Guatemalan Maya Center brinda apoyo humanitario y legal a familias separadas por detención de uno o ambos padres. "Están causando un profundo trauma en nustros niños", denuncia la institución.
El 24 de junio de 2026, ocho niños más fueron obligados a despedirse.
La pequeña Christina, de apenas 3 años, ha estado separada de sus padres durante meses. Ambos fueron deportados a Guatemala sin que se hiciera ninguna previsión para su hija, ciudadana estadounidense, que ahora ha quedado, en la práctica, huérfana.
La hermana de su madre, quien la ha cuidado desde entonces, le trenzó cuidadosamente el cabello antes del viaje. Un acto de amor antes de decirle adiós, sin saber cuándo volverá a verla.
Un padre, destrozado por el dolor, abrazó con fuerza a sus hijos de 3 y 6 años, temiendo el momento en que tendría que dejarlos partir. La madre de los niños fue detenida cuando iba camino al trabajo y deportada el mes pasado. Temiendo que él pudiera ser el siguiente, tomó la desgarradora decisión de enviar a sus hijos a reunirse con su madre, mientras él continúa trabajando en los campos para mantenerlos.
Ramón y Mercedes cuidaban de sus hermanitas menores, con la tristeza y la preocupación marcadas en sus rostros. Han cargado con responsabilidades que ningún niño debería asumir.
Ramón, de 15 años, conoce muy bien ese dolor. Cuando era un niño y buscaba asilo, fue separado de su padre bajo la política de “Tolerancia Cero” de la primera administración de Trump.
Aunque la administración Biden les concedió un permiso temporal para permanecer en el país, ese permiso de trabajo ya expiró. Y con él, también se desvanecieron sus esperanzas de un futuro mejor.
Angel, de apenas un año, no tuvo a sus padres presentes para despedirse. Fue su abuela quien empujó su cochecito hacia el avión, alejándolo de su madre, quien tuvo que tomar la dolorosa decisión de seguir limpiando escuelas en Estados Unidos para poder mantener, desde la distancia, a su hijo estadounidense.
Esta mañana, y cada mañana, compartimos el dolor de las familias que están siendo separadas por disposiciones y políticas antimigrantes que están causando un profundo trauma a nuestros niños.
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