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Sanar, servir y ayudar a volar es la misión de Laura Isabel Figueroa, escritora y motivadora guatemalteca

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Su trabajo en USA ha sido ayudar a pacientes a afrontar duros diagnósticos mediante la resiliencia y el amor; la guatemalteca Laura Figueroa tuvo su mayor prueba al acompañar a su mamá hasta el último momento. Y convirtió esa experiencia en testimonio.

La vida de Laura Isabel Figueroa es descubrimiento permanente. Es una memoria que busca lo bueno incluso en la historia más difícil. Es transformar las heridas en aprendizaje. Es una historia de servicio. De amor. De perdón. De sanación. De vuelo espiritual y emocional.

“En Estados Unidos trabajé acompañando y aconsejando a personas con VIH en la década 1990, cuando prácticamente era una sentencia de muerte y el estigma impactaba a los pacientes: pero la clave era y es apoyar con amor, ayudar a sanar, poner alas a la vida”, expresa Laura Isabel Figueroa durante una estadía en Guatemala. 

Pero ella misma puso a prueba su convicción al cuidar de su mamá en los últimos años de su vida, hasta su último instante, abrazándola. Esa esa experiencia centra el libro De la Opresión a la Liberación, publicado en 2020 y que en 2023 inspiraría al cineasta guatemalteco Emanuel Loarca a dirigir el cortometraje Mi Niña (2023).  Y esta es la historia de Laura Isabel Figueroa, psicóloga, escritora, motivadora y más.

Laura Isabel Figueroa, escritora, motivadora y actriz junto al director y actor, también guatemalteco, Emanuel Loarca, con quien realizó el corto Mi Niña. Para verlo clic en la imagen.
Laura Isabel Figueroa, escritora, motivadora y actriz junto al director y actor, también guatemalteco, Emanuel Loarca, con quien realizó el corto Mi Niña. Para verlo clic en la imagen.

Aprender a creer en sí misma

Nacida en Guatemala, Laura recuerda una infancia marcada por la dificultad para aprender a leer y escribir. “Aprendí décadas después que muchas de aquellas dificultades estaban relacionadas con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, una condición poco conocida en aquellos años de mi niñez”.

Alguna maestra la calificó de estudiante problemática pero su mamá nunca dejó de creer en ella. “Tu tienes talento, tú puedes”, me decía mi mamá.  Y es cierto, toda persona posee talentos que pueden florecer cuando alguien le brinda una oportunidad”. 

Por eso decidió convertirse en maestra, para ayudar a niños que enfrentaban dificultades similares. “Considero a las maestras mis hermanas adoptivas, trabajé en un colegio de la zona 11 donde desarrollé un método con juegos y rompecabezas para los niños a los que les costaba leer y comprender. Ese método se extendió después a todo el colegio”, relata.

Después de 25 años de trabajar en el apoyo emocional a pacientes con VIH en Estados Unidos y otros países, la guatemalteca Laura Isabel Figueroa abrió la puerta a su pasión por la escritura y la actuación, además de proseguir el apoyo a personas que buscan sanar aspectos de su vida. Su libro De la opresión a la liberación es su testimonio.
Después de 25 años de trabajar en el apoyo emocional a pacientes con VIH en Estados Unidos y otros países, la guatemalteca Laura Isabel Figueroa abrió la puerta a su pasión por la escritura y la actuación, además de proseguir el apoyo a personas que buscan sanar aspectos de su vida. Su libro De la opresión a la liberación es su testimonio. Fotografía en la proyección del cortometraje Mi Niña en Barcelona 2023

Un viaje sin mapa pero con sentido 

En noviembre de 1989, Laura decide migrar a Estados Unidos.  Quería demostrar que podía construir un destino propio. “No quería la protección de un apellido, ni la protección de mis padres, ni el dinero de ellos; quería ganármelo yo”, afirma.

El inglés no era como se lo enseñaron. Laura trabajó cuidando niños, atendiendo personas mayores y realizando distintas labores mientras tomaba clases de dicho idioma, en el aula y en la vida.  Su mamá y hermana la visitaron alguna vez y trataron de convencerla de que regresara a Guatemala.  Pero no lo lograron.

“No quise volver, porque pensé que entoces el camino no estaría completo. No soy dueña de mi futuro ni de mi destino, pero soy dueña de mi lucha”, expresa. Eso quiere decir que no siempre se puede controlar el resultado, pero sí el esfuerzo y la voluntad de seguir adelante.

En cada capítulo de su autobiografía, la guatemalteca Laura Isabel Figueroa devela un método de autodescubrimiento, sanación y búsqueda de plenitud posible para toda persona. Disponible en Amazon.
En cada capítulo de su autobiografía, la guatemalteca Laura Isabel Figueroa devela un método de autodescubrimiento, sanación y búsqueda de plenitud posible para toda persona. Disponible en Amazon.

Transformación y recuperación

Mientras trabajaba en California, decidió entrar a estudiar Psicología para comprender mejor las experiencias humanas y también para entender sus propias heridas.  “Cuando nosotros dejamos el nido de nuestro hogar no somos tan libres como creemos. Somos marionetas del pasado, regidos por los hilos de los prejuicios, los miedos y los fantasmas que otros nos heredan”, expresa. 

Durante la década de 1990 comenzó a ser voluntaria en programas de apoyo a pacientes de VIH. Eran años en los que tal padecimiento seguía rodeado de miedo, discriminación y desinformación. Muchas personas recibían diagnósticos  pero enfrentaban la enfermedad prácticamente solas.

Laura se formó como voluntaria y posteriormente como profesional en programas de acompañamiento emocional. Trabajó directamente con pacientes y familiares, ayudándoles a enfrentar la incertidumbre, el dolor y, en muchos casos, la cercanía de la muerte. “¿Te imaginas que te dicen que vas a morir y tienes que hablar de esperanza?”, reflexiona.

“La compasión debe abarcar la dignidad: hay un dolor, pero también ves el potencial de esa persona para poder cambiar su destino”. Laura llegó a coordinar programas comunitarios y más adelante asumió responsabilidades dentro de la Conferencia Latina sobre VIH  de Los Ángeles.

"Yo sentía el dolor de ellos, sentía sus miedos, sus tribulaciones. Tenía un grupo (de pacientes con VIH), nos reuníamos martes y jueves, pero a veces algunos ya no venía porque el catarro se le había vuelto neumonía o pulmonía y porque murió. Así de simple. ¿Cómo dar esperanza ante un panorama así? Pero las personas, aún así sobreviviendo o muriendo y tenían que poner sus cosas en orden. Y yo conectaba con ese temor, ese dolor, con esa angustia para ayudar"
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Laura Isabel Figueroa
Piscóloga, escritora y motivadora guatemalteca que vivió en California, Colorado y que ha recorrido varios países con su mensaje de esperanza.

El servicio la llevó al otro lado del mundo

Tras varios años de trabajo en California, aceptó una nueva oportunidad profesional en Denver, Colorado, con el John Snow Research and Training Institute (JSI). Desde allí brindaba capacitación y asistencia técnica a nivel nacional para organizaciones de salud, programas especializados en VIH y departamentos estatales.

“En septiembre de 2005 apareció la posibilidad de representar a la organización en un congreso internacional en la India. Nadie del departamento internacional podía viajar con tan poca anticipación y las probabilidades parecían mínimas. Yo decidí intentarlo.  Siempre me gustó el libro La vuelta al mundo en 80 días y quise ir al otro lado del mundo”.

En pocos días logró resolver requisitos que tomaban sermanas: “Necesitaba vacunas, visa, invitaciones oficiales, capacitación y boletos de avión. Cuando planteé la idea, varias personas me recordaron los obstáculos. Y era cierto que era difícil  pero tenía la voluntad y la determinación”. Laura compró el boleto con su dinero antes de tener la autorización definitiva. “Tienes que creer en lo que sueñas”.

Cuando llamó a su directora para informarle que había cumplido todos los requisitos, la sorpresa fue evidente. “Tengo las vacunas, la invitación de la India, la visa, la presentación está hecha. Ya me entrené”. Del otro lado de la línea hubo silencio. Luego vino una última pregunta-objeción: “Pero aún te falta el boleto”. “No, yo ya lo tengo”.

Días después se encontraba en la India representando a la organización ante jóvenes de distintos países. La experiencia fue un éxito y regresó a Colorado con nuevas oportunidades de colaboración internacional para la institución. 

Fotograma del cortometraje Mi Niña, en el cual la escritora y psicóloga guatemalteca Laura Isabel Figueroa actúa y en el cual rinde homenaje a su mamá. Para verlo, clic en la imagen.
Fotograma del cortometraje Mi Niña, en el cual la escritora y psicóloga guatemalteca Laura Isabel Figueroa actúa y en el cual rinde homenaje a su mamá. Para verlo, clic en la imagen.

Cuidar a su mamá como si fuera una niña

Después de años acompañando a personas desconocidas en momentos críticos, Laura cuidó de quien primero creyó en ella: su mamá que padecía un cáncer.  Decidió llevarla a vivir con ella y acompañarla durante sus últimos años de vida. No lo vio como una carga, sino como un privilegio.

“Era mi oportunidad de decir gracias a mi mamita. Era una cuestión de lealtad, una cuestión de amor, de gratitud”.  Durante ese tiempo aplicó todo lo que había aprendido sobre acompañamiento emocional, resiliencia y cuidados paliativos. Madre e hija recorrieron juntas un proceso de reconciliación, gratitud y despedida. Y así como su mamá le enseñó a escribir, le dejó un encargo: “Termina de escribir tu libro, mi hijita, porque le va a ayudar a mucha gente”.

Sí, Laura llevaba años en el proyecto de escribir historia. En 2020 publicó De la Opresión a la Liberación, una obra donde aborda la infancia, la migración, las relaciones familiares, la resiliencia y el perdón. Es una autobiografía, pero va más allá: “Quería  ponerme en los zapatos de los que yo creí mis agresores y poder entender de dónde partieron para perdonar y sanar”, explica.

El libro ha motivado conferencias, emotivos mensajes, felicitaciones, agradecimientos. Y en 2023 inspiró el cortometraje Mi Niña, dirigido por el cineasta guatemalteco Emanuel Loarca, radicado en Los Angeles y en el cual Laura Isabel también actúa. Participó en festivales y obtuvo premios, pero el mayor premio es que siga motivando reflexión.

En las alas del servicio 

Laura Isabel Figueroa disfruta recorrer distintos lugares de Estados Unidos, Europa, América Latina y Guatemala compartiendo experiencias, impartiendo conferencias y acompañando procesos de transformación personal. Su vocación de servicio la ha llevado a trabajar con personas de culturas, idiomas y realidades muy distintas, pero en todas encuentra esa necesidad tan humana de ser escuchados y comprendidos.

Después de décadas acompañando a personas con VIH, pacientes terminales, familias en duelo, mujeres víctimas de violencia y comunidades vulnerables, sigue convencida de que las cicatrices no son señales de derrota. “Nada queda igual, pero todas las cicatrices son pruebas de un triunfo tras una derrota o de una reconstrucción tras un tsunami”.

Quizá por eso, cuando habla de sus sueños, ya no menciona cargos, reconocimientos ni metas materiales. Habla de libertad, de crecimiento y de servicio, de avance sin temor y por eso la fotografía en pleno vuelo en el valle del parapente en Colombia es un símbolo de plenitud.

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Gustavo Montenegro Director Editorial, SoyMigrante.com REVISTA
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y 2022. Actualmente dirige SoyMigrante.com/revista
Periodista, escritor, contador de historias. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Fue docente universitario y ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y…

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