En 14 minutos la cineasta Ika Santamaría relata el viaje a la luna de la sacerdotisa maya Sak Nikté, interpretada por la guatemalteca Karina Onofre, quien relata su experiencia. "Fue un retorno a nuestras raíces indígenas", exclama.
Sak Nikté se despide de su familia antes de emprender un viaje que parece imposible: dejar la Tierra para ir a colonizar la Luna. Al darle vida en Moonbound, la actriz y emprendedora guatemalteca Karina Onofre, tuvo que aprender sus diálogos en idioma k’iche’. La noche del 6 de octubre de 2026 fue emocionante para ella cuando una sala llena recibió el cortometraje entre aplausos y emoción.
“Para mí lo que más me preocupaba era el poder representar a la comunidad maya k’iche’ de Guatemala: era un reto, pero con mucho respeto”, cuenta Karina. Para preparar el idioma trabajó con Carol Paxtor, compatriota guatemalteca originaria de San Francisco El Alto, Totonicapán, y también emprendedora en Nueva York . “Carol Paxtor, fue mi coach de k’iche’, durante un mes, cada mañana”, cuenta. Y así fue el camino de esta producción.

Una historia con raíces ancestrales
Karina nació en Los Ángeles, hija de una migrante guatemalteca que la llevó a corta edad a Guatemala. Creció en Villa Nueva. Después de graduarse como maestra vivió y trabajó como educadora en comunidades de Quiché y Alta Verapaz. Después regresó a Estados Unidos.
“Para el personaje de Sak Nikté, pensé en vivencias, viví en Alta Verapaz y en Quiché, en las comunidades cuando fui educadora. Trabajé en Belejú. Esa empatía que uno le nace por ver las vivencias cercanas…”, cuenta.

El sueño de actuar
Su camino hacia la pantalla comenzó como un sueño. “Desde 2015 yo ya vengo tratando de meterme en proyectos de cine, haciendo de extra y lo he logrado. Me metí a una escuela de actuación y he participado en obras de teatro”.
“Se va abriendo caminos”, dice sobre aquella etapa. En 2022 llegó un protagónico en un proyecto de un director puertorriqueño. “Fue una aventura. Se empezó trabajando con cámara y terminaron grabando con celular. No fue fácil, pero si no hubiera pasado eso no habría pasado lo que ocurrió después”.

La protagonista que no había aplicado
La oportunidad de Moonbound llegó de una manera inesperada. Ika Santamaría había anunciado que buscaba una actriz para un corto, pero Karina no aplicó porque se requería dominio de un idioma maya materno. “Nos hicimos amigas en Facebook. Karina publicó un recuerdo de su película anterior y Santamaría lo vio. Le escribió y se reunieron. Al principio le ofreció unas líneas en idioma maya.
“Nos reunimos, me mostró el proyecto. Me falta la actriz principal para el personaje Sak Nikté, tiene que hablar español, inglés y un idioma maya. A ti te puedo ofrecer esas tres líneas”, recuerda. Mientras conversaban sobre su vida y su experiencia en teatro, llegó la propuesta inesperada: “¿Sabes qué? Me gustaría que fueras la protagonista”.
Karina aceptó. Durante seis semanas ensayó con Santamaría la intención de cada línea del guión, con sesiones de ensayo y coaching. Así terminó convirtiéndose en Sak Nikté, la sacerdotisa y astronauta maya que deja atrás a su familia para emprender el viaje hacia la Luna.
La grabación duró dos semanas en varios puntos de Nueva York, en donde la magia del cine transforma aquel momento de transcendencia. “De alguna forma esta historia toca el tema de la migración: despedirse, dejar aquello que conoces, que amas, para ir a otro lugar en espera de estar mejor”, expresa Karina Onofre, cuya historia completa puedes conocer mejor aquí.








Una felicitación muy significativa
El estreno, el 6 de octubre, fue un lleno completo. El espacio no dio abasto y unas 30 personas se quedaron afuera. Se presentaron cinco cortometrajes y Moonbound cerró la jornada entre aplausos y emoción.
Pero hubo un momento que Karina guarda especialmente. Después de la función, una mujer que llevaba indumentaria maya se acercó, la abrazó y le dijo: “Me dio mucho sentimiento el personaje. Lo hizo muy bien”.
Para Karina, aquel abrazo convirtió en una emoción compartida el reto que había asumido: interpretar a Sak Nikté desde el respeto, sus recuerdos y una historia personal marcada también por la migración.
En este momento están buscando un nuevo espacio para volver a proyectar Moonbound, para que entren quienes se quedaron afuera o lleguen más guatemaltecos a ver esta obra. “Del Consulado de México ya nos hablaron también para ver si la proyectamos. Moonbound ya está participando en festivales y de hecho en uno de ellos estoy nominada como Mejor Actriz. Es un regalo de la vida”, finaliza.

















