Red Migrante Guatemalteca homenajeará a cinco connacionales por sus aportes y logros como parte de las actividades por la Semana de la Herencia Guatemalteca de Los Angeles 2026.
La Red Migrante Guatemalteca reconocerá el próximo sábado 28 de agosto a cinco connacionales cuya trayectoria ha dejado huella en ámbitos como la cultura, el arte, el deporte, la literatura y el servicio comunitario: este homenaje forma parte de la Semana de la Herencia Guatemalteca que se celebra desde 2024 por declaratoria de la Ciudad de Los Angeles.
Los connacionales galardonados reflejan distintas expresiones de un gran valor: mantener el vínculo con Guatemala lejos de las fronteras. Algunos lo han hecho a través de la música y la literatura; otros mediante la enseñanza de las tradiciones, la ayuda humanitaria o una vida dedicada al servicio de la comunidad migrante.
“Es un reconocimiento también al aporte de los migrantes guatemaltecos a esta gran ciudad y a esta gran Nación de oportunidades”, expresó Walter Batres, presidente de la Red Migrante Guatemalteca.
Rebeca del Rosario Champney Acevedo: la poesía y los valores. Premio Poetisa del Año.
Nacida en Senahú, Alta Verapaz, Rebeca del Rosario Champney Acevedo ha encontrado en la literatura una manera de preservar la memoria y fortalecer la identidad guatemalteca. Escritora, poeta, promotora de la lectura y gestora cultural, su trabajo se ha desarrollado alrededor de la palabra y su capacidad para acercar a las nuevas generaciones a sus raíces.
Su obra aparece en las antologías Poetas de Alta Verapaz II y Poetas de Alta Verapaz III, así como en Ellas: Fuerza Poética, donde aborda temas como el amor, la memoria, el arraigo, la fortaleza femenina y la identidad. También es autora del cuento Grito Ancestral, Eco de Libertad, incluido en Cuentos Regionales de Alta Verapaz, inspirado en elementos de la cosmovisión maya y en símbolos patrios como el Quetzal, la Ceiba Pentandra y la Monja Blanca.
Su reconocimiento destaca una trayectoria que va más allá de la creación literaria. Durante años ha promovido la lectura, participado en encuentros de escritores y actividades culturales y trabajado por acercar los libros a niños, jóvenes y adultos.
Genara Cor Castro impulsa la danza tradicional: premio activista guatemalteca del año
Genara Cor Castro nació el 9 de abril de 1979 en Chotacaj, San Antonio Ilotenango, Quiché. Madre de familia, emigró a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades para su familia. En Los Ángeles trabajó como costurera, en labores de limpieza, en la venta de comida y posteriormente estableció un servicio de cuidado infantil.
Su principal aporte cultural comenzó en 2017, cuando fundó el grupo folclórico Los Chapincitos, con el propósito de enseñar a niños y jóvenes las tradiciones, danzas y costumbres de Guatemala. La primera presentación oficial del grupo se realizó en 2019 con seis niños que interpretaron El Rey Quiché y La Zarabanda.
Actualmente Los Chapincitos está integrado por nueve niños y participa en eventos culturales, festivales y desfiles en Los Ángeles. El proyecto se ha convertido en un espacio para aprender las tradiciones guatemaltecas y fortalecer valores como la disciplina, el trabajo en equipo y el orgullo por las raíces.
Concepción Roque Díaz: del fútbol a difundir la fe
Premio: Guatemalteco distinguido.
Concepción Roque Díaz nació en Puerto Barrios, Izabal, el 8 de diciembre de 1955. Su historia comenzó en el fútbol. A los 17 años tuvo la oportunidad de integrarse al equipo Municipal posteriormente jugó para Unifruitco y Bandegua, equipo con el que permaneció durante 14 años. También vistió la camisola del Deportivo Gualán.
En 1992 emigró a Estados Unidos, donde continuó jugando fútbol. Un año después sufrió un accidente que marcó un cambio en su vida. Seis meses más tarde decidió dedicarse a la fe cristiana y, desde el año 2000, ejerce como pastor evangélico.
Su trabajo comunitario incluye misiones y proyectos humanitarios en Nicaragua, Guatemala, México, El Salvador y Cuba. En Huntington Park, California, donde reside, ha organizado un banco de alimentos que atiende semanalmente a cientos de personas y familias de escasos recursos, además de continuar al frente de una congregación cristiana.
Edwin Moreno: inspiración musical sin fronteras. Premio artista guatemalteco del año
Edwin Moreno ha construido una trayectoria de casi cinco décadas como cantante, compositor, maestro y promotor cultural. Nació en la Ciudad de Guatemala en una familia vinculada estrechamente con la música. Su padre fue catedrático del Conservatorio Nacional de Música, violinista principal de esa institución y de la Orquesta Sinfónica Nacional de Guatemala.
Inició oficialmente su carrera artística el 9 de abril de 1977 en el programa Campiña. Posteriormente participó en programas de radio y televisión, en la Caravana Artística de TGW y en producciones del Gran Teatro Nacional. En 1980 fue reconocido como Cantante del Año y en 1987 recibió el premio Revelación del Año de Radio Nacional TGW.
Moreno representó a Guatemala en el Festival OTI y desarrolló también una faceta como compositor. En 1988 emigró a Estados Unidos y se estableció en Los Ángeles, donde continuó su actividad artística y comunitaria. Desde allí ha participado en conciertos benéficos, apoyado programas de salud y educación y enseñado canto a niños y jóvenes.
Ana Patricia Rodríguez: servir como una forma de vida. Premio guatemalteca distinguida.
Nacida en Mixco, Guatemala, y residente en Los Ángeles, Ana Patricia Rodríguez ha dedicado alrededor de 12 años al trabajo comunitario en favor de familias guatemaltecas y migrantes. De profesión cultora de belleza, convirtió su actividad y sus relaciones comunitarias en una plataforma para ayudar a quienes enfrentan mayores necesidades.
Entre sus principales aportes figuran la gestión de proyectos educativos para escuelas rurales, campañas de apoyo a familias migrantes, grupos de acompañamiento para mujeres y jornadas de distribución de alimentos. También ha impulsado campañas navideñas de entrega de juguetes para niños. Su trabajo se caracteriza por convocar a voluntarios, instituciones y organizaciones para atender necesidades de la comunidad y construir redes de apoyo. Mantiene además una estrecha relación con Guatemala y promueve sus tradiciones y valores. Por esta trayectoria, recibe el reconocimiento como Mujer Guatemalteca Distinguida del Año por su Labor Comunitaria
Cinco historias, un mismo vínculo con Guatemala
Las historias de estos cinco homenajeados tienen recorridos distintos, pero comparten un elemento: la decisión de mantener el vínculo con Guatemala y poner sus conocimientos, talentos y tiempo al servicio de otros. Desde una página escrita, una danza infantil, un campo de fútbol, un escenario musical o una jornada de ayuda comunitaria, cada uno ha encontrado una manera propia de representar a Guatemala en Los Ángeles y de transmitir sus raíces a nuevas generaciones.













