Nació en Estados Unidos, en una familia guatemalteco-mexicana. Aylin Solís es nieta del biólogo migrante René Corado y se gradúa de Sociología con la firme intención de servir a la comunidad hispana.
Nacida en Los Ángeles, California, pero profundamente conectada con sus raíces guatemaltecas, Aylin Solís creció entre palabras chapinas, comidas tradicionales, historias familiares y el orgullo de pertenecer a una cultura que, asegura, forma parte esencial de quien es.
Al crecer en un hogar guatemalteco-mexicano, Aylin representa a una nueva generación de jóvenes latinos nacidos en Estados Unidos que mantienen vivo el vínculo con las tradiciones de sus familias. Este 2026 se graduó de Sociología y ahora sueña con seguir estudiando para trabajar con niños, familias inmigrantes y comunidades vulnerables.
Durante una conversación en la que también participa su abuelo, el biólogo y escritor guatemalteco René Corado, director del museo de aves de Camarillo, queda claro que Aylin hereda el espíritu de curiosidad científica, sensibilidad social y el deseo de aportar al mundo que la rodea.
Encontrar una vocación
Al llegar a la universidad, Aylin comenzó un camino académico que finalmente no conectó con lo que realmente buscaba para su futuro. “Fue entonces cuando descubrí la sociología, una disciplina que conectó consu inquietud por conocer a las personas, las comunidades y la manera en que las experiencias culturales moldean la vida de cada individuo”.
Escuchar conversaciones sobre comportamiento humano, comunidad y diferencias sociales terminó acercándola a una carrera en la que encontró sentido personal y propósito. “Todos crecimos de diferentes maneras, tenemos diferentes backgrounds y aprendimos cosas distintas”, expresa.
“La sociología no solo respondía preguntas que siempre había tenido, sino que también me permitía imaginar, trazar y aportar una manera concreta de ayudar a otras personas” dice.
El impacto de la inmigración en las comunidades
Uno de los temas que más le interesa es documentar cómo la inmigración y cómo transforma positivamente las comunidades. Aylin habla desde la experiencia de crecer en una ciudad como Los Ángeles y observar el esfuerzo de familias latinas que dejaron atrás sus países para construir un futuro diferente para sus hijos. “Muchos sacrifican mucho para venir aquí y poner su vida en pausa para darle a sus familias un futuro mejor”.
También destaca el crecimiento de estudiantes universitarios de primera generación, muchos de ellos hijos o nietos de inmigrantes. “Esos aportes multiculturales transforman mucho nuestra comunidad”.
Un sueño que vuela alto
Hablar de Aylin inevitablemente lleva a hablar de su abuelo, René Corado, conocido por su trabajo científico en el Museo de Aves de Camarillo, California. “Me siento tan afortunada de tener a René como mi abuelo”, dice. Él ha sido una inspiración que le da alas a su sueño.
Corado, por su parte, recuerda que desde niña ella hacía preguntas constantes sobre la naturaleza. “¿Dónde van a dormir los pájaros?”, le preguntaba cuando era pequeña. Para él, esa curiosidad infantil era una señal temprana de que algún día elegiría un camino relacionado con la observación y el análisis.
“No me sorprende que tomó sociología”, comenta Corado, autor del libro El Lustrador, en el que relata su odisea de vida desde Guatemala hasta California.
Orgullosa de sus raíces guatemaltecas
Aunque nació y creció en California y también tiene raíces mexicanas, Aylin habla con entusiasmo sobre la cultura guatemalteca presente en su hogar. “Tenemos nuestra propia comida, nuestras decoraciones… es una combinación tan diferente, armoniosa y única”, afirma.
También recuerda con cariño palabras y expresiones chapinas que escuchaba en casa, como “puchica” o “patoja”. Asegura: “Me encanta traer esa parte de Guatemala a mi vida diaria”.
Su gran sueño
Después de graduarse, Aylin quiere continuar estudiando una maestría y seguir preparándose profesionalmente. Pero más allá de los títulos, su meta tiene que ver con servicio y acompañamiento. Quiere trabajar con niños. Quiere ayudar a familias. Quiere convertirse en una persona de confianza para jóvenes que necesiten apoyo emocional o académico.
Para Aylin Solís, la sociología no se trata solamente de estudiar a las personas. Se trata de entenderlas para construir comunidades más humanas, inclusivas y solidarias. Y al momento de recibir su título confirma una vez más el valor del aporte de los migrantes guatemaltecos e hispanos en Estados Unidos.
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