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Semana Santa guatemalteca: Vía Crucis infantil en Huehuetenango

La Pasión de Cristo representada por niños de Chiantla, Huehuetenango es una muestra de fe y devoción que forma parte de las expresiones populares de la Semana Santa Guatemalteca.

Toda representación en vivo de la Pasión de Cristo tiene elementos de dramatismo, dolor y realismo que impresionan. Pero cuando es representada por niños, adquiere un tono conmovedor, que incluso a algunas personas puede impactarles fuertemente. 

La representación de El Mártir del Gólgota, un Via Crucis en vivo, actuado por niños de Chiantla Huehuetenango surgió hace 12 años. Se representó el Martes Santo 26 de marzo en Aguacatán y el próximo Sábado Santo será en Chiantla. 

Todo en la representación infantil del viacrucis de Huehuetenango es pacífico y sin dolor. Los trajes, maquillaje y hasta los aparentes golpes se efectúan de manera segura para los pequeños actores que participan, explican los organizadores. Sin embargo, el realismo que se alcanza busca conmover acerca del sacrificio de Cristo. (Fotografía Waldo López)

 

Todo en la representación infantil del viacrucis de Huehuetenango es pacífico y sin dolor. Los trajes, maquillaje y hasta los aparentes golpes se efectúan de manera segura para los pequeños actores que participan, explican los organizadores. Sin embargo, el realismo que se alcanza busca conmover acerca del sacrificio de Cristo. (Fotografía Waldo López)

Una raíz de ocho décadas de tradición

La iniciativa de presentar la obra con los menores surgió de los actores adultos y organizadores de la obra la Pasión de Cristo del Club Entusiasta Cuchumateco (CEC) que desde hace 80 años y durante cada Semana Santa llevan a escena en aquella localidad. 

Este año el grupo lo conforman 35 niños entre las edades de cinco a 12 años, la mayoría, hijos y nietos de los integrantes del CEC, aunque también participan niños cuyos padres no pertenecen al club. 

Los ensayos, como es costumbre, se efectúan cada sábado de Cuaresma y tenían una duración de tres horas.  Diálogos, acciones, movimientos: todo está enfocado desde la óptica de la fe cristiana y el deseo de evangelizar de otra manera.

“Con la obra buscamos formar a los niños en la religión (…). En la actualidad los jóvenes no quieren saber nada de la iglesia; queremos que la tradición y costumbre de Chiantla de escenificar la Pasión de Jesús no se pierda y por ello se cultiva en niños”, manifestó Jorge Mario Herrera presidente del grupo infantil y actor del CEC. Por supuesto, al mayor objetivo es evangelizar a la población e invitar a la conversión en nombre del sacrificio de Jesús en la cruz.

Un pequeño Jesús de 10 años

Hace 12 años un grupo de vecinos de Chiantla, Huehuetenango, decidió rescatar la obra infantil que tuvo su origen en la década de 1980. (Foto Waldo López)

Hace 12 años un grupo de vecinos de Chiantla, Huehuetenango, decidió rescatar la obra infantil que tuvo su origen en la década de 1980. (Foto Waldo López)

Pablo Santiago López Fuentes, de 10 años, es el niño que da vida al papel de Jesús. “Es un niño entusiasta que sorprende ver la habilidad que tiene para desempeñar al personaje. Waldito como le llamo tiene el carisma y en cada presentación pone su mejor esfuerzo”, detalló Herrera. 

Herrera contó que hace 12 años durante los ensayos de la obra principal donde él interpreta el papel de Gestas, el ladrón malo, surgió la idea con apoyo de sus primos de retomar la pieza teatral infantil donde ellos participaron y así arrancó la primera edición del Mártir del Gólgota, la versión con niños.

“Los niños de la obra son los hijos o nietos de actores y vecinos; personas nos prestan a sus hijos para que tengan un papel. Participan niños de cinco, seis o siete años, los padres nos apoyan para que los pequeños se aprendan los diálogos o les ponen a ver videos de la pasión para interpretar sus personajes”, describe Herrera.

Los textos de la obra infantil son los mismos que se utilizan en la dramatización de adultos, “El Mártir del Gólgota”, basada en el libreto de Enrique Pérez Escrich.

Además de fomentar la cultura y trasladar a los niños la tradición religiosa, los integrantes del CEC están formando a los nuevos actores que de acuerdo con la tradición familiar en un par de años ocuparán el espacio que dejarán sus padres o abuelos varios de los cuales tienen más de 60 años.

Los niños actores ensayan sus interpretaciones cada sábado de Cuaresma durante unas tres horas. (Foto Waldo López)

 

Los niños actores ensayan sus interpretaciones cada sábado de Cuaresma durante unas tres horas. (Foto Waldo López)

Juego infantil se convirtió en obra de teatro

La primera edición de la obra infantil se organizó en la década de 1980 con los hijos de las primeras generaciones de actores. Jorge Mario Herrera participó en algunas escenificaciones junto a sus primos y vecinos, algunos actores con el pasar del tiempo migraron a Estados Unidos y para estas fechas es común que retomen la comunicación para recordar su niñez y sus aventuras durante la obra. 

Herrera recuerda que: “De niño interpreté a varios personajes. – La obra teatral – comenzó como un juego, luego nos gustó interpretar a los personajes y en ese proceso nuestros padres nos guiaron para formalizar la escenificación. Para armar el traje de los soldados romanos usábamos cartón que pintábamos a los cascos de plástico les colocábamos plumas de chompipes, la cruz de Jesús la armábamos con tendales o en algunos casos amigos nos regalaban madera, así fue en aquella época, luego crecimos y por vergüenza no continuamos”.

En la actualidad Herrera y varios de sus familiares reciben apoyo de vecinos altruistas que aportan efectivo para los gastos que lleva organizar cada presentación. “Invertimos en alimentos, transporte y otras necesidades de los niños. Parte del mobiliario para las presentaciones pertenecen al club”, señaló Herrera.

 

Si desea ver el video del Via Crucis infantil dele clic a la imagen


Pablo Santiago López Fuentes, de 10 años, es el niño actor del papel de Jesús en la obra. (Foto Waldo López)

 

Pablo Santiago López Fuentes, de 10 años, es el niño actor del papel de Jesús en la obra. (Foto Waldo López)

Una iniciativa que sigue evangelizando

Datos históricos del CEC detallan que durante Cuaresma de 1944 el sacerdote Víctor Hugo Martínez motivó a un grupo de jóvenes entre quienes estaba Andrés Mérida López fundador del club cuchumateco a organizar la primera escenificación del Mártir de Gólgota para la Semana Santa de ese año. 

La primera versión de la obra fue todo un acontecimiento y causó revuelo en la antañona Chiantla de los años 40. El club guarda en su archivo varias fotografías de aquella época. El éxito de la obra provocó que en 1959 surgiera el Club Juvenil Ahínco y en los años siguientes sus integrantes modificaron el nombre y creció el número de integrantes. 

Ésta es la génesis del Mártir del Gólgota una pieza teatral en Chiantla, Huehuetenango, que en Semana Santa atrae la atención de vecinos, turistas nacionales e internacionales y que ha traspasado las fronteras con ayuda de las transmisiones que efectúan medios de comunicación y particulares.

El grupo de niños actores de Chiantla, Huehuetenango, junto los encargados de dirigir la obra El Mártir del Gólgota. (Foto Waldo López)

 

El grupo de niños actores de Chiantla, Huehuetenango, junto los encargados de dirigir la obra El Mártir del Gólgota. (Foto Waldo López)

 

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