Deportation Data Project es un análisis de cifras de ICE, efectuado por académicos de la Universidad de Berkley: expone cifras del aumento de detenciones y deportaciones de personas sin récord criminal. Síntesis de principales datos del informe que abarca hasta marzo 2026.
El más reciente informe del Deportation Data Project documenta un giro drástico en la política migratoria de Estados Unidos durante el primer año del segundo mandato de Donald Trump, caracterizado por un aumento sin precedentes en los arrestos, la detención y las deportaciones de migrantes dentro del territorio estadounidense.
El endurecimiento de la política migratoria también se marca especialmente en el perfil de las personas detenidas. El estudio indica que los arrestos de migrantes sin antecedentes penales se multiplicaron por ocho, evidenciando el abandono de criterios previos que priorizaban la detención de personas con historial criminal.
Datos complementarios refuerzan esta tendencia: solo en los primeros nueve meses del nuevo mandato, cerca de 220 mil personas fueron arrestadas por ICE, de las cuales alrededor de 75 mil no tenían ningún antecedente penal, equivalente a aproximadamente uno de cada tres casos. En algunos períodos recientes, esta proporción ha superado el 40% e incluso ha alcanzado niveles más altos a nivel local.
En términos acumulados, más de 146 mil migrantes sin historial criminal han sido detenidos desde el inicio del nuevo mandato, lo que confirma un cambio estructural en el alcance de la política migratoria estadounidense.
Este cambio amplía la acción del sistema migratorio hacia una población mucho más diversa, incluyendo personas con arraigo prolongado en Estados Unidos.
Detenciones para deportación en aumento
Otro dato que exhibe el giro drástico de la política migratoria en Estados Unidos es el incremento de detenciones con objetivo de deportación -ya sea que se haya efectuado la deportación o aún no-. Según el estudio, las deportaciones derivadas de arrestos realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se multiplicaron por cinco en comparación con los niveles registrados en los últimos meses de la administración de Joe Biden. Este incremento responde a una combinación de cambios estructurales en las prácticas de control migratorio.
Aumento de arrestos y endurecimiento de operativos
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el crecimiento acelerado de los arrestos migratorios. En total, estos aumentaron 4.4 veces en el período analizado. Sin embargo, más significativo aún es el cambio en la forma en que se llevan a cabo.
Históricamente, ICE dependía en gran medida de transferencias desde cárceles y prisiones. No obstante, durante 2025 se produjo un incremento sin precedentes en los llamados “arrestos en la calle”, que se multiplicaron por once.
Estos operativos se realizaron en espacios cotidianos como vecindarios, tribunales migratorios y oficinas de ICE durante citas programadas, ampliando considerablemente el alcance de la vigilancia migratoria en la vida diaria de los migrantes.
Aunque operativos de alto perfil en ciudades como Los Ángeles o Chicago captaron atención mediática, el informe subraya que la mayoría de los arrestos ocurrieron de manera distribuida en todo el país.
Expansión de centros de detención
El endurecimiento del sistema también se refleja en el funcionamiento de los centros de detención. La población detenida pasó de un promedio de 39 mil personas al inicio de 2025 a cerca de 70 mil en 2026, un incremento superior al 70%.
En este contexto, la liberación de migrantes prácticamente desapareció: mientras que en octubre de 2024 alrededor del 26% de las personas detenidas eran liberadas, para septiembre de 2025 esa cifra cayó a apenas 3%. En contraste, el 90% de los detenidos terminaba siendo deportado directamente, lo que equivale a una relación de más de 14 deportaciones por cada liberación.
Menos liberaciones
Uno de los cambios más significativos se observa en las políticas de liberación. Mientras que en octubre de 2024 alrededor del 26% de las personas detenidas por autoridades migratorias eran liberadas, para septiembre de 2025 esa proporción cayó a apenas 3%, evidenciando una reducción drástica en el uso de esta medida, que incluye salidas bajo fianza ordenadas por juez.
En el caso de migrantes sin antecedentes penales, la liberación en los primeros 60 días pasó de 35% a solo 7%. En paralelo, la gran mayoría de los detenidos —hasta el 90%— termina siendo deportada, lo que configura una relación de aproximadamente 14 deportaciones por cada liberación y confirma un cambio estructural en el funcionamiento del sistema.
Salidas "voluntarias" aumentan
Paralelamente, el sistema ha impulsado un aumento significativo en las salidas voluntarias. Se estima que entre 210 mil y 405 mil migrantes abandonaron Estados Unidos por decisión propia en 2025, una cifra que podría alcanzar hasta 575 mil en 2026.
Este fenómeno sugiere que las duras condiciones de detención y la baja probabilidad de liberación están incentivando a más personas a desistir de sus procesos legales.
Deportaciones a Guatemala en primeros meses del 2026
El endurecimiento de estas políticas ya tiene efectos visibles en países de origen como Guatemala. De acuerdo con datos del Instituto Guatemalteco de Migración, en los primeros 75 días de 2026 el país recibió a 11,957 connacionales deportados desde Estados Unidos, lo que representa un aumento de 25.8% en comparación con el mismo período de 2025.
Nientras que en 2025 —durante el inicio del nuevo mandato de Trump— las deportaciones hacia Guatemala registraron una caída del 22%, en 2026 se observa un repunte significativo. Los departamentos que concentran la mayor recepción de personas retornadas son Huehuetenango, San Marcos, Quiché, Quetzaltenango y Guatemala, territorios históricamente marcados por la migración.
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