Hace un año entrevistamos a Jorge y Yecsi Ticum: trabajaban en un restaurante y su sueño era fundar uno propio. Hace un mes abrieron Guatemaltecos en Wichita, Kansas. Su sabor fascina a cada comensal y desde el primer día está lleno, a menudo con fila de espera. Así lo lograron.
“Si es un restaurante guatemalteco, nosotros somos guatemaltecos y queremos dar a conocer el sabor de Guatemala, pongámosle Guatemaltecos”. La frase no salió de un estratega de mercadeo ni de un consultor gastronómico. La dijo Joel, de 8 años, el integrante más pequeño de la familia Ticum. Por eso así se llama el emprendimiento que abrieron el 27 de junio de 2026 en Wichita, Kansas, y que desde el primer día está lleno de comensales y hasta con fila o lista de espera.
Hace poco más de un año, conversamos con Jorge y Yecsi Ticum, cuando trabajaban en la cocina de una cadena de restaurantes en Estados Unidos. Tenían experiencia, conocimientos y un gran sueño: abrir su propio restaurante y demostrar que la auténtica cocina guatemalteca podía conquistar paladares sin fronteras.
A un mes de haber abierto, Guatemaltecos Resturant ya es un referente gastronómico. “A la gente le gusta el sabor auténtico y natural de Guatemala, que proyecta multiculturalidad y una gran historia. Hace poco nos contrataron para un servicio de catering en la Universidad de Wichita y todos quedaron encantados”, cuenta Yecsi Ticum, originaria de Petén. Jorge es originario de Chichicastenango, Quiché y junto a sus cuatro hijos van para adelante. Así sucedió.
Una familia migrante emprendedora
Para Jorge Ticum, el restaurante no es únicamente un negocio familiar. “Decidimos formar nuestra familia como una corporación y cada uno de los que estamos aquí desempeñamos un papel muy importante en la organización, tanto en la administración, la cocina, la logística… y cada uno ejerce un trabajo y eso ha sido parte de nuestro éxito”.
Cada integrante de los Ticum tiene una función específica. Yecsi, la mamá, dirige la cocina y conserva recetas aprendidas en distintas regiones de Guatemala. Stephanie administra la empresa, la logística, la publicidad y la relación con proveedores. Bella se encarga de buscar los mejores ingredientes y abastecer el restaurante. Mariana prepara tamales, chuchitos y otros platillos tradicionales y Joel le puso nombre al emblemático proyecto y aporta ideas para la decoración.
Éxito desde el Día 1
La familia Ticum sabía que abrir un restaurante implicaba un riesgo, una inversión fuerte. “Fue un desafío muy grande pensar de cómo nos iría, si la comida iba a traer clientela”, cuenta Jorge.
Sin embargo, la respuesta del público superó cualquier expectativa. “Desde el primer día que abrimos, las personas hicieron dos horas de cola para poder entrar a comer al restaurante.”, comparte Yecsi. “Estaba esto que ya no alcanzaba ni una persona más y aún así esperaron, para degustar nuestra comida.”
Un mes después de la inauguración, el flujo de clientes sigue siendo constante y creciente. “Viene gente de ciudades vecinas”, dice Bella. “Les atrae el sabor de Guatemala y toda su cultura”.
Pero más que servir comida, los Ticum quieren brindar la experiencia de sentirse en un comedor o en un mercado de Guatemala. “Cada persona que viene acá dice: ‘Me siento como que estuviera en Guatemala’. Nos atienden con la misma amabilidad como que estuviéramos en Guatemala. Se les ofrece marimba, se les pregunta cómo están, si necesitan algo más y se siente la hospitalidad chapina aquí en Wichita, Kansas.”, expresa Stephanie.
“Toda la gente se va bien agradecida y regresan. Es increíble que vienen y traen más amigos y personas.”, dice Yecsi. “Un día nos preguntaron: ¿Ustedes son los famosos dueños del restaurante guatemalteco del que anda hablando todo Wichita?'”
Antes de abrir Guatemaltecos Restaurant, el establecimiento de comida chapina más cercano se encontraba a dos o tres horas de distancia. Lo increíble es que ahora muchas personas conducen ese tiempo pera llegar hasta su local en el 1710 S West ST de Wichita.
La frescura como sello de la casa
Uno de los principios fundamentales de la garantía de calidad Guatemaltecos consiste en preparar todo con esmero e ingredientes frescos.
Jorge: “Lo que nos identifica mucho es que estamos comprando productos frescos, porque la mayoría de los restaurantes venden productos congelados, productos de días antes y nosotros todo lo que vendemos es fresco. Es una de las cosas que a la gente le ha gustado mucho también.”
Ese compromiso implica recorrer largas distancias para conseguir platos de barro, condimentos tradicionales y carnes en áreas rurales de Kansas. Lo único que necesitan traer desde Guatemala es el Chile Cobán, ingrediente clave de uno de los platos estrella de la casa.
El pepián y el kak’ik enamoran a los clientes
Los platillos más solicitados son dos de los grandes clásicos de la cocina guatemalteca. “El kak’ik y el pepián de gallina son los dos más solicitados, aunque también el caldo de gallina se va rápido”. Todos los días preparan alrededor de diez gallinas, además de varias ollas de kak’ik y pepián para responder a la demanda.
Los clientes estadounidenses se han convertido en fieles seguidores de estos sabores. “No saben qué pedir y les les recomiendo el pepián. Se van enamorados. Dicen que nunca en su vida habían probado algo tan increíble y exquisito, dicen. Y les contamos que se trata de un platillo ceremonial de raíces prehispánicas: quedan fascinados y regresan por más”: Yecsi.
“Cuando se van dicen: ‘¿Me hace favor de felicitar a la chef? La chef está haciendo un increíble trabajo con el pepián’.” Mariana es la chef, pero con las manos de toda la familia. “La sorpresa con el kak’ik es su sabor picante, con una porción grande, en plato de barro que sorprende. Y cuando lo prueban, quedan encantados”: Mariana.
Comer como en Guatemala
El ambiente del restaurante también despierta recuerdos entre los guatemaltecos que llegan. Uno de los momentos que más recuerda la familia ocurrió cuando un cliente originario de Cobán olvidó por completo que estaba en un restaurante de Estados Unidos.
“Dejó su tenedor, dejó su cuchara y empezó a agarrar sus tamalitos… Se sintió específicamente en Guatemala. Tenía mucho tiempo de no hacer esto y luego se le salieron las lágrimas de la emoción”
El espacio de Guatemaltecos Restaurant era antes una venta de comida china que cerró. Así que parte del mobiliario aún es del negocio anterior. Los Ticum planean cambiarlo, están instalando una pérgola. Pero ya es otro el ambiente: A la entrada hay un mural con motivos vegetales y textiles ancestrales. También tienen trajes de indumentaria tradicional maya y otros elementos artesanales representativos del país.
La inspiradora conversación inicial con los Ticum
El gran sueño de Yecsi y Jorge Ticum en Kansas tiene amor y sabor guatemalteco
Yecsi y Jorge celebraron sus 25 años de matrimonio en Kansas, a donde migraron en busca de oportunidades. Laboran en una cadena de restaurantes pero el gran objetivo es abrir uno propio, de comida guatemalteca. “Poner a Dios primero y dar siempre lo mejor de uno”: con esa frase poderosa, Yecsi Archila, originaria de San...
CONOCE SU HISTORIAEl sueño de Guatemaltecos sigue adelante
Antes de abrir, los Ticum dedicaron cerca de un mes y medio a remozar el local para que transmitiera la sensación de estar en Guatemala. El proyecto sigue creciendo, evolucionando y la familia continúa incorporando nuevos detalles culturales para enriquecer la experiencia de quienes los visitan.
Antes de despedirse, Jorge quiso enviar un mensaje a otros migrantes que también sueñan con emprender. “Queremos animar a las personas que vienen con un sueño. Sí se puede lograr.”
Yecsi: “Cuando uno quiere hacer las cosas bien, este país de Estados Unidos lo apoya a uno. Sí hay muchas exigencias y licencias, pero todo es posible. Animamos a otros compatriotas guatemaltecos que están pensando en emprender, que lo intenten y que no se queden solo con el sueño, porque nada es imposible“













