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El Ángel del fútbol construyó cancha en su aldea de Jutiapa y ya fue al Mundial 2026 en Houston

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El guatemalteco Luis Ángel Barrientos llegó a USA hace 20 años pero nunca se olvidó de su aldea. Este 2026 terminó una cancha en San Miguel, Comapa, Jutiapa, donde ya juegan los niños y fue a un partido del Mundial en Houston. (¡No hay imposibles! y esta es su historia)

“Desde niño me encanta el fútbol. Empecé a jugar desde temprana edad”, expresa el migrante guatemalteco Luis Ángel Barrientos, radicado desde 2006 en Houston, Texas, donde hace pocos días cumplió su gran sueño: ir a un partido de un Mundial de Futbol. Fue al juego en el que Alemania goleó a Curazao. 

Pero también gracias a su trabajo, pasión y visión, en su aldea natal, en Jutiapa, Guatemala, ya hay una cancha donde hay muchos juegos con equipos de todas las edades. “Me alegra ver a los niños jugando, cultivando su talento que los aleja de los vicios”, expresa.

“Nací en la aldea San Miguel, municipio de Comapa, departamento de Jutiapa, donde crecí trabajando en el campo, pero también jugando partidos por las tardes o en los fines de semana”, cuenta Luis Ángel, quien pasó varios años planeando lo de la cancha sintética y con apoyo de su familia lo logró completar en marzo de 2026. Y esta es su historia.

“Una alegría muy triste”

Luis Angel migró por primera vez cuando cumplió la mayoría de edad.  “Viví toda mi vida allí, en San Miguel. Me siento orgulloso de mi pueblo, pero tuve que salir hacia la capital de Guatemala. Estudiaba y trabajaba. Trabajé en una carpintería de muebles, en donde aprendí desde cero y también seguí estudiando. En 2006 partí a Estados Unidos”, recuerda.

Cuando llegó a Houston Luis Ángel tenía 20 años. Al efectuar esta conversación se sorprende, hace cuentas “¡Hace 20 años!”, exclama y recuerda aquel día como si fuera ayer. “Eso queda marcado, no se le olvida a uno. Yo entré en la mañana, eran las diez de la mañana”. Choque de sentimientos. 

“Era una alegría muy triste, si se puede decir algo así. Uno estaba feliz por llegar, grandes esperanzas de hallar trabajo y oportunidades. Pero a la vez estaba muy lejos de los seres queridos. En ese entonces la distancia se marcaba aún más porque era difícil comunicarse. Yo vengo de una aldea donde solo había un teléfono”.

“Solo había una persona que tenía línea telefónica. Usted llamaba y le pasaban la información a sus familiares para ver a qué hora podían ir a responder. Primero hablé con mis hermanas en la capital. Llegué en noviembre , pero pude hablar con mis padres casi para Navidad”, cuenta.

Luis Ángel Barrientos llegó a Houston en noviembre de 2006. "Eran las 10 de la mañana", recuerda. Pero no pudo hablar con su familia en San Miguel, Comapa, Jutiapa sino hasta en los días cercanos a la Navidad.
Luis Ángel Barrientos llegó a Houston en noviembre de 2006. "Eran las 10 de la mañana", recuerda. Pero no pudo hablar con su familia en San Miguel, Comapa, Jutiapa sino hasta en los días cercanos a la Navidad.

Laborando en Texas lo aprendido en Guatemala

Tomó el primer empleo que surgió. Curiosamente tenía que ver con algo que  ya conocía desde Guatemala. “Trabajé en una compañía de carpintería. Se fabricaban embalajes, empaques y cajas de madera para proteger maquinaria pesada que iba a ser embarcada”.

La experiencia previa le ayudó a adaptarse rápidamente. “Yo sabía de medidas de longitud, en centímetros y pulgadas, conocía de tornillos, uso de grapas y clavos, tipos de maderas. No me costó adaptarme”.

Con el paso de los años Ángel trabajó en supermercados, acomodando productos en anaqueles y revisando inventarios como segundo empleo. “Trabajé  unos 14 años en la fábrica de empaques y tarimas. Gracias a Dios fui aprendiendo inglés, trabajando y mejorando”.

Desde que se abrió la cancha construida con el aporte del Angel del Futbol, Luis Ángel Barrientos, en la aldea San Miguel, Comapa, Jutiapa, no faltan las sonrisas de los niños y jóvenes que llegan a jugar.
Desde que se abrió la cancha construida con el aporte del Angel del Futbol, Luis Ángel Barrientos, en la aldea San Miguel, Comapa, Jutiapa, no faltan las sonrisas de los niños y jóvenes que llegan a jugar.

El gran sueño de la cancha en San Miguel

A pesar de las largas jornadas de trabajo, de los años y de la distancia, nunca dejó de pensar en su aldea San Miguel. “Uno de migrante siempre se inspira soñando con regresar a la tierra donde uno nació o por lo menos aportarle algo”.

Esa idea comenzó a tomar forma alrededor de una pasión, de un consejo y también de una carencia en su pueblo. “La idea vino de mi papá, porque a él le encanta el fútbol y nos enseñó a amarlo. En un terreno que tenemos se proyectó hacer una cancha de grama sintética. Y toda la aldea San Miguel es súper fanática del fútbol, hombres y mujeres, niños y grandes”.

Requirió años de trabajo, coordinación y recursos enviados desde Houston. “Vivir en Estados Unidos es caro. Me llevó tres o cuatro años. Fue un proceso: primero arreglamos el terreno y dejamos que se compactara la tierra. Después trabajamos el cercado, el área de público, en el tercer año a empezar a poner concreto íbamos cuando ocurrió algo”.

Siempre que hay partidos de la Selección Nacional de Futbol de Guatemala en Houston, Luis Angel Barrientos no falta. Su gran sueño al construir la cancha en su aldea San Miguel es formar un semillero de talentos que lleven al país a un Mundial por primera vez.
Siempre que hay partidos de la Selección Nacional de Futbol de Guatemala en Houston, Luis Angel Barrientos no falta. Su gran sueño al construir la cancha en su aldea San Miguel es formar un semillero de talentos que lleven al país a un Mundial por primera vez.

Un imprevisto que no detuvo el sueño 

Sí, la obra quedó parada debido a un enjambre de temblores en julio y agosto de 2025. “Los sismos que afectaron a Jutiapa y específicamente al municipio de Comapa, donde está la aldea San Miguel, obligaron a detener temporalmente los trabajos. “Comapa fue de los poblados más golpeados. Prácticamente detuvimos todo y no sabíamos si seguir o no entonces”, cuenta Luis Ángel.

“Este año 2026 lo retomamos, pudimos completarlo y terminarlo, gracias a Dios. La cancha ya está funcionando, hay partidos todo el día en los fines de semana, también en las tardes. Hay una liga de equipos de niños y de niñas. Desde aquí veo videos y transmisiones que hacen y eso alegra mi corazón, al ver a mi pueblo feliz, jugando al deporte que nos ilusiona, máxime en este año del Mundial”. 

“La verdad es que doy gracias a Dios de poder aportar esto a los niños, que son las futuras promesas de nuestro futbol de Guatemala para lograr ir a un Mundial. Hay talento. Lo veo desde aquí“.

El migrante guatemalteco Luis Angel Barrientos se especializa en la colocación de granitos y mármoles en todo tipo de instalación: comenzó su negocio propio en 2021 a raíz de haberse quedado sin empleo por la pandemia.
El migrante guatemalteco Luis Angel Barrientos se especializa en la colocación de granitos y mármoles en todo tipo de instalación: comenzó su negocio propio en 2021 a raíz de haberse quedado sin empleo por la pandemia.

El valor de la palabra de un guatemalteco

Durante la pandemia, Angel perdió su empleo y estuvo casi un año sin un trabajo fijo. “Fue una oportunidad. Me armé de valor. Ya no quería depender de las compañías”. Decidió emprender su negocio y ya lleva cinco años: se dedica a la remodelación de viviendas.  “Me especializo en colocar mármol y granito. Pero si necesitan una reparación de carpintería o alguna instalación de plomería también lo hacemos. Gracias a Dios siempre hay trabajo”.

Su mística laboral proviene del ejemplo de su padre, Martín Barrientos. “Mi papá es una persona muy trabajadora. Tiene 72 años y no para de trabajar. En el campo no hay descanso ni los domingos y es esa disciplina gana confianza de los clientes”.

“¿Sabe qué me dijo un cliente hace poco? ‘Me agrada trabajar contigo porque tienes palabra. Si me dices que mañana lo trabajas y terminas, así lo cumples’. Porque mi papá nos enseñó que lo único que uno tiene es su palabra y eso es lo más importante”.

Luis Ángel Barrientos siempre recuerda, valora y confirma los consejos de su padre en Guatemala: "El hombre debe trabajar y tener palabra" y eso es algo que le ha conseguido muchos clientes que valoran la calidad de su trabajo. Gracias a su padre y hermanos tuvo una contraparte en Jutiapa para lograr terminar el proyecto de la cancha.
Luis Ángel Barrientos siempre recuerda, valora y confirma los consejos de su padre en Guatemala: "El hombre debe trabajar y tener palabra" y eso es algo que le ha conseguido muchos clientes que valoran la calidad de su trabajo. Gracias a su padre y hermanos tuvo una contraparte en Jutiapa para lograr terminar el proyecto de la cancha.

“También quiero agradecer el apoyo de mi hermano mayor que apoyó mucho lo de la cancha”, finaliza y se siente muy feliz de que sus vecinos en San Miguel siempre lo conocieron como Ángel. Pero ahora…”También me dicen el Ángel del futbol”.

El domingo 14 de junio, Luis Ángel Barrientos cumplió otro sueño: “Siempre quise ir a un partido de un Mundial y fui al de Alemania contra Curazao que se jugó acá en Houston”. Estuvo alegre, dice, pero lo que le hace más feliz es  ver la energía, las sonrisas y el talento de los niños de su pueblo crecer en San Miguel, Comapa, Jutiapa.

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Gustavo Montenegro Director Editorial, SoyMigrante.com REVISTA
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y 2022. Actualmente dirige SoyMigrante.com/revista
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y…

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