Al son de la marimba, con aroma de incienso y el colorido de la indumentaria maya ancestral se celebró elección de reina indígena de la comunidad migrante guatemalteca en Chattanooga, Tennessee, con motivo de las fiestas patrias
A millas de kilómetros de Guatemala, pero con su cultura e identidad en el corazón, la comunidad migrante guatemalteca de Chattanooga, Tennessee, celebró las Fiestas Patrias. Fue una jornada en la que la cultura maya y los idiomas mam, q’anjob’al y q’aqchikel se hicieron escuchar. A ello se suman la música de marimba, la gastronomía y la indumentaria tradicional fueron protagonistas.
La actividad se realizó el 12 de septiembre en 1000 Alhambra Drive y fue organizada por el migrante guatemalteco Wilmar Morales, maya mam, mejor conocido como Balam Mam o Willy en la comunidad.
Esta celebración tuvo un significado especial para su organizador: después de algunos intentos iniciados desde 2019, por fin se concretó este gran sueño en este septiembre 2026: realizar este certamen de Princesa Maya.
La elegida fue Juana Leticia Escobar, quien recibió la corona. Ella fue coronada por la Hija del Pueblo de San Miguel Sigüila, princesa maya de la comunidad maya guatemalteca de Atlanta Georgia. Un acto de hermandad sin fronteras, que une más a los migrantes en Chattanooga.
Una idea que esperó hasta 2026
Wilmar Morales, conocido como Balam Mam, guatemalteco de ascendencia maya mam, originario del pequeño municipio de San Rafael Petzal, Huehuetenango siente un vínculo especial con las expresiones culturales guatemaltecas. “Desde temprana edad veía las actividades culturales de los municipios de su región, las ferias, la llegada de representantes de distintos pueblos”.
“Desde siempre me ha gustado y fascinado la cultura guatemalteca”, cuenta Morales, quien vive en Chattanooga, Tennessee.
La idea surgió en el año 2024 pero lamentablemente no se pudo llevar a cabo. Se iba a realizar nuevamente esta actividad en el año 2025 un nuevo intento, pero el ambiente de temor que se vivía en la comunidad a causa de las políticas antimigrantes, causó que se pospusiera.
Pero con perseverancia, Willly tomó una decisión distinta: “En 2026 sí o sí se concretó y, después de aquellos primeros esfuerzos, Chattanooga tuvo finalmente su primera Princesa Maya la noche del 12 de septiembre.
Culturas que hablan en sus propios idiomas
El certamen no se limitó a la elección de una representante. Cada participante debía ingresar realizando una danza ancestral de su región y posteriormente responder preguntas relacionadas con la preservación de las tradiciones mayas en Estados Unidos.
El educador y documentalista guatemalteco Pablo Mazariegos, quien estuvo presente, destacó la forma en que las jóvenes expresaron su identidad cultural.
“Me impresionó, desde un ángulo mío como una persona que interactúa con muchos jóvenes migrantes, que tendemos a perder la lingüística del español, cómo todos hablaron un español muy puro y luego todas lo haremos. No lo vamos a descartar, sea como esté el tiempo lo vamos a hacer”, recuerda que pensó
Mazariegos también recordó especialmente las respuestas de la representante de Quetzaltenango, que consideró muy bien articuladas. Para él, uno de los elementos más significativos de la jornada fue observar a jóvenes que, lejos de Guatemala, mantienen el vínculo con sus idiomas y con las expresiones culturales de sus pueblos.
La jornada continuó después de la coronación con música de marimba a cargo de Nostalgia Eulalense. Hubo ceviche, chuchitos y churrasco, mientras familias, parejas y niños se incorporaban a la celebración después de sus jornadas de trabajo.
Muchos asistentes llegaron con su indumentaria tradicional y el salón terminó lleno. La actividad, organizada en el marco de las Fiestas Patrias, se convirtió así en un espacio de encuentro para la comunidad guatemalteca de Chattanooga.













