Éxitos

La inspiradora historia de Elliot, migrante guatemalteco en California

Perder el miedo a cruzar fronteras mentales e intentar desafíos nuevos son las claves del éxito del migrante y ejecutivo de mercadeo Elliot Jared Morales, radicado en San Francisco, California.

Antes de conocer a Jennifer, Elliot era estudiante de medicina y miembro del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Guatemala.
Elliot Jared Morales llegó legalmente a Estados Unidos en 2006 junto con su esposa Jennifer, pero no por eso fue más fácil abrirse paso. En Guatemala cursaba la carrera de medicina y fue miembro de los Bomberos Voluntarios.  “Ser bombero en Guatemala te muchas capacidades y experiencias útiles en Estados Unidos. Yo quise ser bombero en California, tenía las aptitudes, pero no tenía la ciudadanía, aún y eso es un requisito. Así que no se pudo”, relata el migrante guatemalteco. Elliot actualmente se desempeña como ejecutivo de una compañía dedicada a la venta de membranas plásticas para suelos, con la cual ha tenido oportunidad de seguir estudiando. Es el único hispano dentro de dicha empresa. Pero el camino no ha sido sencillo, ni fácil ni en español, pero le anima el amor a su esposa y sus dos hijas.
Guatemala, cuando él participaba en una Huelga de Dolores de la Universidad de San Carlos y ella estudiaba Comunicación en otra universidad pero era reportera para una radio local.. El flechazo fue instantáneo.

Amor a primera vista

El anual desfile bufo universitario de la Huelga de Dolores fue la ocasión en que Jared y Jennifer se conocieron. Él iba encapuchado, pero la vió y se regresó a pedirle su número de teléfono. Se quitó la capucha, algo que no estaba permitido. Allí comenzó su historia de amor que dura hasta la fecha. Ella era ciudadana estadounidense que estudiaba en Guatemala.  

“Fue un golpe de realidad. Yo quería progresar en Estados Unidos,  pero tenía que entender que debía dejar todo atrás. No podía comenzar algo bueno siguiendo con el pasado. La negativa de los bomberos fue el primer golpe de esa realidad. Empecé a trabajar repartiendo periódicos. El San Francisco Chronicle. No era lo que yo deseaba, pero daba para comer», relata el migrante guatemalteco.

«Tenía otro trabajo que era poner jugos y abarrotes en un supermercado. El miedo es que aún no tenía una residencia, pero si no trabajaba ¿Cómo iba a sostener el hogar? Ya teníamos a nuestra hija mayor”, cuenta.

Recuerdo del primer día de trabajo de Elliott Morales en su empleo como representante de ventas.
Finalmente llegó el permiso de residir y trabajar. Empezó a trabajar como piloto de un camión. En Guatemala había piloteado camiones de bomberos, así que de eso sabía. Pero aquel fue el inicio de un camino lleno de consejos de muchas personas: su suegro, su jefe y más. “Yo solo quería trabajar, pero recibí mucho más”.

Elliot comparte algunos de esos consejos por si a alguien más le son de utilidad:

  • “Debés no solo hablar el inglés, sino pensarlo, conocerlo. Olvida el inglés aprendido y háblalo: conversa con gente nativa en inglés, oye diálogos en fiestas, en tiendas, mira los gestos. Deja de ver canales en español o películas con subtítulos. Piensa en inglés. Si al escuchar o hablar aún traduces al español, no aprenderás”.
  • “No te quedés sentado esperando a que pasen las cosas. Haz que pasen”.
  • “Cultívate, invierte en ti mismo. Compra un buen libro de algo que no conozcas, léelo, aprende”
  • “Debes trabajar en una compañía pequeña para saber hacer de todo, pero también debes llegar a trabajar en una compañía grande para saber cómo trabajar en equipo”
  • “Está bien tener miedo. Y si tienes miedo de algo que debes hacer, un nuevo trabajo o un nuevo lugar de estudio, hazlo con miedo pero no dejes de hacerlo. NO dejes que el miedo te paralice porque si esto ocurre, después te preguntarás ¿por qué no lo hice?”

Reto del éxito es diario para Elliott

El amor a sus dos hijas es fundamental. El trabajo es para proveerles educación pero la prioridad es la unión, el diálogo, la comunicación. Elliott Jared trabajó dos años como chofer, luego pasó al área de ventas y llegó a ser gerente. Vendía jugos de granada, naranja y otras frutas. Era un trabajo seguro con mucha capacitación.

De pronto surgió la oportunidad de laborar en la importación y venta de jugo de coco traído de Tailandia. Aceptó el reto y le fue bien. Después pasó al agua pura Cristal. Elliot fue responsable de ventas para California y siguió aprendiendo de manufactura, envasado, costos, transporte y distribución de millones de botellas.

Una compañía de ingeniería y diseño de membranas de plástico buscaba un gerente regional: fue un proceso largo, exigente. “No sabía si iba a ganar, pero pude entrar. Y ahora cargo con la responsabilidad de todos los hispanos que están, que son capaces. Si yo fallo no me fallo solo a mí y a mi familia sino a la comunidad hispana que necesita más importanidades. Pero ya llevo 5 años y sigo adelante», relata el migrante guatemalteco.

El último consejo, para comerciantes y vendedores: “El trabajo de un vendedor comienza cuando alguien le dice que no, cuando te dice que tu producto no sirve, que lo que haces no funciona. Entonces estás empezando un camino para probarte a ti mismo, probar tu determinación, tu trabajo. Tu deseo de triunfar, de progresar. Sigue adelante”.
Un día de trabajo en la empresa de membranas plásticas para prevenir filtración en suelos y sótanos. El migrante guatemalteco Elliot Jared sigue aprendiendo y estudiando, con la vista puesta en el futuro.
Periodista, escritor, docente universitario. Nació en Guatemala, 1971. Egresado de la Carrera de Comunicación Universidad Rafael Landívar. Ha trabajado en varios medios de comunicación, entre ellos Prensa Libre, entre 1996 y 2022. Actualmente dirige el…