Análisis de Migration Policy Institute resalta los avances de la educación bilingüe, que contribuye a integrar a estudiantes al inglés pero que a la vez les permite seguir aprendiendo en su idioma materno.
Más estados de Estados Unidos están adoptando evaluaciones académicas en el idioma materno de los estudiantes que aprenden inglés, una estrategia que busca medir con mayor precisión sus conocimientos en materias como matemáticas y ciencias, sin que las barreras lingüísticas afecten los resultados.
De acuerdo con un reciente informe del Migration Policy Institute (MPI), 35 estados y el Distrito de Columbia ofrecían en 2025 al menos una evaluación académica en la lengua nativa de los alumnos, cuatro más que en 2020. El estudio fue elaborado por los investigadores Greg García, Gloria Choi y Lorena Mancilla, especialistas en educación e integración de estudiantes inmigrantes.
La investigación analiza la situación de los más de 5 millones de estudiantes identificados como English Learners (EL), alumnos que cursan su educación en inglés mientras continúan desarrollando competencias en ese idioma, incluyendo el español.
Evaluar conocimientos, no solo dominio del inglés
Los autores explican que existe un desafío persistente en el sistema educativo estadounidense: cuando un estudiante realiza una prueba en un idioma que todavía está aprendiendo, resulta difícil determinar si una calificación baja refleja desconocimiento de la materia o simplemente dificultades con el inglés.
Por esa razón, numerosos estados han implementado evaluaciones en la lengua materna de los alumnos. Estas pueden presentarse como traducciones escritas, versiones bilingües, grabaciones de audio o pruebas diseñadas directamente en otro idioma.
El objetivo es obtener una fotografía más precisa de lo que los estudiantes realmente saben en áreas académicas fundamentales.
El español es el idioma más utilizado
El informe muestra que el español domina ampliamente este tipo de evaluaciones. Es el idioma considerado “significativo” en 42 estados y también la lengua en la que se ofrece la mayor cantidad de pruebas académicas.
Prácticamente todos los estados que cuentan con evaluaciones en idiomas distintos al inglés incluyen versiones en español. La única excepción es Hawái, donde las pruebas se desarrollan en idioma hawaiano.
Además del español, algunos estados han incorporado evaluaciones en árabe, chino, coreano, ruso, vietnamita, bengalí, somalí, haitiano-creole y suajili, reflejando la creciente diversidad lingüística de las escuelas estadounidenses.
Las matemáticas lideran las evaluaciones multilingües
La materia que registra mayor disponibilidad de pruebas en idiomas distintos al inglés es matemáticas. Todos los estados que ofrecen evaluaciones en lengua materna incluyen al menos esta asignatura.
Las evaluaciones en ciencias también son relativamente frecuentes, mientras que las pruebas de lectura y lenguaje son menos comunes debido a que están diseñadas específicamente para medir habilidades de comprensión y expresión en inglés.
Solo California, Colorado, Hawái, Nuevo México y Texas ofrecen evaluaciones de lenguaje o lectura en idiomas distintos al inglés.
Aún existen importantes desigualdades
Pese a los avances registrados durante los últimos años, el estudio advierte que todavía hay brechas significativas. Al menos 15 estados continúan sin ofrecer evaluaciones académicas en la lengua materna de los estudiantes que aprenden inglés. Asimismo, en varios casos existe una desconexión entre los idiomas que las autoridades educativas reconocen como importantes dentro de su población estudiantil y aquellos para los que realmente existen exámenes disponibles.
En otras palabras, algunos estados identifican comunidades lingüísticas numerosas, pero no cuentan con herramientas de evaluación adaptadas a esos idiomas. Sin embargo, parte de estos avances parten de iniciativas como la de la maestra guatemalteca Emily Francis en Carolina del Norte.
Una realidad que también refleja la inmigración
El crecimiento de estas evaluaciones coincide con una transformación demográfica en Estados Unidos impulsada por décadas de inmigración. Millones de estudiantes llegan a las aulas hablando español, chino, árabe y decenas de otros idiomas, lo que ha obligado a los sistemas educativos a adaptar sus métodos de enseñanza y medición del rendimiento académico.
Según García, Choi y Mancilla, una definición más inclusiva de los idiomas presentes en cada estado y una mayor disponibilidad de evaluaciones adaptadas podrían ayudar a obtener datos más precisos sobre el desempeño escolar de estos estudiantes.
Los investigadores concluyen que las evaluaciones en la lengua materna tienen el potencial de ofrecer una imagen más justa de las capacidades académicas de los alumnos y contribuir a que los estudiantes inmigrantes o hijos de inmigrantes alcancen plenamente su potencial educativo.
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