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Guatemalteco Hediberto Ramírez sufrió deportación acelerada de USA hace un año; su familia busca revertirla

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Elizabeth, la esposa de Hediberto Ramírez vio cuando ICE lo detuvo el 4 de septiembre de 2025 durante un operativo en la fábrica donde trabajaban. A los tres días fue deportado pese a que ella es ciudadana y él tenía permiso legal de trabajo. No pierden la esperanza de revertir la deportación.

Hediberto “Eddie” Ramírez Pérez sigue buscando la forma de regresar a Estados Unidos, un año después de haber sido deportado a Guatemala tras una redada de ICE en una fábrica de Cayuga, en el norte del Estado de Nueva York. Sus abogados han llevado el caso ante un juez federal, mientras él y su esposa, Elizabeth Ramirez-Abrams, mantienen abiertos otros recursos migratorios para intentar reunir nuevamente a la familia.

Desde Guatemala, Eddie espera volver con Elizabeth y sus dos hijos, de 13 y 14 años, ciudadanos estadounidenses. Ella permanece en Nueva York, donde trabaja largas jornadas para sostener a sus hijos y cubrir los gastos legales del proceso.

Fueron separados  el 4 de septiembre de 2025, cuando agentes de Immigration and Customs Enforcement (ICE) y autoridades locales efectuaron un operativo en la fábrica Nutrition Bar Confectioners, donde elaboran barras nutricionales, ubicada en Cato, en el condado de Cayuga, a unos 30 minutos al noroeste de Syracuse, Estado de Nueva York.  Elizabeth también estaba trabajando allí. Observó cómo los agentes detenían a su esposo y sufrió un ataque de pánico mientras intentaba acercarse lo más posible. Eddie, originario de Guatemala, tenía permiso de trabajo y están legalmente casados, no pensó que lo fueran a deportar.

Hediberto Ramírez junto a su esposa Elizabeth, quien es estadounidense. Ella no supo más de él después de su captura y se enteró de la deportación hasta que él mismo le avisó que ya estaba en Guatemala.
Hediberto Ramírez junto a su esposa Elizabeth, quien es estadounidense. Ella no supo más de él después de su captura y se enteró de la deportación hasta que él mismo le avisó que ya estaba en Guatemala.

Eddie asegura que intentó mostrar a los agentes su permiso de trabajo, pero que no quisieron revisarlo. También pidió comunicarse con su abogado.

Después de ser detenido fue llevado a una instalación de la Patrulla Fronteriza en Oswego y esa misma noche trasladado al centro federal de detención de Batavia. El viernes permaneció allí y el sábado él y otros trabajadores fueron enviados en avión a Texas.

Eddie contó que durante ese tiempo siguió solicitando hablar con su abogado y que los agentes le dijeron que tendría que esperar hasta el lunes porque era fin de semana. Pero ese lunes nunca llegó para él.

A las 5 de la mañana del domingo le dijeron que sería deportado a Guatemala. “Muchos hombres dicen que nunca lloran. Pero yo sí”, relató Eddie en una entrevista a un periódico de Syracuse.

Eddie llegó a Guatemala y tomó un autobús hasta la casa de su madre. Ella se alegró de verlo y al principio pensó que había regresado de vacaciones. Después comprendió que había sido deportado. Su primer alimento desde la detención lo recibió en la casa de su mamá. 

Hediberto tenía un proceso migratorio en marcha pero contaba con un permiso de trabajo legal. Su esposa es estadounidense y continúa la batalla legal para revertir su deportación.
Hediberto tenía un proceso migratorio en marcha pero contaba con un permiso de trabajo legal. Su esposa es estadounidense y continúa la batalla legal para revertir su deportación.

Su esposa supo de la deportación por teléfono

Tres días después de la redada, Elizabeth todavía no sabía dónde estaba su esposo. Aquella mañana de domingo se encontraba en casa de su padre junto con sus hermanas. Intentó nuevamente revisar la aplicación de ICE para encontrar información sobre Eddie, pero su nombre no aparecía.

Una de sus hermanas decidió llamar al teléfono celular de Eddie. Ya habían intentado hacerlo sin éxito. Esta vez respondió. La noticia fue inesperada: Eddie estaba en Guatemala. Había sido deportado.

Elizabeth comenzó a llorar y le hizo preguntas. Él tampoco tenía todas las respuestas. “Lo perdí todo. Solo necesito que mi esposo vuelva”, dijo Elizabeth al medio Lives in the Balance en un reportaje publicado en junio de 2026.

Veinte años de vida en Estados Unidos

Eddie llegó a Estados Unidos en 2005. En 2018 fue detenido por asuntos migratorios. En aquella ocasión, un juez determinó que no representaba riesgo de fuga y quedó en libertad bajo fianza mientras su proceso continuaba en el sistema migratorio.

Para septiembre de 2025 tenía autorización para trabajar en Estados Unidos y había apelado su caso ante la Junta de Apelaciones de Inmigración, con la intención de evitar la deportación y obtener una residencia permanente.

Su abogado, José Pérez, sostiene que Eddie tenía derecho a permanecer y trabajar en Estados Unidos mientras se resolvía su situación migratoria. Pérez también afirma que su cliente fue privado de la posibilidad de comunicarse con su defensa antes de ser expulsado.

“Le negaron el derecho a hablar con su abogado no una vez, ni dos, ni tres, sino en 10 o más ocasiones”, afirmó el abogado. Según Pérez, esa falta de comunicación impidió que la defensa pudiera intervenir antes de la deportación.

Estas afirmaciones forman parte del litigio y son alegaciones de los abogados de Ramírez Pérez. Corresponderá al tribunal determinar las cuestiones legales planteadas en el caso.

Ahora pide a un juez que le permita volver

Un año después de la redada, el caso no ha terminado.

El 15 de septiembre de 2026, abogados de Ramírez Pérez pidieron a un juez federal que ordene al Gobierno estadounidense traerlo nuevamente a Estados Unidos.

En la solicitud de medida cautelar, sus abogados argumentan que Eddie fue expulsado sin una orden final de deportación, sin que hubiera consentido una salida voluntaria, sin poder hablar con su abogado y sin comparecer ante un juez de inmigración.

También sostienen que, debido a que su proceso migratorio estaba pendiente y anteriormente un juez le había permitido permanecer en libertad bajo fianza, su expulsión requería un procedimiento diferente.

El pedido de retorno está relacionado con una demanda más amplia presentada por abogados que representan a varios trabajadores detenidos durante la redada de Cato.

En esa demanda se cuestiona la legalidad del operativo y se alega que los agentes utilizaron órdenes de registro inadecuadas y que algunas personas fueron consideradas sospechosas por su apariencia latina sin evidencia individual que justificara las detenciones.

Los demandantes también alegan que existió una motivación discriminatoria contra personas de ascendencia latina y migrantes latinos.

Las acusaciones están siendo planteadas dentro del proceso judicial y aún no constituyen una determinación de responsabilidad por parte de un tribunal.

Elizabeth trabaja para mantener a la familia

Mientras sus abogados intentan conseguir su retorno, Eddie permanece en Guatemala y Elizabeth se quedó en Nueva York con sus hijos.

La vida familiar cambió después de la deportación.

Elizabeth ha tenido que trabajar jornadas de hasta 12 horas para pagar las cuentas, sostener a sus hijos, enviar dinero a Eddie y cubrir los gastos legales.

Continúa trabajando, además, en la misma fábrica donde su esposo fue detenido.

La situación ha tenido efectos físicos y emocionales en ella. Según relató a Lives in the Balance, tiene dificultades para dormir, perdió el apetito y ha bajado más de 20 libras desde la redada y la deportación de su esposo.

Eddie también está preocupado por ella.

“Las cosas parecen cada vez más pesadas sobre mí”, dijo Elizabeth. “Realmente lo necesitamos. No puedo hacer esto sin él. No puedo vivir sin mi esposo”.

Sus hijos también han sentido la ausencia.

“Mis hijos ya no son los mismos; quieren a su papá”, contó.

Una familia que espera volver a estar junta

Elizabeth y Eddie continúan buscando alternativas para que él pueda regresar. Además del proceso judicial, trabajan con su abogado en recursos migratorios y en una petición basada en el vínculo matrimonial.

Según explicó Pérez en septiembre de 2026, una petición presentada por Elizabeth para su esposo fue aprobada, aunque todavía existe un proceso adicional para que Eddie pueda intentar obtener autorización para regresar a Estados Unidos. El abogado ha señalado que ese procedimiento podría prolongarse alrededor de dos años.

Mientras tanto, la familia permanece dividida.

Eddie está en Guatemala. Elizabeth y sus hijos siguen en Nueva York. La familia tampoco cuenta con los recursos suficientes para viajar con frecuencia a Guatemala para visitarlo.

Por eso, la petición que comenzó después de aquella llamada telefónica de septiembre de 2025 continúa un año después.

Eddie quiere volver a Estados Unidos.

Elizabeth quiere que su esposo vuelva a casa.

Y sus hijos siguen esperando tener nuevamente a su padre junto a ellos.

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SoyMigrante.com REVISTA Editorial
Somos una plataforma que busca reconocer y dignificar a los migrantes guatemaltecos en los Estados Unidos. Producimos contenidos con el fin de contribuir a su desarrollo personal, familiar y comunitario.
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