Las oportunidades se seguir estudios o conseguir permisos de trabajo para graduados de High School se complican para indocumentados. Estudio destaca que un 14% de esos jóvenes indocumentados, aproximadamente 13 mil, son guatemaltecos.
Cada año, unos 75 mil estudiantes indocumentados logran graduarse de high school en Estados Unidos. Lo hacen después de años de esfuerzo, adaptación cultural y sacrificios familiares. El anhelo es el de un mejor futuro. Sin embargo, al recibir su diploma, muchos descubren que las puertas hacia la universidad, el trabajo formal y la estabilidad siguen cerradas, o al menos, cargados de obstáculos. Al menos 13 mil de estos jóvenes son guatemaltecos.
Un reciente informe de Migration Policy Institute (MPI) advierte que los jóvenes migrantes enfrentan actualmente uno de los escenarios más difíciles de las últimas décadas, marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias, el temor a las redadas y las limitaciones crecientes para acceder a estudios universitarios.
Ello a su vez resta a Estados Unidos la oportunidad de desarrollar más inteligencias en favor de la ciencia y la productividad en un escenario de gran competitividad global.
Graduados con “especialidad en incertidumbre”
El estudio de MPI titulado Graduating into Uncertainty, estima que cerca de 90 mil estudiantes indocumentados llegan cada año al final de la secundaria en Estados Unidos y alrededor de 75 mil consiguen graduarse de High School.
Entre ellos destacan miles de jóvenes centroamericanos. Después de México, los países con más estudiantes migrantes indocumentados próximos a graduarse son Honduras y Guatemala, con aproximadamente 13 mil cada uno, seguidos por El Salvador.
Muchos de estos jóvenes llegaron a Estados Unidos siendo niños, crecieron en escuelas estadounidenses, hablan inglés y consideran a Estados Unidos su hogar y esperan aportar a su crecimiento económico, científico y académico. Pero sus oportunidades han cambiado drásticamente.
Los 15 principales países de nacimiento de inmigrantes no autorizados que alcanzan el final de la escuela secundaria anualmente, mediados de 2023. Datos MPI
| País | Total | Porcentaje |
|---|---|---|
| Total | 90,000 | 100% |
| México | 19,000 | 21% |
| Honduras | 13,000 | 15% |
| Guatemala | 13,000 | 14% |
| El Salvador | 8,000 | 9% |
| Venezuela | 5,000 | 6% |
| Colombia | 3,000 | 3% |
| República Dominicana | 3,000 | 3% |
| Filipinas | 2,000 | 3% |
| Brasil | 2,000 | 2% |
| Haití | 2,000 | 2% |
| Ecuador | 1,000 | 1% |
| Nicaragua | 1,000 | 1% |
| Nigeria | 1,000 | 1% |
| India | 1,000 | 1% |
| China/Hong Kong | 1,000 | 1% |
El cierre de DACA dejó a muchos sin opciones
El programa Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA), creado en 2012, que pospuso indefinidamente las órdenes de deportación contra jóvenes indocumentados en Estados Unidos, les ha permitido durante años estudiar y trabajar bajo un amparo legal. A estos jóvenes se les llamó “Dreamers”, en alusión a los grandes sueños de ellos y sus familias, de crecer académicamente y aportar su talento a sus familias y comunidades.
Sin embargo, el informe de MPI recuerda que el programa DACA está prácticamente cerrado para nuevos solicitantes desde 2017, durante el primer gobierno de Trump. Además, las reglas actuales hacen prácticamente imposible que muchos jóvenes califiquen, aunque el programa reabriera. De hecho hay beneficiarios que afrontan procesos de deportación.
La consecuencia es que muchos jóvenes se gradúan sin autorización de trabajo, sin protección contra deportación y con la posibilidad de ser retornados a países donde no tienen familia ni nexos.
Número estimado de inmigrantes no autorizados que se gradúan anualmente de escuelas secundarias en Estados Unidos, por estado, mediados de 2023.Datos MPI
| Estado | Número de estudiantes inmigrantes no autorizados que se gradúan | Porcentaje estatal del total de graduados inmigrantes no autorizados |
|---|---|---|
| Estados Unidos | 75,000 | 100% |
| Texas | 12,000 | 16% |
| California | 11,000 | 15% |
| Florida | 8,000 | 11% |
| Nueva York | 4,000 | 5% |
| Nueva Jersey | 3,000 | 4% |
| Maryland | 3,000 | 4% |
| Massachusetts | 3,000 | 4% |
| Virginia | 3,000 | 4% |
| Georgia | 3,000 | 3% |
| Illinois | 3,000 | 3% |
| Carolina del Norte | 2,000 | 3% |
| Washington | 2,000 | 2% |
| Tennessee | 2,000 | 2% |
| Pensilvania | 1,000 | 2% |
| Connecticut | 1,000 | 1% |
| Otros estados | 14,000 | 19% |
Miedo dentro y fuera de las escuelas
El endurecimiento de las políticas migratorias, mediante redadas violentas e indiscriminadas, también está afectando la asistencia escolar. Según el informe, después de que la administración del presidente Trump eliminara las restricciones que limitaban operativos migratorios cerca de escuelas, algunos distritos escolares reportaron fuertes aumentos en el ausentismo estudiantil.
En California, por ejemplo, las ausencias escolares aumentaron 22% en áreas donde ocurrieron operativos migratorios. En Durham, Carolina del Norte, más de una cuarta parte de los estudiantes dejó de asistir a clases tras redadas migratorias en 2025. Esto impacta en la formación del talento que puede integrarse a la economía.
Especialistas advierten que el miedo a ser detenidos o separados de sus familias está afectando no solo el rendimiento académico, sino también la salud mental de muchos estudiantes latinos.
La universidad también se vuelve más inaccesible
Otro golpe para estos jóvenes es la eliminación de políticas estatales que permitían pagar matrícula universitaria estatal, mucho más barata que la tarifa para estudiantes internacionales. Estados como Texas, Florida y Oklahoma han revertido o restringido estos beneficios en años recientes.
El informe señala que estas decisiones podrían dejar fuera de la universidad a miles de jóvenes que, pese a haberse formado en escuelas estadounidenses, no pueden costear estudios superiores. Actualmente, 22 estados y el Distrito de Columbia todavía permiten algún tipo de matrícula estatal para estudiantes indocumentados, pero el panorama cambia rápidamente.
Una pérdida de talento humano
La investigadora Jeanne Batalova advierte en el informe que este camino cuesta arriba para los jóvenes graduandos es una pérdida también para Estados Unidos como nación. Muchos graduados no pueden acceder a empleos formales ni licencias profesionales debido a su situación migratoria, pese a haber completado toda su educación en el país.
“El resultado es un desperdicio significativo de capital humano”, de inteligencias, capacidades y aportes que podrían hacer crecer la economía. Sin embargo, la intransigencia actual, a menudo con tintes racistas está socavando aquello que dice defender, concluye el informe.
Sueños detenidos, pero no apagados
A pesar de las barreras, miles de jóvenes migrantes continúan estudiando con la esperanza de llegar a graduarse. Muchos son los primeros de sus familias en terminar la secundaria. Otros trabajan mientras estudian o ayudan económicamente a sus hogares.
Su diploma representa mucho más que un logro académico: simboliza resistencia, identidad y esperanza. Pero para una generación criada entre dos mundos, la pregunta que surge después de la graduación se hace cada ves más incierta: ¿qué viene ahora?
Fuente: Migration Policy Institute.
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