Desde el incremento de los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), un fenómeno paralizante ha comenzado a extenderse por las zonas urbanas de Estados Unidos: el chilling effect o “efecto congelamiento”, definido como la retracción o inhibición de actividades económicas de las personas por temor a la acción antimigrantes, que ha abarcado incluso a ciudadanos, residentes legales y personas sin antecedentes criminales.
Una investigación publicada el 22 de septiembre de 2026 por la prestigiosa Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania revela que esta cautela social es causada por las políticas antimigrantes, pero que trasciende el ámbito de pequeñas comunidades o suburbios con alta población migrantes y alcanza ciudades, lo cual representa un golpe severo a la actividad económica y por lo tanto para la recaudación fiscal.
El estudio econométrico, elaborado por el profesor Exequiel Hernandez, muestra que en las áreas metropolitanas intervenidas por ICE, el tráfico peatonal en comercios se redujo un 2,7 % y el gasto de los consumidores disminuyó un 6,2 % semanal por establecimiento. A escala nacional, este fenómeno derivó en 8.100 millones de visitas comerciales menos y pérdidas acumuladas de entre 3.000 y 14.000 millones de dólares en consumo durante un solo año.
Los principales hallazgos del análisis económico
El trabajo académico de la Escuela Wharton indica que las consecuencias de la fiscalización no se limitan a los sectores con alta concentración de población migrante o hispana, sino que afectan de manera generalizada a los centros urbanos. Entre las dinámicas observadas en el análisis destacan:
- Proximidad y permanencia: Las contracciones en el gasto son más marcadas en comercios situados cerca de los puntos de operativo. Asimismo, la baja en la afluencia no tiende a disiparse con el tiempo cuando la presencia de las autoridades se vuelve constante.
- Impacto en el comercio minorista: Las tiendas independientes registraron retrocesos del 4,1 % en visitas y del 10,9 % en ventas, a diferencia de las grandes cadenas comerciales, que mostraron mayor margen de contención (0,7 % y 5,0 %, respectivamente).
- Efectos en la oferta y la demanda: El menor dinamismo responde tanto a la reducción del consumo diario como al ausentismo laboral. Sectores como la construcción y el transporte mostraron disminuciones superiores al 5 % en el flujo de trabajadores. Por el lado del consumidor, se reportaron bajas en rubros como hotelería (-9,1 %), servicios personales, restaurantes y comercio de abarrotes.
- Sin traslado al canal digital: Las métricas analizadas reflejan que la disminución de compras presenciales no generó un incremento compensatorio en el comercio electrónico ni en el uso de aplicaciones de entrega a domicilio, lo cual coincide con una menor disponibilidad de ingresos en los hogares afectados.
Implicaciones para los gobiernos locales
El análisis concluye que las intervenciones de control migratorio en el interior del país generan repercusiones indirectas sobre el tejido empresarial y los ingresos fiscales de los gobiernos municipales y estatales. Al reducirse el nivel de transacciones y la actividad comercial en los barrios, la base imponible local se ve afectada, lo que plantea nuevos desafíos para la planificación económica regional.
Escucha este Podcast con el autor del estudio Exequiel “Zeke” Hernández. Subtitulado en español.
Confirma resultados de otros estudios
La advertencia de estos impactos para el gobierno federal y los gobiernos estatales es clara, pues otros estudios recientes apuntan en la misma dirección. Una investigación de Brookings publicada en septiembre de 2026 encontró que el empleo cayó en las ciudades donde más aumentaron los operativos de ICE y que la brecha continuó ampliándose hasta casi un año después del inicio de las operaciones. El estudio puede consultarse aquí.
En Los Ángeles y el condado de Orange, investigadores de la Universidad de California en Irvine y la Universidad de Illinois en Chicago documentaron después de un operativo de 2025 reducciones de entre 5 % y 8 % en el tráfico peatonal y de aproximadamente 20 % a 25 % en el gasto de los consumidores de barrios con alta presencia de población nacida en América Latina, además de una disminución estimada de US$59 millones en ingresos por impuestos sobre las ventas. El estudio está disponible aquí.
Otro estudio del IZA, basado en el aumento de la fiscalización comunitaria desde enero de 2025, encontró una caída de 1,7 puntos porcentuales en el gasto con tarjetas en los estados con mayor intensidad de operativos y señaló que el efecto era particularmente visible en actividades presenciales, como restaurantes, hoteles, arte y entretenimiento. El estudio puede consultarse aquí.













