ÉxitosGuatemala

El emprendedor guatemalteco Wilber de la Rosa es un hombre de maíz en Minnesota

Selección de la Semana en MERCADO

Productos con diseño, cultura e identidad guatemalteca. Entrega en toda Guatemala.

El agrónomo guatemalteco Wilber de la Rosa fundó la exitosa empresa de tortillas La Mayzteca en Rochester, Minesota, desde la cual apoyó con raciones alimenticias a familias migrantes durante los operativos ICE en enero y febrero 2026.

Cuando decimos que Wilber de la Rosa es un Hombre de Maíz, no solo nos referimos a su origen guatemalteco, sino también a su dedicación al cultivo y procesamiento de este grano fundamental. Hablamos de sus raíces, de su infancia en Guatemala, de la ciencia agrícola que estudió durante años y de una cultura milenaria que hoy intenta preservar desde Minnesota, donde fundó La Mayzteka, una empresa dedicada a producir tortillas elaboradas con maíz nixtamalizado de alto valor nutricional.

Su historia comenzó entre potreros, cultivos y largas jornadas acompañando a su familia en Nueva Concepción, Escuintla. “Mis papás y mi familia se han dedicado siempre a la ganadería y a la agricultura. Desde pequeño nos invitaban a sembrar tabaco, a fertilizarlo… la pasión hacia el campo nació ahí”, recuerda.

Estudió agronomía primero en Guatemala y después en la Universidad Zamorano, en Honduras, una de las instituciones agrícolas más prestigiosas de América Latina. Tras graduarse en 2010 trabajó para empresas agrícolas nacionales y una transnacional. Pero la vida le tenía preparado otro destino.

Smiling man in a cap holding a tall stack of roasted chickens in a kitchen.
El pollo orgánico que vende Wilber de la Rosa en La Mayzteca, con las respectivas tortillas súper nutritivas, se convirtió en un símbolo de solidaridad durante la campaña de redadas migrantes sucedida en Minesota en enero y febrero 2026.

Un invierno que cambió su vida

En 2016 emigró a Estados Unidos para reunirse con su esposa, Magda Beraly, también guatemalteca. “Caí en febrero, que es lo peor del invierno. Me tocó llegar a un rancho de vacas a las tres de la mañana y había caído una tormenta bárbara de nieve. Yo decía: ‘¿Qué ando haciendo aquí?'”

Pasó de recorrer los cálidos campos guatemaltecos a soportar temperaturas bajo cero. “Venía de trabajar por toda Guatemala. Los últimos meses los terminaba en Flores, Petén, sintiendo la brisa del lago… y de repente estaba en este frío tremendo.”

Su primer empleo en Minnesota fue en una enorme lechería. Allí descubrió una realidad que hasta entonces sólo conocía de oídas. “Empecé a darme cuenta de que hay mucha explotación hacia los inmigrantes. No lo ves hasta que lo estás viviendo.”

“Eran mil doscientas vacas. Dos mujeres ordeñándolas durante ocho horas con apenas quince minutos de descanso. Dije: ‘No quiero ser parte de este sistema’. Y me salí de aquel empleo”.

Como parte de la publicidad de La Mayzteca, se creó un luchador héroe que defiende la sana nutrición, utilizando un personaje de estilo muy popular entre la población mexicana e hispana.
Como parte de la publicidad de La Mayzteca, se creó un luchador héroe que defiende la sana nutrición, utilizando un personaje de estilo muy popular entre la población mexicana e hispana.

El encuentro que cambió su forma de entender la agricultura

Su vida dio un giro cuando conoció al agrónomo guatemalteco, también radicado en Minesota, Reginaldo Hasslet Marroquín, quien desarrolla e impulsa un innovador sistema de agricultura regenerativa. “Hasta ese momento sólo había escuchado hablar de agricultura convencional y agricultura orgánica. Nunca había oído el término agricultura regenerativa.”

Durante varios años Wilber de la Rosa colaboró en el diseño de un modelo que integraba aves, árboles y vegetación en un ciclo natural. “Cuando vi ese sistema pensé: ‘Sí es posible producir comida sin químicos’. Me enamoré totalmente de esa idea.” Aquella experiencia sembró otra semilla.

Diez años soñando con La Mayzteka

“La Mayzteka nació en mi mente hace diez años exactamente, pero gracias a Dios logramos materializarla hasta el año pasado (2025)” 

El nombre resume la inspiración del proyecto. “Combina las dos culturas que manejaron el maíz: los mayas y los aztecas. El centro de nuestro negocio es el maíz, como lo ha sido durante siglos.” Pero no se trataba de fabricar cualquier tortilla.

Wilber encontró la posibilidad de utilizar una variedad especial de maíz originaria de Centroamérica y México, adaptada para cultivarse en el cinturón maicero de Estados Unidos. “Fue desarrollada por uno de mis maestros en el Zamorano y estamos produciendo un maíz especializado, alto en lisina. Nuestro maíz tiene el doble de proteína que cualquier otro maíz.”

Después viene el proceso tradicional. “La nixtamalización hace que el maíz entregue todo lo que contiene. Si el grano ya tiene el doble de proteína, eso es lo que termina consumiendo la gente.”

El resultado busca recuperar el sabor de la tortilla artesanal. “Huele a maíz y para mí, huele a mi tierra. Es como cuando en Guatemala te sacan una tortilla recién salida del comal. Deliciosa y nutritiva”

Aunque el proceso es industrial, Wilber reconoce que buena parte del conocimiento sigue siendo artesanal. “Si te pasas de cal, la tortilla sale muy calada. Todo tiene su punto exacto.” Reconoce que estos cálculos ya los dominan las abuelas guatemaltecas hace mucho.  Experiencia heredada durante generaciones.

Cuando el negocio tuvo que convertirse en refugio

Pocos meses después de inaugurar La Mayzteka, Wilber también comenzó a vender pollo rostizado, criado según los principios de la agricultura regenerativa del guatemalteco Reginaldo Marroquín. “Es nutritivo, libre de químicos y delicioso”.

Pero en enero 2026 las redadas migratorias alteraron profundamente la vida cotidiana de cientos de familias migrantes hispanas en Minnesota. 

Desaparecieron los clientes. “El 7, 8 y 9 de enero tuvimos cero clientes porqque la gente estaba asustada, nadie quería salir de sus casas debido a los operativos de ICE, que ya se sabe todo lo que causaron”

Wilber y su esposa tomaron una decisión que marcaría la historia:  “Me senté con Magda Beraly y le dije: ‘¿Qué hacemos? ¿Cerramos por un par de meses o ayudamos a nuestra comunidad?’.” 

La respuesta fue inmediata. “Tenemos maíz en la bodega. Tenemos pollo en los refrigeradores. Sigamos haciendo tortillas y pollo. La gente que lo necesite se lo vamos a donar.”

Lo que ocurrió después superó cualquier expectativa. Dos mujeres estadounidenses llegaron al negocio para comprar alimentos y, además, entregar dinero pra donar raciones a otras familias migrantes.

“Así empezó todo. Nunca lo planeamos.” Durante poco más de un mes entregaron más de 3,300 almuerzos completos, miles de libras de tortillas y decenas de bolsas solidarias con alimentos y artículos básicos a hogares migrantes en donde los padres no podían trabajar ni salir a buscar comida. “No lo hicimos solos. Lo maravilloso fue que muchos estadounidenses nacidos en Minesota comenzaron a apoyar a los migrantes.”

"Me siento orgulloso de mis raíces guatemaltecas. Allá en Nueva Concepción entré, desde niño en contacto con los cultivos de tabaco y maíz. Luego estudié agronomía en El Zamorano de Honduras, que me dio herramientas y también una mentalidad productiva, a la vez que una responsabilidad con la comunidad. La Mazteca es fruto de eso"
wilber de la rosa guatemalteco en minesota
Wilber de la Rosa
Migrante y emprendedor guatemalteco en Minnesota.

Una nueva forma de ver a Estados Unidos

La experiencia también transformó su manera de entender el país donde ahora vive. “Uno encuentra personas con cierto racismo pasivo y eso te marca.”

Sin embargo, las semanas de solidaridad cambiaron esa percepción. “Cuando ves que llegan personas cada semana a donar cientos de dólares para alimentar a otras familias, todo cambia. Entendés que no todos son iguales. Hay gente que ama profundamente a su comunidad sin sesgos ni distingos”

Mucho más que tortillas

Hoy La Mayzteka produce tortillas elaboradas con maíz ancestral, pollo preparado bajo principios de agricultura regenerativa y tamales hechos con el mismo maíz nixtamalizado.

Pero, para Wilber, el negocio nunca ha sido únicamente vender alimentos. Es una manera de demostrar que el conocimiento agrícola aprendido en Guatemala, la tradición alimentaria mesoamericana y la solidaridad comunitaria pueden convertirse en una empresa con impacto social.

“Al final, cada desafío lo resolvés, pero si lo haces ayudando a la vez a la comunidad, el negocio alcanza una mejor versión y sigue sirviendo”

Quizá también te podría interesar

avatar de autor
Gustavo Montenegro Director Editorial, SoyMigrante.com REVISTA
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y 2022. Actualmente dirige SoyMigrante.com/revista
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y…

Artículos relacionados

Load More Posts Loading...No more posts.