Diversas vías para tramitar la migración legal a Estados Unidos se han visto dificultadas durante el actual gobierno, pese a que afirma como prioridad combatir solo la migración ilegal. Las cifras son elocuentes.
Un análisis del Cato Institute concluye que las políticas migratorias del presidente Donald Trump han tenido un impacto significativamente mayor en la inmigración legal que en la ilegal, contradiciendo el enfoque público centrado en frenar los cruces irregulares.
De acuerdo con el reporte original en inglés del Cato Institute ,
las medidas adoptadas han bloqueado aproximadamente 132,000 entradas legales, frente a cerca de 50,000 ingresos ilegales evitados, lo que implica que la reducción en la inmigración legal es 2.5 veces mayor.
En términos generales, el 72% de la disminución total en la inmigración corresponde a vías legales, incluyendo visas familiares, laborales y programas humanitarios, según detalla el Cato Institute.
Caída generalizada en la inmigración legal
El análisis muestra que la reducción no se limita a una categoría específica, sino que afecta múltiples mecanismos de ingreso legal:
- Asilo: caída de 99.9% en solicitudes en puntos de entrada, pasando de casi 40,000 en diciembre de 2024 a solo 26 en febrero de 2025.
- Refugiados: disminución cercana al 90%, de más de 12,500 mensuales a unos 1,300, con un límite anual fijado en 7,500 personas.
- Visas familiares: reducción de 65% en permisos para cónyuges y prometidos.
- Residencias permanentes: caída de aproximadamente 50%.
- Estudiantes internacionales: descenso del 40%.
- Visas H-1B: reducción de 25%, con medidas que provocaron hasta 87% menos solicitudes desde el extranjero.
Además, las restricciones migratorias alcanzan a ciudadanos de hasta 92 países y afectan aproximadamente a uno de cada cinco solicitantes de visa inmigrante, ampliando el impacto global de estas políticas documentadas por el Cato Institute.
Impacto en familias y economía
El informe advierte que estas medidas tienen consecuencias directas en ciudadanos estadounidenses, al dificultar la reunificación familiar y retrasar procesos legales para cónyuges, hijos y otros parientes.
Asimismo, expertos señalan que la reducción de la inmigración legal podría tener efectos negativos en la economía, al limitar la llegada de trabajadores, estudiantes y profesionales calificados que contribuyen al crecimiento productivo.
Aunque es válida la afirmación de que se está combatiendo cualquier tipo de intento de fraude, la caída en las visas de matrimonio fue de 65 por ciento entre 2024 y 2025. Y para este 2026 parece que será mayor.
Un cambio más amplio en la política migratoria
El análisis sostiene que la estrategia migratoria actual no se limita al control de la inmigración irregular, sino que busca reducir la inmigración en general, tanto legal como ilegal.
Este enfoque incluye el endurecimiento de requisitos para visas, el aumento de costos administrativos y la limitación de programas humanitarios.
Contexto: caída previa de la migración irregular
Otro dato clave es que la migración irregular ya mostraba una tendencia a la baja antes de la implementación de varias de estas políticas.
De acuerdo con reportes citados en el análisis, los cruces irregulares han disminuido más del 80% desde su punto máximo en 2023, lo que sugiere que la reducción no responde únicamente a las medidas recientes.
Debate abierto
El tema sigue generando debate en Estados Unidos sobre el equilibrio entre seguridad fronteriza, necesidades económicas y compromisos humanitarios.
Mientras el gobierno ha destacado la reducción de la inmigración ilegal como un logro, los datos indican que el efecto más profundo de las políticas ha recaído sobre quienes buscan ingresar al país por vías legales.
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