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Guatemala es rico en tradiciones, celebraciones, colores, comida, bebidas, pero también en olores, aquellos que recuerdan un momento familiar, una tarde domingo con un atol caliente y más.

Guatemala es un país que no se puede olvidar, por sus tradiciones, que van acompañadas de sabores y olores que emanan recuerdos de días, meses y años pasados. Algunos de los más significativos son el carozo, incienso, rosas, garnachas, molletes, mole y tierra mojada, aromas que llevan a un recuerdo de un momento con los seres queridos.

Algunas personas que se han ido de Guatemala han recordado algún momento en específico, porque pasaron por algún lugar que oliera como su tierra. Podría haber sido una iglesia, una tienda de aromas o un lugar significativo.

Algunos de los olores que son más recordados y frecuentes son aquellos que se utilizaban en una celebración especial, como Semana Santa, Navidad, fiesta patronal, entre otros, estos aromas van acompañadas de anécdotas.

Corozo

Esta flor es conocida por utilizarse durante la Semana Santa, acompañar a los altares que se realizan desde las casas y evocar un sentimiento de devoción a quienes visiten la casa.  

Incienso

Lste aroma también es característico de la Semana Santa Guatemalteca por ir acompañando a las procesiones de toda Guatemala, en la limpieza del recorrido de las imágenes y la devoción de los acompañantes. 

Tierra mojada

Este es un olor que recuerda el invierno en Guatemala con sus lluvias tan fuertes en algunos momentos y en otros una brisa, sobre todo cuando recién termina el verano.

Por cierto, el término correcto en español para este particular aroma es: petricor.

Molletes

Este platillo es reconocido por su olor, por ser preferido durante las actividades en familia, por ejemplo ir a colocar flores el 1 de noviembre al cementerio y de postre un mollete. 

Garnachas

Esta comida, muy peculiar de Guatemala, también es decorada por ser desusada durante las fiestas patronales, ferias y acompañada de un fresco de cremita. 

Mole

Este postre es delicioso, con un olor a chocolate y plátanos que es inconfundible, por su sabor, color y por ser de los platillos principales en las celebraciones familiares. 

Café

 Un café bien preparado, podría incentivar a un panito dulce, para esas tardes donde se compartían con las familias, acompañados de risas y anécdotas. Y cuando un migrante regresa, seguramente regresa en el tiempo para hallar ese instante compartido del café con pan de manteca.

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