El Popol Vuh, libro sagrado k'iche pasó de generación en generación por cientos de años hasta que fue transcrito, pero solo algunos de sus personajes han sido identificados en vasos, murales y otras piezas prehispánicas. ¿Por qué?
Durante décadas, arqueólogos e historiadores han debatido las razones por las cuales algunos personajes plasmados en estelas, vasijas y murales mayas prehispánicos figuran o tienen coincidencia con el relato cosmogónico del Popol Vuh, libro sagrado de los k’iche’. ¿Por qué algunos como Hun Hunahpú, o los gemelos Hunahpú e Ixbalanqué se identifican claramente, pero otros no?
No es un tema sencillo, pero sí muy interesante y quizá se pueda tratar de explicarlo en algunos puntos.
Tradición milenaria
Uno de los aspectos centrales de la discusión es cronológico. Gran parte de la cerámica y las esculturas asociadas con escenas mitológicas pertenecen al período Clásico maya, entre los años 250 y 900 d.C. El Popol Wuj fue transcrito en caracteres latinos en 1721, tras la invasión española, pero toda esa tradición oral en efecto proviene al menos de un milenio antes.
El arqueólogo Henrry Rodríguez Ortiz expuso en el Simposio de Investigaciones Arqueológicas de Guatemala de 2015 que “la versión original del Popol Wuj fue oral, pero también pudo haber tenido alguna forma de registro, jeroglífica o pictográfica”, una posibilidad que fue reconocida por estudiosos como Adrián Recinos, Brasseur de Bourbourg y Sam Colop, todos autores de traducciones del libro sagrado. Sin embargo muchos de estos códices o registros se perdieron en las quemas de documentos indígenas durante la conquista.
Un indicio en una pintura mural
Uno de los ejemplos más citados es el de los murales de San Bartolo, en Petén. Allí fueron halladas escenas fechadas alrededor del siglo I a.C., mucho antes de la transcripción del Popol Wuj. “Cuatro personajes encontrados en el Muro Poniente de Pinturas denotan una interrelación con el Popol Wuj”, señala Rodríguez. Tres de ellos poseen manchas en las mejillas, rasgo iconográfico que ha permitido relacionarlos con Jun Ajaw o Junajpu, uno de los Héroes Gemelos.
Así también, en un friso de estuco localizado en una pirámide de El Mirador, que habría sido realizado al menos mil años antes de Cristo, también se encuentra una representación de los gemelos, cuyo relato incluye acciones njuego de pelota, sacrificios, inframundo y resurrección.
Dimensiones distintas con puntos coincidentes
Sin embargo, otros académicos consideran que utilizar el Popol Wuj como “clave” para interpretar imágenes prehispánicas puede ser un ejercicio demasiado “creativo” o aventurado si no se toman en cuenta las diferencias históricas y de contextos.
La historiadora colombiana Ana Somohano Eres y el arqueólogo Antonio Jaramillo Arango, en el Simposio de Arqueología 2016, señalaron queel Popol Wuj fue redactado en una época profundamente distinta a la del mundo maya clásico. “El Popol Wuj fue redactado en un momento de crisis, en el que los K’iche’ coloniales debían lidiar con una situación completamente nueva que se les estaba imponiendo”.
Los investigadores sostienen que el manuscrito no solo preservaba antiguas tradiciones, sino que también ayudaba a reconstruir la identidad k’iche’ bajo el dominio colonial.
Aun así, varios abordajes coinciden en que el Popol Wuj constituye una pieza crucial para preservar parte de la tradición ancestral maya. Precisamente por ello, muchos arqueólogos consideran útil tomar ciertos símbolos y signos coincidentes entre el relato y las escenas plasmadas siglos antes.
¿Por qué algunos personajes sí aparecen y otros no?
La razón por la cual ciertos personajes aparecen constantemente en vasos y esculturas mientras otros permanecen ausentes parece estar relacionada con varios factores.
- Primero, los personajes visualmente dinámicos —como Junajpu, Xbalamke o el dios del maíz— eran ideales para representar sacrificio, renacimiento y poder ritual.
- Segundo, algunas deidades creadoras del Popol Wuj, como Tepeu o Q’ukumatz, poseen funciones más abstractas y filosóficas, difíciles de traducir visualmente o que evolucionaron con los siglos.
- Tercero, el Popol Wuj específicamente a la tradición k’iche’, pero tras el colapso maya, hubo también otras tradiciones, variantes y pueblos.
- Cuarto, algunos “personajes” no aparecen con carácter antropomórfico sino como glifos o emblemas, lo cual puede dificultar el parangón entre conceptos.
En esencia las imágenes prehispánicas no son ilustraciones literales del Popol Wuj, sino fragmentos de una tradición mucho más amplia y antigua, transmitida durante siglos a través de rituales, narraciones orales y símbolos visuales. Una joya que aún tiene muchos rostros y símbolos por descubrir, al igual que la arqueología.
Emblemáticos personajes del Popol Vuh













