Agradecemos la colaboración de Leonel Arenas para esta nota
Originarios de distintos departamentos de Guatemala y de comunidades distantes entre sí, guatemaltecos radicados en Barcelona, España se reunieron como una sola gran familia el domingo 13 de septiembre 2026 en el parque de la Ciutadella, para conmemorar la festividad patria de independencia de Guatemala.
Aunque sus historias y lugares de origen son diversos, en Barcelona los abraza la azul y blanco, en un ambiente de hermandad y fraternidad.
La convocatoria surgió a través del chat de whatsapp Chapines en Barcelona, un espacio en el que también se comparte información útil sobre actividades y servicios para la comunidad guatemalteca. Eddy Tinoco, administrador del grupo, animó a los participantes a llevar comida típica, banderas y playeras de Guatemala.
Rellenitos, dobladas, mole, tamales y chicharrones le dieron sabor chapín el encuentro en el que se compartieron recuerdos y memorias, nostalgias de desfile y antorchas. María José Quidiello, cónsul ad honorem de Guatemala en Barcelona, llegó para compartir con los asistentes.
“Es un gusto conocerlos, me encanta la idea de reunirnos a conmemorar un día tan importante que nos une como guatemaltecos. Soy una más de ustedes y en lo que les pueda apoyar estoy para servirles”.

Entre nostalgia y hermandad
Los recuerdos comunes de septiembre son antorchas, desfiles, banderas, actos cívicos y también la vida cotidiana de los pueblos. Patricia Ochoa, originaria de Livingston, Izabal, recordó: “Extraño la pesca que se podía hacer en mi aldea de Livingston. Era algo lleno de paz y tranquilidad, además de ser delicioso el pescado”.
Acerca de vivir una fecha tan simbólica lejos de Guatemala, explicó: “Tratamos de vivirlo acá, pasarlo un poquito bien porque recordamos siempre que la tradición del 15 de septiembre es un acto cívico. Extraño los desfiles, las antorchas, la banda alegre. Eso es lo que se ve tan lejos desde acá. Pero por eso es alegre reunirnos”.

Los sabores que llevan a Guatemala
Para Elías, originario de Totonicapán, la comida fue uno de los motivos para disfrutar el encuentro.
“Estoy contento con la comida típica, los rellenitos que llevaron y también los chicharrones. Es la comida lo que más extraño de Guatemala”. En efecto había antojitos chapines, que se fueron volando, entre conversación y memorias.
Leonel Arenas migrante guatemalteco que se trasladó de Connecticut a Barcelona, destacó la entusiasta respuesta de los guatemaltecos a la convocatoria hecha a través del chat Chapines en Barcelona y también habló de la comida, que no alcanzó para todos los asistentes: “No se sabía cuánta gente iba a llegar, pero lo importante fue compartir aunque sea un poquito del sabor guatemalteco. También hubo quienes trajeron algo para vender, pero se ha terminado todo”.
“Sentirse calor chapín, encontrarnos entre nosotros, ha sido muy bonito”. Ciertamente, esta convocatoria también modificó su percepción sobre el alcance de la comunidad guatemalteca en Barcelona:
“Yo tenía una expectativa de que no había muchos chapines en Barcelona y ahora me voy impresionado, motivado, porque yo sé que hay material humano, gente entusiasta para poder hacer muchas actividades y poder dar a conocer más a nuestra Guatemala”.
Elogió la labor de Eddy Tinoco, administrador del chat, quien desde días antes animaba a asistir. “Yo creo que Eddy ha hecho un esfuerzo como administrador del grupo, que ha convocado a esta actividad. La gente ha respondido muy bien”.

“Hace que uno valore más sus colores, las tradiciones”
Marisol, de la aldea Rancho de Teja, Totonicapán, explicó por qué decidió asistir: “Llegué a la actividad con la finalidad de unirme a otros chapines que vamos a celebrar la independencia, los 205 años de independencia de Guatemala”.
No deja de recordar su hogar y las festividades locales. “Nos extrañamos bastante, a la familia también se lo extraña”. Y sobre cómo se percibe Guatemala desde Barcelona durante una fecha tan simbólica, dijo: “Hace que uno valore más sus colores, las tradiciones”.















