Noé Morales Elías falleció en un hospital de Nuevo México, el 24 de julio. Tenía 8 años de haber migrado. Su esposa, en Jalapa, Guatemala pide ayuda para el retorno de sus restos. Era jardinero y sus remesas eran el principal sustento para sus hijos.
Después de ocho años de trabajar en Estados Unidos para sacar adelante a su esposa y cinco hijos, Noé murió en Santa Fe, Nuevo México el 24 de julio de 2026. Su familia, de escasos recursos, ahora enfrenta una última dificultad: reunir el dinero necesario para llevarlo de regreso a Guatemala y darle sepultura. Su esposa dice que solicitó ayuda a autoridades, pero le dijeron que ese proceso podría durar hasta cinco meses.
“Solo logró pagar su deuda”, cuenta Blanca Elisa Nájera, esposa de Noé. “Se fue con la esperanza de mejorar las condiciones de su familia y, durante todo ese tiempo, trabajó en lo que encontraba: limpieza de terrenos, jardinería, retiro de maleza y ramas de árboles”.
Noé era originario de Jalapa y antes de emigrar trabajaba como albañil. Al llegar a Estados Unidos llevaba ya un diagnóstico de diabetes. Tiempo después enfermó de tuberculosis: estuvo hospitalizado y se recuperó pero con los pulmones dañados . Con el paso de los años, su salud se fue deteriorando. “Solo enfermo pasaba por temporadas”, relata Blanca.
La última comunicación
Noé se comunicó con su esposa el 8 de julio. Le contó que tenía mucha fiebre y una tos que no lo dejaba dormir. “Dijo que tomaría unas pastillas para bajar la fiebre. No quería ir al hospital porque debía trabajar”. Ese fue el último mensaje que recibió su familia, alrededor de las 10 de la noche.
Al día siguiente, un amigo de Noé les informó que había sido trasladado a un hospital. Trataban de llamarlo pero su teléfono estaba apagado. “Comenzamos a averiguar por redes sociales y a llamar a teléfonos de allá, a hospitales”, recuerda Blanca.
La familia buscó ayuda con autoridades y llamaron al Consulado de Guatemala, tratanto de localizarlo. Les informaron que estaba internado en un hospital de Santa Fe. “Una persona del hospital me dijo que él estaba en cuidados intensivos”.
“Pedí verlo por videollamada para confirmar que era él. Y sí, era él”, recuerda. Lograron verlo cuatro días después, también por videollamada. Llevaba ya 11 días en coma. “Lo siento mucho”, le dijo la persona a Blanca. Noé falleció el 24 de julio.
Ocho años de esfuerzo
La historia de Noé es la de muchos migrantes que dejan Guatemala para trabajar en Estados Unidos y enviar dinero a sus familias. Durante ocho años realizó trabajos físicos, principalmente relacionados con jardinería, limpieza de terrenos y poda o retiro de ramas de árboles.
Blanca explica que buena parte de sus ingresos se fueron en terminar de pagar la deuda que había adquirido para poder emigrar, además de cubrir sus propios gastos y enviar remesas para sus hijos. “Trabajó bastante tiempo para pagar la deuda, pagar sus gastos, su comida y para enviar a mis hijos”, cuenta.
La enfermedad limitó su capacidad para mejorar económicamente. La diabetes y las secuelas de la tuberculosis fueron debilitando progresivamente su salud. “Sale con anteojos porque tenía un ojito malo y no le gustaba que se le viera”, cuenta Blanca.
Desean sepultarlo en Jalapa
Tras la muerte de Noé, la familia quiere sepultarlo en su tierra natal, pero la familia es de escasos recursos. Buscó ayuda con autoridades del vecino departamento de Jutiapa, encontrar apoyo para cubrir parte de los costos. Allí le explicaron que podría existir la posibilidad de recibir una ayuda , pero debía cumplir con determinados requisitos y esperar la resolución del trámite, que incluye un estudio socioeconómico, según le dijero.
Con apoyo de migrantes, la familia hace un llamado a la solidaridad de guatemaltecos. Esly García es una migrante que impulsa causas benéficas con ventas de comida en Connecticut y quiere ayudar, sin embargo, la situación migratoria ha marcado una baja hasta para este tipo de actividades.
Para brindar ayuda en Guatemala, se puede comunicar con la esposa.
Y para donar ayuda en EStados Unidos, un amigo y vecino de Noé, abrió un GoFundMe, que hasta ahora solo ha reunido un pequeño porcentaje. Pero puede encontrarlo acá.










