Políticas antimigrantes están teniendo un alto costo económico, social y productivo; por el contrario, proyectos de integración de migrantes en ciudades de Estados Unidos, contribuyen al crecimiento, afirma estudio de Migration Policy Institute, presentado en foro.
“Apoyar la inclusión económica de migrantes y personas refugiadas puede determinar si las economías locales se estancan o crecen”. Con esa afirmación inició la presentacion del más reciente informe del Migration Policy Institute (MPI), titulado Creando economías urbanas inclusivas para migrantes y refugiados,, publicado en mayo de 2026.
El estudio sostiene que las políticas de integración migrante no solo benefician a quienes llegan a nuevas ciudades, sino que fortalecen la productividad, amplían la base tributaria y ayudan a cubrir escasez de mano de obra en sectores estratégicos.
Los migrantes ya representan una parte activa y creciente de la fuerza laboral en muchas ciudades del mundo y que, cuando se eliminan barreras como la falta de reconocimiento de títulos, el acceso limitado a capacitación o las restricciones laborales, las economías urbanas obtienen beneficios directos.
“Permitir que los migrantes trabajen en empleos acordes con sus habilidades y ayudarlos a salir de la economía informal puede impulsar significativamente el crecimiento económico”, indica el documento.
Además, el estudio advierte que subestimar el talento migrante o bien el rechazo o los bloqueos a su integración, genera pérdidas millonarias: en Estados Unidos, por ejemplo, el subempleo de inmigrantes universitarios representó unos 39 mil millones de dólares en salarios perdidos y más de 10 mil millones en ingresos fiscales no recaudados.
Como ejemplo de avance, se presentaron varios casos en ciudades de Estados Unidos, donde existen programas de integración migrante.
Si deseas ver el informe completo en inglés está disponible aquí.
Aurora, Colorado: integración planificada
En Aurora, Colorado, las autoridades desarrollaron un plan de integración para inmigrantes entre 2020 y 2030, coordinado por la Oficina de Asuntos Internacionales e Inmigrantes. El documento establece metas concretas en doce áreas distintas, entre ellas la promoción del emprendimiento migrante, capacitación laboral, certificaciones profesionales y expansión de cursos de inglés. Según el MPI, la estrategia busca incorporar la inclusión migrante dentro de la planificación económica de largo plazo de la ciudad.
El informe destaca que Aurora utilizó consultas, entrevistas y grupos focales con residentes nacidos en el extranjero para diseñar su política pública. La ciudad considera que mejorar la integración laboral de los inmigrantes no solo beneficia a las familias recién llegadas, sino que fortalece la competitividad económica local y ayuda a responder a futuras necesidades del mercado laboral.
Chicago: servicios compartidos
El caso de Chicago aparece en el informe como ejemplo de una ciudad que optó por integrar a migrantes y residentes locales dentro de un mismo sistema de servicios sociales. Las autoridades avanzaron hacia un modelo unificado de refugios y asistencia luego de críticas que señalaban que los recién llegados estaban siendo priorizados frente a poblaciones vulnerables históricas de la ciudad.
Además del sistema compartido, Chicago impulsa programas de inserción laboral y apoyo económico para migrantes y refugiados mediante organizaciones comunitarias como Heartland Human Care Services. El objetivo es facilitar el acceso a capacitación, programas de empleo y apoyo empresarial sin crear estructuras completamente separadas, una estrategia que el MPI considera más sostenible política y financieramente.
Filadelfia: capacitación laboral e integración
En Filadelfia, el estudio destaca el trabajo del Welcoming Center, una organización apoyada con fondos municipales y privados que ofrece clases gratuitas de inglés, formación digital y entrenamiento laboral especializado. Los programas están diseñados para conectar a inmigrantes con industrias que enfrentan escasez de trabajadores, especialmente salud, manufactura y servicios técnicos.
El informe cita una evaluación según la cual el 83 % de los participantes del programa para profesionales internacionales consiguió empleo un año después de completar la capacitación. El modelo combina aprendizaje del idioma, habilidades digitales y asesoría profesional, buscando reducir el fenómeno del “brain waste”, es decir, el desaprovechamiento de personas altamente calificadas que terminan en trabajos por debajo de sus capacidades.
Denver: preparación laboral para asilados
La ciudad de Denver desarrolla el programa WorkReady Denver, orientado a solicitantes de asilo. La iniciativa prepara a los participantes para integrarse en sectores donde existe escasez de mano de obra, como construcción, hotelería, salud y energía verde. El programa combina mentorías, enseñanza del idioma inglés, formación técnica y pasantías laborales.
Según el Migration Policy Institute, el enfoque de Denver busca conectar directamente la integración migrante con necesidades económicas concretas de la ciudad. La estrategia también intenta adaptar a los nuevos trabajadores a industrias vinculadas a la transición energética y tecnológica, consideradas áreas prioritarias para el crecimiento económico urbano en los próximos años.
St. Louis, Missouri: alianzas privadas para sostener la integración
El informe también destaca el caso de St. Louis, ciudad que ha buscado fortalecer sus programas de inclusión migrante mediante alianzas con el sector privado y organizaciones filantrópicas. Según el Migration Policy Institute, la incertidumbre sobre el financiamiento federal llevó a las autoridades locales a explorar nuevas formas de complementar los recursos públicos destinados a integración económica.
La ciudad trabaja a través de la Office of New Americans y de asociaciones estratégicas con actores comunitarios y empresariales para mantener programas de empleo, acompañamiento e inserción económica para personas migrantes y refugiadas. El estudio considera que este modelo puede servir de referencia para otras ciudades que enfrentan restricciones presupuestarias, pero necesitan sostener políticas de integración a largo plazo.
Austin., Texas: uso de datos para diseñar políticas
En Austin, Texas, el enfoque se ha concentrado en mejorar el uso de datos públicos para diseñar políticas más eficientes de inclusión económica. El informe menciona la plataforma Data Impact Visuals and Exploration, que ofrece herramientas y talleres para que funcionarios municipales y residentes comprendan mejor información relacionada con empleo, servicios y planificación urbana.
De acuerdo con el MPI, este tipo de iniciativas permite identificar con mayor precisión las necesidades laborales y sociales de comunidades migrantes, así como medir el impacto de los programas públicos. Austin es presentado como ejemplo de cómo las ciudades pueden usar información local para adaptar recursos, coordinar agencias y tomar decisiones basadas en evidencia, especialmente en contextos de rápido crecimiento poblacional y cambios en el mercado laboral.
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