Ronald Hicks nació en Illinois y fue nombrado arzobispo de Nueva York en enero. En sus mensajes defiende la dignidad de toda persona. Conoce muchas causas de la migración porque trabajó en Centro América entre 2005 y 2010
El nuevo arzobispo de Nueva York, Ronald A. Hicks, originario de Illinois, quien fue nombrado para dirigir la Arquidiócesis de Nueva York a inicios de 2026 e instalado oficialmente en febrero de ese mismo año, ha fijado una postura clara sobre la migración al asegurar que toda política debe abordarse desde la empatía, la dignidad humana y una frase clave: “Somos un país de migrantes”, según dijo en una entrevista reciente con National Catholic Reporter
“Somos un país que necesita leyes y también somos un país de inmigrantes”, afirmó Hicks durante la conversación realizada el 13 de mayo en su residencia de Madison Avenue, en Nueva York. El arzobispo añadió que Estados Unidos necesita una “reforma migratoria significativa”, pero insistió en que el enfoque no debe limitarse únicamente a las políticas públicas.
La entrevista completa del NCR se puede encontrar aquí, en inglés.
“Si te quieres divertir…”
Hicks tiene una profunda conexión con las comunidades hispanas y su lema episcopal lo demuestra. Tradicionalmente, los escudos oficiales de obispos tienen lemas en latín, pero Hicks optó por una frase en español: “Paz y Bien”, una expresión asociada a la espiritualidad franciscana y muy conocida en Latinoamérica.
Hicks se hizo viral desde su misa de instalación en la Catedral de San Patricio, cuandol citó versos vinculados a una canción de Bad Bunny, lo que generó reacciones virales y fue interpretado como un gesto de cercanía hacia la comunidad latina y migrante de Nueva York. “Si te quieres divertir, con encanto y con primor, solo tienes que vivir un verano en Nueva York”, expresó el arzobispo al inicio de su homilía.
En la entrevista de National Catholic Reporter, Hicks habló además sobre cómo sus años de trabajo misionero en México y El Salvador marcaron profundamente su visión pastoral y su comprensión de las experiencias de las personas migrantes.
Experiencia en México y El Salvador
Según la entrevista de National Catholic Reporter, Hicks pasó varios años trabajando en México antes de su ordenación sacerdotal y posteriormente vivió durante cinco años en un orfanato en El Salvador, además de desarrollar labores pastorales en distintos países de Centroamérica.
El arzobispo explicó que vivir como extranjero en países donde inicialmente no dominaba el idioma le permitió comprender mejor los desafíos que enfrentan los migrantes al llegar a Estados Unidos. “Es una experiencia humillante en el verdadero sentido de la palabra”, dijo Hicks. “Puedes ser tan inteligente como quieras, pero cuando no puedes comunicarte y tienes que aprender día tras día, eso me enseñó a tener simpatía y empatía por quienes están dando sus primeros pasos y luchando aquí”.
El líder católico aseguró que esas vivencias moldearon su manera de entender la fe y las relaciones humanas. “Me formó en una manera de ver a todos como mis hermanos y hermanas”, señaló.
“¿Cómo nos vemos unos a otros?”
Durante la entrevista, Hicks también habló sobre las divisiones internas dentro de la Iglesia católica estadounidense y la polarización política que rodea temas como la migración o la postura política. El arzobispo sostuvo que su prioridad será promover una Iglesia enfocada en el diálogo y el encuentro humano más que en las llamadas “guerras culturales”.
“Comienzo primero con la relación. ¿Cómo vemos a las personas? ¿Cómo nos vemos unos a otros como vecinos? ¿Cómo nos vemos como hermanos y hermanas?”, indicó. Hicks subrayó además que desea una Iglesia “misionera” y con una visión global, en sintonía con el papa León XIV, a quien elogió por mantener una postura firme pero no confrontativa frente a las tensiones políticas actuales.
Debate migratorio en Estados Unidos
Las declaraciones del nuevo arzobispo llegan en un contexto de fuerte debate sobre inmigración en Estados Unidos, especialmente tras el endurecimiento de algunas políticas migratorias y las crecientes tensiones políticas alrededor del tema.
Aunque Hicks evitó referirse directamente al presidente Donald Trump, respaldó las recientes declaraciones de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos sobre migración y destacó la importancia de mantener una postura basada en la compasión. “No se trata solo de política”, dejó entrever el arzobispo durante la entrevista, insistiendo en que la Iglesia debe priorizar el acompañamiento humano y espiritual de las comunidades migrantes.
Una arquidiócesis con fuerte presencia hispana
La Arquidiócesis de Nueva York cuenta con una amplia población latina e inmigrante, especialmente en sectores de Manhattan, el Bronx y Queens. Hicks indicó que uno de sus compromisos será fortalecer el ministerio bilingüe y la cercanía con las comunidades hispanohablantes.
Actualmente, el arzobispo celebra liturgias tanto en inglés como en español en la Catedral de San Patricio, una práctica que considera esencial para reflejar la diversidad cultural y lingüística de Nueva York.
La entrevista completa fue publicada por el medio National Catholic Reporter, que destacó el perfil de Hicks como un “constructor de puentes” dentro de una Iglesia marcada por divisiones políticas e ideológicas.
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