La promesa electoral era que al perseguir a migrantes habría, supuestamente, más empleos y oportunidades para ciudadanos de Estados Unidos: pero es como un rompecabezas al que le quitan piezas sin devolverlas. Análisis académico expone impactos negativos de ofensiva antimigrante.
“No hubo beneficios para trabajadores estadounidenses”: declara estudio académico y económico que desafía narrativa antimigrante. “No encontramos evidencia de efectos positivos para los trabajadores nacidos en Estados Unidos”.
Esa es una de las conclusiones centrales de un estudio publicado por el National Bureau of Economic Research (NBER), que analizó el impacto económico de las políticas migratorias más agresivas implementadas en Estados Unidos. La investigación concluye que el incremento de redadas y arrestos migratorios no solo afectó a trabajadores indocumentados, sino también a ciudadanos estadounidenses empleados en sectores dependientes de mano de obra migrante.
El estudio, elaborado por las investigadoras Elizabeth Cox y Chloe East, examinó cómo el aumento de operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) impactó distintas regiones del país. Las autoras compararon áreas con mayor intensidad de arrestos migratorios frente a otras con menor actividad de control y encontraron efectos negativos en industrias como agricultura, construcción, manufactura y comercio mayorista.
Según la investigación, las zonas con más operativos registraron una disminución del empleo entre trabajadores indocumentados que permanecían en el país, pero también una reducción del empleo entre trabajadores estadounidenses con baja escolaridad en industrias con alta presencia migrante.
El análisis señala que los efectos se concentraron especialmente entre hombres nacidos en Estados Unidos que trabajaban en sectores donde la mano de obra migrante es esencial para mantener operaciones y productividad.
Caída del empleo y sin mejoras salariales
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que las políticas de deportación no produjeron aumentos significativos de empleo ni mejores salarios para trabajadores estadounidenses, una de las principales promesas electoreras utilizadas para justificar el endurecimiento migratorio.
De acuerdo con datos citados en el análisis, los hombres nacidos en Estados Unidos, sin educación universitaria y empleados en sectores afectados por redadas, experimentaron una caída aproximada del 1.3% en empleo.
Las investigadoras explican que muchos trabajadores migrantes no sustituyen a los trabajadores locales, sino que desempeñan funciones complementarias dentro de cadenas productivas complejas. Sin embargo, la salida forzada de mano de obra migrante puede reducir productividad, retrasar proyectos y disminuir la demanda de otros trabajadores en las mismas industrias.
El estudio también concluye que no hubo evidencia consistente de aumentos salariales para trabajadores nacidos en Estados Unidos tras el endurecimiento de las políticas migratorias.
Una narrativa que se ve desmentida con análisis estadístico
Impacto económico más amplio
La investigación del NBER se suma a otros análisis académicos que cuestionan la oferta de campaña de que las deportaciones masivas benefician automáticamente a los trabajadores locales.
Estudios anteriores sobre restricciones migratorias en Estados Unidos han encontrado efectos similares: reducción de productividad, escasez laboral y procesos acelerados de automatización en sectores agrícolas e industriales.
Las autoras sostienen que las políticas antimigrantes generan impactos económicos negativos que van más allá de las personas detenidas o deportadas. En regiones donde las industrias dependen de mano de obra migrante, las redadas pueden alterar cadenas de suministro, disminuir producción y afectar también a trabajadores estadounidenses vinculados indirectamente a esas actividades.
El debate ocurre en un contexto de creciente escasez de trabajadores en múltiples sectores de la economía estadounidense. Datos recientes muestran que la población migrante continúa siendo clave en áreas como agricultura, construcción, logística, procesamiento de alimentos y servicios, especialmente en estados que esperan rápido crecimiento económico y alta demanda laboral.
Intimidación daña las economías
Las autoras atribuyen parte de la caída laboral entre migrantes al llamado “chilling effect” o efecto de intimidación. Según el estudio, muchos trabajadores indocumentados que permanecen en las comunidades dejan de asistir a sus empleos por temor a ser detenidos en espacios públicos.
La investigación señala que este fenómeno se intensificó durante los recientes operativos migratorios debido a nuevas tácticas de arresto en calles, iglesias, escuelas y lugares de trabajo, que arrestaron a migrantes sin ningún récord criminal, con años de vivir, trabajar y pagar impuestos en Estados Unidos.
“Por cada seis trabajadores indocumentados perdidos, encontramos que el mercado laboral también pierde un trabajador masculino nacido en Estados Unidos”, afirmó la economista Chloe East, profesora asociada de la Universidad de Colorado Boulder y coautora de la investigación.
Empresas optan por reducir proyectos al no disponer de mano de obra migrante
El sector construcción aparece entre los más afectados. Según el estudio, los recientes operativos migratorios redujeron aproximadamente un 3% el empleo entre trabajadores estadounidenses con baja escolaridad dentro de esa industria, el doble del promedio observado en otros sectores. Las autoras explican que cuando las empresas no logran encontrar suficientes trabajadores migrantes para tareas físicas o de mayor riesgo, muchas terminan reduciendo proyectos, contrataciones y volumen de producción.
La investigación también advierte posibles efectos de largo plazo para la economía estadounidense. Una reducción sostenida de la fuerza laboral podría disminuir la oferta de bienes y servicios y aumentar precios en sectores sensibles como vivienda, agricultura y manufactura.
En otras palabras, la suposición electoral era falsa y el aporte de los migrantes no es un obstáculo sino un factor básico para el crecimiento de Estados Unidos.
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