Una velada llena de talento, música, tradición y belleza se efectuó en The Palms Club de Connecticut: la coronación de Niña Monja Blanca, Miss y Mrs. Guatemala-Connecticut 2026 en pleno mes patrio.
La tradición guatemalteca volvió a reunir a la comunidad migrante en Connecticut en una velada marcada por la alegría, las danzas tradicionales, la música y, sobre todo, por ese sentimiento de nostalgia que acompaña a muchos guatemaltecos que viven lejos de su tierra.
La elección de Niña Monja Blanca, Miss Guatemala y Señora Guatemala Connecticut se realizó en The Palms Club y se convirtió en un espacio de encuentro para familias y miembros de la comunidad, quienes se unieron para respaldar a las participantes y mantener vivas las tradiciones que Guatemala lleva consigo más allá de sus fronteras.
Desde España, el migrante guatemalteco Leonel Arenas, quien anteriormente presentó este evento, compartió un mensaje emotivo: “Me invade una gran nostalgia ahora solo ver desde Barcelona este evento que yo presentaba”, expresó Arenas. “Satisfecho de ver que se pudo continuar esta tradición. Hoy, con la directora Sra. Wendy Lobos, les mando un abrazo y mi agradecimiento por ese apoyo”.
Una celebración para mantener las raíces
Durante la actividad hubo presentaciones de danzas tradicionales y expresiones culturales que recordaron las distintas regiones y costumbres de Guatemala. Uno de los momentos destacados fue la participación del Grupo de Danza Multicultural Guatemalteco de Nueva York, fundado por Vilma Tzoc y sus hijas, que llevó al escenario parte de la riqueza cultural guatemalteca.
El artista y maestro de arte guatemalteco René Soto fue el encargado de portar la Bandera Nacional de Guatemala en el inicio y finalización del evento.
La música también tuvo un lugar especial con la participación de la cantautora migrante guatemalteca Wendy DGi, cuya presencia aportó un mensaje de identidad y conexión con las raíces, especialmente para quienes han construido su vida en Estados Unidos sin dejar atrás el vínculo con Guatemala.
La conducción y animación contó con la participación de la emprendedoras guatemalteca Iris Chinchilla, quien acompañó una jornada en la que las participantes recibieron el respaldo de familiares, amigos y miembros de la comunidad.
Una comunidad que respalda a sus talentos
Más allá de la elección de las representantes, la actividad sirvió como un punto de encuentro comunitario. Familiares y amigos acompañaron a las participantes y expresaron su apoyo durante una celebración que buscó combinar la identidad cultural con un mensaje de ánimo para los guatemaltecos que viven fuera del país.
Para muchos migrantes, este tipo de eventos representan una oportunidad para que las nuevas generaciones conozcan y valoren las costumbres de Guatemala. Las danzas, la música, los trajes y las expresiones culturales se convierten así en una forma de mantener presente al país de origen y de transmitir ese sentimiento a hijos y jóvenes nacidos o criados en Estados Unidos.
La elección de Niña Monja Blanca y Miss Guatemala Connecticut dejó, de esta manera, una imagen que va más allá de un certamen: una comunidad reunida alrededor de sus raíces, celebrando a sus nuevas representantes y demostrando que la cultura guatemalteca continúa encontrando espacios para florecer lejos de Guatemala.
Agradecemos al fotógrafo Rojas Eloy, de NY por su apoyo.
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