El artista y promotor cultural maya poq'omchi' Xixo Alejandro Rax recibió en Nueva York el premio Excelencia a la Danza de las Guacamayas de Santa Cruz Verapaz. Lo dedica a su abuela Ana Cho de Rax, de 96 años, quien le encomendó esa misión.
Gran emoción embargó al artista guatemalteco maya poq’omchi Juan Alejandro Rax, más conocido como Xixo Alejandro Rax, cuando el domingo 4 de octubre de 2026 recibió en Nueva York un premio internacional por su labor de preservación de la Danza de las Guacamayas, originaria de Santa Cruz Verapaz, Alta Verapaz. En ese momento tan especial recordó a su abuela, Ana Cho de Rax, de 96 años, a quien dedicó el galardón.
“Ella ha sido una de las grandes protectoras de esta tradición ancestral y fue quien me transmitió la responsabilidad de mantenerla viva” expresa el artista y promotor cultural maya poq’omchi, quien al momento de recibir el reconocimiento recordaba múltiples esfuerzos para poder representar con dignidad y fidelidad esta leyenda convertida en danza ancestral.

Un reconocimiento a muchas generaciones
La Danza de las Guacamayas, fue distinguida con el Premio a la Excelencia en Danza Tradicional durante la quinta edición del Premio Arte Internacional, de Nueva York, organización que reconoce la trayectoria de artistas e instituciones culturales latinoamericanas.
La lista de galardonados de 2026 incluye al director Alejandro Rax y a su hermano Waykan Rax en la categoría de danza folclórica y patrimonio cultural de Guatemala. “Nos llena de orgullo porque de uno de los municipios más pequeños de Guatemala, Santa Cruz Verapaz, Alta Verapaz, venimos y a través de los años hemos sobresalido artísticamente”, expresó Xixo.
El galardón destaca su trabajo de promoción de la Danza de las Guacamayas, conocida también como Ma’Muun, declarada Patrimonio Cultural Intangible de la Nación.
Una danza que relata la relación del ser humano con la naturaleza
La Danza de las Guacamayas es una representación ceremonial de raíces prehispánicas que forma parte de la identidad cultural de Santa Cruz Verapaz.
Su argumento presenta a un personaje que se interna en la montaña y enfrenta una situación de peligro. Las guacamayas intervienen como aves protectoras, en un relato que expresa la relación entre los seres humanos, los animales y las fuerzas de la naturaleza.
La representación combina música, movimientos rituales, vestuario y elementos simbólicos de la cosmovisión maya. Su continuidad depende de los conocimientos transmitidos por los portadores de la tradición y de la participación de las familias de la comunidad.

La Danza de las Guacamayas también llegó a la Embajada de Taiwán en Washington
Uno de los momentos especiales de su visita a Estados Unidos ocurrió en Washington D. C., donde Xixo Alejandro Rax realizó una presentación cultural en la Embajada de Taiwán. Esta actividad permitió llevar una muestra de la tradición de Santa Cruz Verapaz a un espacio diplomático internacional y compartir parte de la riqueza del patrimonio guatemalteco.
La presentación formó parte de una serie de actividades culturales que el artista desarrolló durante su viaje, entre ellas encuentros con guatemaltecos residentes en Estados Unidos y espacios de intercambio sobre las expresiones artísticas ancestrales.
“Anteriormente he dado talleres y charlas en Washington y Nueva York, en escuelas, instituciones y universidades”, relató Rax.
Viajó con sus propios recursos para recibir el premio
Para asistir a la ceremonia en Nueva York, Xixo Alejandro Rax costeó personalmente sus gastos de viaje, convencido de la importancia de representar a su municipio y dar visibilidad a su patrimonio cultural.
Su participación en estas actividades también permitió acercar la historia y el significado de la danza a compatriotas que conservan sus vínculos con Guatemala desde el extranjero.
Un premio para celebrar y una tradición para continuar
El reconocimiento recibido en Nueva York constituye un nuevo capítulo en la trayectoria artística de Xixo Alejandro Rax y un motivo de celebración para Santa Cruz Verapaz.
También pone de relieve la importancia de quienes han dedicado su vida a conservar las expresiones culturales de sus comunidades, muchas veces con recursos limitados y gracias a su propio esfuerzo.
Entre esas personas ocupa un lugar especial Ana Cho de Rax. Su nieto recibió el premio, pero quiso compartir ese momento con ella, porque fue quien le enseñó el valor de una tradición que ahora él lleva a escenarios internacionales. A miles de kilómetros de Alta Verapaz, la Danza de las Guacamayas recibió un homenaje que también celebra a sus guardianes de ayer y de hoy.









