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Decisivo papel del voto de ciudadanos migrantes demuestran elecciones en Perú y Colombia

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Más allá de quien gane, recientes procesos electorales en Perú y Colombia, permiten ver la importancia de este voto informado migrante: con resultados tan cerradas, estos miles de votos pueden decidir el futuro de sus naciones.

El voto migrante demuestra su importancia para incluso decidir elecciones: Más de 611 mil colombianos y más de 411 mil peruanos residentes en el extranjero emitieron su voto en los procesos presidenciales recientes de primera y segunda vuelta de sus respectivos países, pero también en la elección de Congresos.

Los datos exhiben la fuerza creciente del voto migrante cuando los Estados facilitan su participación y reconocen que quienes viven fuera de sus fronteras continúan formando parte de la comunidad política nacional.

En el caso peruano, ese reconocimiento ha alcanzado incluso rango institucional. Los más de 1.2 millones de peruanos habilitados para votar en el exterior conforman un distrito electoral propio, con representación parlamentaria específica. Colombia, por su parte, mantiene uno de los sistemas más amplios de votación internacional de la región, con presencia electoral en decenas de países y períodos de votación extendidos para facilitar la participación.

Los peruanos en el extranjero constituyen por sí mismos un distrito electoral para tener representación en el Congreso. Por ello las autoridades electorales impulsan la participación.
Los peruanos en el extranjero constituyen por sí mismos un distrito electoral para tener representación en el Congreso. Por ello las autoridades electorales impulsan la participación.

El decisivo papel de la diáspora

A primera vista, los electores residentes fuera de sus países representan alrededor del 3.5% del padrón colombiano y cerca del 4.4% del padrón peruano. Aunque parecen porcentajes relativamente pequeños, adquieren una dimensión completamente distinta cuando se observan las tendencias electorales recientes.

En buena parte de América Latina, las elecciones presidenciales se han vuelto cada vez más competitivas. Los sistemas políticos están más fragmentados, los partidos tradicionales han perdido fuerza y las diferencias entre candidatos suelen reducirse a unos pocos puntos porcentuales. En ese contexto, cientos de miles de votos pueden convertirse en la diferencia entre la victoria y la derrota.

Entonces el valor político de la diáspora no radica únicamente en el porcentaje que representa dentro del padrón nacional. Su importancia surge porque las democracias modernas suelen decidirse por márgenes menores que el tamaño mismo del electorado migrante.

Cuando una elección llega a segunda vuelta o se resuelve por diferencias estrechas, ningún candidato puede darse el lujo de ignorar a un grupo de votantes informados, con clara perspectiva global del país, capaz de aportar cientos de miles de sufragios.

La participación electoral de colombianos residentes en el extranjero es animada no solo por el Estado sino por las propias comunidades. En este caso, los migrantes tienen una semana para acudir a votar.
La participación electoral de colombianos residentes en el extranjero es animada no solo por el Estado sino por las propias comunidades. En este caso, los migrantes tienen una semana para acudir a votar.

Dos modelos que impulsan la participación 

Aunque Perú y Colombia coinciden en reconocer el derecho político de sus ciudadanos residentes en el exterior, han desarrollado mecanismos diferentes para facilitar el sufragio.

El caso peruano

En las elecciones de 2026, más de 1.2 millones de peruanos estuvieron habilitados para votar desde el extranjero.

Las autoridades organizaron una compleja operación internacional que incluyó:

  • Más de 66 países.
  • 219 locales de votación.
  • Más de 2,500 mesas electorales.
  • 1,859 paquetes electorales distribuidos a través de la red consular.

El sistema peruano mantiene el voto presencial. Los ciudadanos deben acudir físicamente a los centros habilitados y posteriormente los sufragios son trasladados al Perú para el escrutinio oficial.

Durante la primera vuelta presidencial participaron más de 411 mil peruanos residentes fuera del país.

Además, los ciudadanos en el exterior integran un distrito electoral propio, lo que fortalece su representación política dentro del sistema democrático peruano.

El caso colombiano

Colombia cuenta con más de 1.4 millones de ciudadanos inscritos para votar fuera del país.

Para las elecciones presidenciales de 2026, la Registraduría Nacional y la Cancillería habilitaron 253 puestos de votación distribuidos en 67 países.

La principal diferencia respecto de Perú es el período de votación.

Mientras el sufragio nacional se realiza en una sola jornada, los colombianos residentes en el exterior disponen de varios días para emitir su voto. En la primera vuelta presidencial de 2026, por ejemplo, la votación en el extranjero se desarrolló entre el 25 y el 31 de mayo. Un esquema similar se aplicó en la segunda vuelta.

La medida busca compensar las dificultades que enfrentan muchos migrantes para desplazarse hasta consulados, embajadas o centros electorales ubicados a grandes distancias de sus lugares de residencia.

Al igual que en Perú, el voto sigue siendo presencial y no se utiliza un sistema de sufragio digital remoto.

En la segunda vuelta presidencial participaron más de 611 mil colombianos residentes en el exterior, alcanzando niveles de participación superiores al 43% del padrón migrante.

Votantes migrantes están informados 

Uno de los aspectos más interesantes del voto migrante es que estos ciudadanos suelen observar la realidad nacional desde una posición distinta a la del elector promedio.

Aunque viven fuera de sus países, mantienen vínculos permanentes con familiares, comunidades, inversiones y actividades económicas en sus lugares de origen. Además, siguen de cerca la actualidad política mediante medios de comunicación y redes digitales.

Al mismo tiempo, tienen la posibilidad de comparar la realidad de sus países con la de otras sociedades donde trabajan, estudian o desarrollan sus proyectos de vida.

Esa experiencia comparada les permite evaluar temas como la calidad institucional, la seguridad, la educación, la infraestructura, las oportunidades económicas o el funcionamiento de los servicios públicos desde una perspectiva más amplia. 

Por ello, el voto migrante suele aportar una visión complementaria al debate nacional, además de aportar recursos económicos a través de remesas a sus familias.

Una tendencia que seguirá creciendo

Las experiencias de Perú y Colombia reflejan una transformación más amplia que ocurre en toda América Latina. La migración ya no implica una desconexión política con el país de origen. Por el contrario, millones de ciudadanos continúan participando activamente en las decisiones nacionales aun cuando residen en el extranjero.

El voto migrante ya no es un elemento secundario de los procesos electorales. Es una fuerza política real, informada y cada vez más influyente, cuya importancia probablemente crecerá en los próximos años conforme los Estados desarrollen mejores mecanismos para incorporar a sus diásporas a la vida democrática.

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SoyMigrante.com REVISTA Editorial
Somos una plataforma que busca reconocer y dignificar a los migrantes guatemaltecos en los Estados Unidos. Producimos contenidos con el fin de contribuir a su desarrollo personal, familiar y comunitario.
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