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La Monja Blanca: ocho datos que tal vez ya conocías (o quizá no)

¿Sabía, por ejemplo, que la Monja Blanca estuvo prácticamente extinta durante 21 años por la destrucción de los bosques? Su nombre se debe a la percepción de una figura en su interior, que sugiere la de una monja rezando.

Es bellísima. Fascinante. Y estuvo prácticamente extinta en hábitat natural. Fue rescatada gracias a la ciencia y la paciencia del botánico guatemalteco Fredy Archila. Es la Monja Blanca, la orquídea misteriosa que hace nueve décadas fue propuesta para ser declarada flor nacional.  Sí, el próximo año se cumplirán 90 años del decreto emitido el 11 de febrero de 1934, el cual oficializó tal designación.  Estos son algunos datos acerca de esta especie tan significativa.

Agradecemos la colaboración del botánico Fredy Archila en la realización de esta nota.

1. Iniciativa de ser símbolo provino de una Exposición Internacional de flores

Con frecuencia se afirma que la propuesta de declarar Flor Nacional a la Monja Blanca fue del botánico Ulises Rojas. No es así.  La iniciativa surgió de Leticia Southerland, presidenta de la Exposición Internacional de Flores celebrada en Miami Beach, Florida en 1933. Ella envió la sugerencia al gobierno de Guatemala presidido por Jorge Ubico, quien a su vez consultó a botánicos locales, entre ellos Rojas.

2. Su falta de color es un “error”

La Monja Blanca es una forma semialbina de la especie Lycaste virginalis (nombre científico) que normalmente presenta flores con tonos rosados o violáceos. Se le considera semialbina porque conserva un toque de color amarillo en el centro de la flor. Su albura, es decir, su falta de color, se debe a la ausencia de un gen responsable de la síntesis del pigmento denominado antocianina, que le da el color rosado a otras variedades.

En la reciente exposición de la Asociación Altaverapacense de Orquideología, se exhibieron hermosos ejemplares de la Monja Blanca. (Fotografía Facebook de la AAO para propósitos educativos)
En la reciente exposición de la Asociación Altaverapacense de Orquideología, se exhibieron hermosos ejemplares de la Monja Blanca. (Fotografía Facebook de la AAO para propósitos educativos)

3. Su nombre científico completo tiene un apellido guatemalteco

El nombre científico completo de la Monja Blanca es Lycaste virginalis forma alba (B.S. Williams) Archila & Chiron. El apellido Archila es en honor al científico y botánico guatemalteco Fredy Achila, quien en 1992 comenzó a investigar la forma de posibilitar su reproducción en laboratorio pues había desaparecido de los entornos naturales donde crecía.

4. Sí, estuvo extinta por 21 años

La Monja Blanca tradicionalmente florecía en los bosques nubosos de Alta Verapaz desde tiempos ancestrales. El mayor daño lo ha hecho la destrucción de los bosques, por tala y quema.  A principios del siglo 20 todavía había reportes de su hallazgo, en forma silvestre, en las Verapaces y Quiché.

Según documenta el agrónomo, investigador y botánico Fredy Archila, la Monja Blanca estuvo extinta durante 21 años. Gracias a su trabajo y a la estación experimental de orquídeas de la familia Archila, también conocida como Archilarium, en el 2017 lograron que la máxima joya del bosque guatemalteco, nuestra Monja Blanca floreciera de nuevo en la naturaleza

Gracias al trabajo y perseverancia de Fredy Archila, se logró la reproducción de la Monja Blanca y su posterior reintroducción a espacios naturales. (Fotografía Archilarium)

5. Nombre convertido en marca emblemática y en efigie monetaria

Carteles escolares suelen representar a la Monja Blanca durante el mes patrio, pero también se difunde su figura a través de las monedas de 50 centavos. 

Existen empresas  instituciones e incluso galardones que llevan su nombre. Se han emitido sellos postales coleccionables con su imagen, el más reciente de los cuales se dedicó al ingeniero agrónomo Fredy Archila, cuyo apellido aparece en el nombre científico. 

Monedas de 50 centavos de quetzal, en cuya cara figura la Monja Blanca. Durante varias décadas dejó de circular y reapareció aproximadamente en 2008.

6. Fue víctima de su propia belleza pero quedó protegida por ley desde 1946

El saqueo y venta de la Monja Blanca es ilegal persistió durante mucho tiempo, lo cual contribuyó en parte a su extinción en hábitat natural. Al sacar una orquídea de su entorno, se impide su proceso de reproducción.  Aunque en 1934, el gobierno de Jorge Ubico la declaró Flor Nacional, no se fijó ninguna medida de protección.

El 9 de agosto de 1946, el presidente juan José Arévalo Bermejo emite un Acuerdo Gubernativo que prohíbe Ja recolección y exportación de la planta y  flores. Poco después, el el 4 de junio de 1947, Arévalo amplía el decreto emitido prohibiendo totalmente la recolección y exportación de la Monja blanca, planta y bulbos.

La comercialización de ejemplares de Monja Blanca está prohibida. Sin embargo, su cultivo con fines de conservación es permitido. No se trata de una tarea fácil. Ejemplar expuesto en la Exposición 2023 de la Asociación Altaverapacense de Orquideología. (Foto Facebook AAO para fines didácticos)

7. El hábitat de una joya

La estructura de la Monja Blanca está integrada por tres sépalos, dos pétalos y un labelo (pétalo modificado inferior). Ellas interactúan con el ecosistema a través de insectos polinizadores específicos y con hongos con los que forman asociaciones llamadas micorrizas.   

Los entornos montañosos de la Sierra de los Cuchumatanes, Sierra de Chamá. Sierra de Chuacus y Sierra de las Minas tienen elementos que pueden permitir la vida de la Monja Blanca. Lamentablemente están amenazados por la quema y tala.

En zonas montañosas de la Verapaz fue descubierta la Monja Blanca hacia 1840, por un explorador llamado Georg Ure Skinner. Por ello su apellido también figura en el nombre científico. 

 

8. Se logró su reproducción tras décadas de esfuerzo e investigación

En 1970 se originó un proyecto único en su tipo en el país: Estacion experimental de orquídeas de la familia Archila conocido como ARCHILARUM, dedicado al rescate, reproducción, conservación e investigación de las orquídeas de Guatemala. Una inmensa colección de hasta 35 mil orquídeas rescatadas de los bosques talados, las cuales fueron rescatadas antes de que estos fueran talados o quemados.  

En ese lugar se encuentran más de 50 especies de orquídea ya extintas que gracias a los esfuerzos de rescate se logró conservar Ex Situ, fue así como se pudo aprovechar plantas de Monja Blanca que se encontraban protegidas y utilizarlas como base del proyecto. Lograr su reproducción no fue fácil para el botánico Archila, porque la germinación de las semillas requiere la alianza con un hongo microscópico y la raíz de un árbol. Se utilizó fecundación artificial y biotecnología para su reproducción in vitro en laboratorio. 

 

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