Colorido guatemalteco brilla en la iglesia San Patricio de Oklahoma City, en donde la comunidad migrante chapina elaboró dos alfombras de Semana Santa, con motivo de exposición impulsada por el Consulado de Guatemala.
La tradición de las alfombras de serrín, una de las expresiones más coloridas y simbólicas de la Semana Santa guatemalteca, llegó por primera vez a Oklahoma. Manos de migrantes guatemaltecos elaboraron dos alfombras en la iglesia St. Patrick de Oklahoma City, el domingo 30 de agosto de 2026.
La actividad se realizó con el auspicio del Consulado de Guatemala en Oklahoma y como parte de un encuentro cultural que incluyó una conferencia del historiador Miguel Álvarez Arévalo, cronista de la Ciudad de Guatemala, así como una exposición fotográfica de 50 imágenes de Cuaresma y Semana Santa del fotógrafo guatemalteco Danny Gamboa.
“Es la primera vez que se hace, pero no va a ser la última”, aseguró Hilda de León Xavier, educadora originaria de Quetzaltenango, quien participó en la elaboración colectiva junto a otros compatriotas. “En la próxima Semana Santa haremos una alfombra”, anticipa.
Aprendieron desde el teñido mismo
Para elaborar la alfombra guatemalteca de Semana Santa fue necesario preparar y colorear el aserrín, además de diseñar y utilizar los moldes que permiten construir las diferentes figuras. “Eso formó parte de lo que aprendimos y no vamos a olvidar nunca, porque lo vamos a seguir practicando”, agregó Hilda.
En la comunidad guatemalteca que participó en la actividad, solamente uno de los migrantes tenía experiencia previa en la elaboración de alfombras. “No teníamos esa experiencia, pero escuchando las explicaciones, viendo videos de Youtube y después ayudándonos entre nosotros mismos, lo intentamos. Se hicieron dos alfombras”, agrega.
El proceso incluyó aprender cómo colorear el serrín, cómo preparar los moldes y cómo trabajar cuidadosamente los diseños para lograr el efecto de delicado mosaico. Una tradición que en Guatemala suele transmitirse entre generaciones comenzó también a transmitirse entre migrantes guatemaltecos en Oklahoma.
Sorpresa y admiración
Participaron guatemaltecos de todas edades. Karla Salazar, Mrs. Guatemala-Oklahoma 2025, junto a sus hijas nacidas en Estados Unidos estuvieron presentes participando. La experiencia adquirió así un significado que va más allá de la elaboración de una pieza artística.
Para la comunidad local, la elaboración de la alfombra causó una agradable sorpresa. Muchos pudieron acercarse a una expresión de la Semana Santa guatemalteca que probablemente no habían visto antes: una superficie cubierta de aserrín teñido, trabajada manualmente y convertida en un diseño religioso y ornamental.
La alfombra funcionó como una especie de lenguaje sin palabras de la devoción y la multiculturalidad guatemalteca.
Memoria que une a Guatemala y Oklahoma
Uno de los elementos centrales del diseño fue la silueta del padre Stanley Rother, sacerdote nacido en Oklahoma que desarrolló buena parte de su labor pastoral en Guatemala y murió asesinado durante el conflicto armado interno.
Rother nació en 1935 en Okarche, Oklahoma, y fue ordenado sacerdote en 1963. Como misionero, llegó a Santiago Atitlán, Sololá, donde trabajó durante años con la comunidad tz’utujil. Aprendió el idioma del pueblo y participó en la traducción del Nuevo Testamento, además de impulsar proyectos educativos, de comunicación y de atención comunitaria.
La violencia del conflicto armado guatemalteco alcanzó también a la comunidad donde ejercía su ministerio. Rother recibió amenazas y regresó temporalmente a Oklahoma, pero decidió volver a Guatemala. Denunció el reclutamiento forzoso y las agresiones contra pobladores indígenas. El 28 de julio de 1981 fue asesinado en la casa parroquial de Santiago Atitlán. Tenía 46 años.
Su historia, sin embargo, permaneció vinculada a ambos lugares. Sus restos fueron trasladados a Oklahoma. En 2016 fue reconocido oficialmente como mártir por la Iglesia católica y en 2017 fue beatificado en Oklahoma City. Es considerado el primer sacerdote nacido en Estados Unidos en ser reconocido como mártir por la Iglesia católica, por haber padecido en Guatemala.
La historia que también se conserva lejos de Guatemala
La conferencia de Miguel Álvarez Arévalo y las fotografías de Danny Gamboa complementaron la jornada al mostrar distintos aspectos de la Cuaresma y la Semana Santa guatemaltecas.
Las 50 fotografías permitieron acercar a Oklahoma los colores, las procesiones, los personajes y las escenas que cada año forman parte de esta celebración en Guatemala.
Todo este mensaje se integró y concretó a través de la alfombra elaborada por manos guatemaltecas. Los guatemaltecos no solamente hablaron de su tradición: la construyeron con sus propias manos.













