston, que había sido una de las medidas más emblemáticas de la administración de Gálvez. Los conservadores presentaban estas decisiones como una respuesta a las demandas populares que habían alimentado la rebelión.
Mientras tanto, el caudillo campesino Rafael Carrera mantenía una enorme capacidad de presión. Así también se habían alzado batallones de Antigua Guatemala, Chiquimula y otras localidades. Valenzuela logró calmar los ánimos al ofrecer cambios.
La intervención de Morazán
La creciente influencia conservadora preocupó a los liberales radicales, encabezados por José Francisco Barrundia, quien había criticado a Gálvez. Recurrieron al presidente federal, Francisco Morazán, quien a mediados de marzo de 1838 ingresó en Guatemala al frente de aproximadamente mil soldados salvadoreños.
El gobierno de Valenzuela intentó evitar aquella intervención, advirtiendo que podía romper los entendimientos alcanzados con Carrera. Sin embargo, Morazán decidió actuar y lanzó operaciones militares contra las fuerzas insurgentes.
La guerra se intensificó. Morazán tomó la capital y favoreció nuevamente a los sectores liberales, mientras las guerrillas de Carrera continuaban operando en extensas regiones del territorio guatemalteco. Ninguno de los dos bandos consiguió una victoria decisiva, pero el conflicto debilitó más las instituciones del Estado de Guatemala.
Valenzuela entrega el poder
Mientras Guatemala enfrentaba su guerra interna, la Federación Centroamericana entraba en una crisis irreversible. Nicaragua declaró oficialmente que abandonaba la unión en abril de 1838 para convertirse en República independiente, y otros Estados comenzaron a seguir el mismo camino. El proyecto federal impulsado por Morazán se debilitaba.
Cuando Morazán regresó a San Salvador para atender los problemas de la Federación, los conservadores recuperaron rápidamente el control político en Guatemala. Pedro José Valenzuela no tuvo más remedio que entregar el Poder Ejecutivo el 22 de julio de 1838 a Mariano Rivera Paz, conservador.
Valenzuela se quedó en el país y continuaría participando ocasionalmente en asuntos públicos. Décadas después aún figuraba entre las personalidades consultadas por el gobierno guatemalteco. Por ejemplo, en 1859 se opuso al tratado Wyke-Aycinena mediante el cual se acordaba ceder parte del territorio de Belice a invasores ingleses a cambio de una carretera (lo cual nunca se cumplió).
Pedro Valenzuela falleció en la Ciudad de Guatemala el 19 de abril de 1865, a los 67 años de edad. Su figura suele quedar eclipsada por la agitación durante el gobierno de Mariano Gálvez y el surgimiento de Rafael Carrera. Sin embargo siempre mantuvo el afán de conciliador en pleno derrumbe del régimen liberal y el ascenso de las fuerzas conservadoras.
Ahora Mariano Rivera Paz sería el nuevo jefe de Estado interino, pero esa ya es otra historia.













