Integrante de la Mesa Técnica del Voto en el Extranjero considera que el Tribunal Supremo Electoral debió informarse mejor antes de publicar reforma que fija requisito de DPI para poder empadronarse: "Es una limitante más".
Se efectuó una conversación con cuatro integrantes de la coordinadora de la Mesa del Voto guatemalteco en el Extranjero, instancia que viene trabajando con el Tribunal Supremo Electoral de Guatemala desde 2019 para facilitar la participación de los connacionales en Estados Unidos. Todos coinciden en señalar que una reciente reforma publicada por el TSE, que fija el DPI como requisito para empadronarse, es un retroceso, aunque se permita votar con pasaporte. Para ver la síntesis de esa conversación puedes dar clic aquí.
Dada la profundidad y temas abordados, se publicará por separado un artículo con los aportes y declaraciones principales de cada uno de los participantes. Esto es lo que dijo Alfonso Pérez, Licenciado en Migración, experto en energía solar y fundador de Alianza Guatemaltecos Unidos en California.
“Si el pasaporte tiene el mismo CUI, ¿por qué exigir solo el DPI?”
El coordinador de la Alianza Migrante Guatemalteca en Los Ángeles considera que las recientes reformas del Tribunal Supremo Electoral mantienen barreras innecesarias para el voto en el extranjero. Afirma que el pasaporte contiene el mismo Código Único de Identificación (CUI) que el DPI, por lo que pide eliminar requisitos que dificultan el empadronamiento, abrir un diálogo serio con las organizaciones migrantes y adoptar soluciones que faciliten el ejercicio del sufragio.
Mantener como requisito el Documento Personal de Identificación (DPI) para el empadronamiento de los guatemaltecos residentes en el extranjero, representa una contradicción que limita el ejercicio del derecho al voto, sostiene Alfonso Pérez, coordinador de la Alianza Migrante Guatemalteca en Los Ángeles.
“El pasaporte también contiene el Código Único de Identificación (CUI) y, además, la legislación guatemalteca lo reconoce como el documento oficial que identifica a los ciudadanos fuera del territorio nacional. Por ello no existe justificación para restringir el empadronamiento únicamente a los migrantes que tengan DPI, que es un documento que aquí en Estados Unidos no sirve de mucho”.
Pérez aclara que estos planteamientos no buscan confrontar al Tribunal Supremo Electoral, sino ayudar, contribuir a mejorar el sistema. Sin embargo, asegura que la mesa técnica del voto en el extranjero ha solicitado una reunión virtual, en dos ocasiones, con la nueva magistratura para presentar sus propuestas y explicar las dificultades que enfrentan pero hasta ahora no ha recibido respuesta. “”ueremos que nos escuchen y construir soluciones”.
“No puede ser que un requisito administrativo termine convirtiéndose en una barrera para ejercer un derecho constitucional”, expresa.
Las distancias también restringen el voto
El dirigente también cuestiona que el modelo de participación electoral migrante continúe dependiendo principalmente del voto presencial sin considerar la realidad de los guatemaltecos que viven en Estados Unidos.
“Si alguien viene desde San Diego tiene que pasar por un chequeo de inmigración. Y así pasa en varios lugares: Quien no tiene un estatus migratorio corre el riesgo de ser detenido e incluso deportado solo por intentar ejercer su derecho al voto o por ir a empadronarse. Por eso el empadronamiento para guatemaltecos en extranjero debe ser automático al solicitarse el DPI,. tal como ocurre en Guatemala”.
Considera acertado que el TSE autorice un solo padrón para que los connacionales puedan votar en cualquier centro de sufragio instalado, pero se necesita más. “Hay que impulsar modalidades de votación que faciliten la participación segura, como el voto electrónico o por correo. Y si esto no está todavía en la ley, el TSE debe proponer la reforma correspondiente”.
Las propuestas ya existen
Pérez enfatiza que las organizaciones migrantes no se han limitado a expresar inconformidad, sino que desde 2019 han trabajado propuestas concretas junto con distintas comisiones del Congreso de la República.
“En Guatemala, cuando una persona obtiene su DPI queda incorporada automáticamente al padrón electoral. Lo que pedimos es que ese mismo principio se aplique a quienes realizan el trámite desde el extranjero y no venir a efectuar jornadas de empadronamiento, con pocos días de aviso anticipado y a lugares que a menudo implican un viaje de dos a tres horas, con el correspondiente costo económico de combustible y a veces pérdida de jornales”.
Un trabajo de toda la comunidad migrante
Pérez recuerda que las propuestas de la Mesa Técnica para el Voto en el Extranjero no son antojadizas ni improvisadas. “Actualmente la Mesa está integrada por 17 representantes de organizaciones migrantes que participan en la elaboración y validación de cada planteamiento presentado ante las autoridades.”
“Lamentablemente desde que entró este TSE no hemos tenido ninguna comunicación con los magistrados. Se les solicitó una reunión virtual en abril, pero en esa no tuvimos acuse de recibo. En junio solicitamos una nueva reunión y sí tenemos el acuse de recibo, pero hasta ahora no tenemos una fecha. Entonces nos preguntamos cuáles fueron los criterios para la reforma hecha a finales de julio, si no se han puesto en contacto con la instancia correcta que es la Mesa del Voto Extranjero”.
El dirigente reitera que el objetivo es construir acuerdos antes del proceso electoral de 2027 y eliminar obstáculos que reduzcan la participación ciudadana de los guatemaltecos residentes fuera del país.
“Lo único que pedimos es que nos escuchen. Reconocer el derecho al voto no basta si las reglas terminan dificultando que los guatemaltecos en el extranjero puedan ejercerlo”.













