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Memoria escrita guatemalteca: La Biblioteca y la Hemeroteca Nacional

La memoria de Guatemala, empezó escribiéndose en libros, periódicos y textos, pero la historia en papel, aún se encuentra en la zona 1.

En una época en la que el conocimiento cabía entre estantes de madera y hojas amarillentas por el tiempo, miles de guatemaltecos encontraron en dos instituciones un refugio: la Biblioteca Nacional “Luis Cardoza y Aragón” y la Hemeroteca Nacional “Clemente Marroquín Rojas”. Antes de que existieran los buscadores digitales y las pantallas de cristal líquido, la investigación era un viaje físico y emocional hacia estos templos de papel, donde cada página parecía guardar la voz de generaciones pasadas.

La Biblioteca Nacional: inauguración y legado

La Biblioteca Nacional fue inaugurada el 18 de octubre de 1879, durante el gobierno del general Justo Rufino Barrios, con el propósito de centralizar y resguardar el patrimonio bibliográfico del país. Desde entonces se convirtió en el corazón de la memoria impresa de Guatemala. Actualmente lleva el nombre de Luis Cardoza y Aragón, en honor al célebre poeta y ensayista guatemalteco.

Dentro de sus estantes se guardan más de 150,000 volúmenes que incluyen literatura guatemalteca, universal, textos históricos, jurídicos y obras de consulta general. Es un espacio que ha sido testigo de incontables horas de estudio: estudiantes preparando su tesis, investigadores buscando fuentes primarias, escritores en busca de inspiración. Ubicada en la 6a. avenida 7-57, zona 1 de la ciudad de Guatemala, la Biblioteca Nacional es un santuario donde las letras resisten al olvido.

La biblioteca nacional está llena de libros que cuentan la historia de Guatemala. (Foto: INGUAT) – SoyMigrante.com REVISTA
La biblioteca nacional está llena de libros que cuentan la historia de Guatemala. (Foto: INGUAT)

La Hemeroteca Nacional: el espejo de los días

Décadas más tarde, el 16 de septiembre de 1978, se inauguró la Hemeroteca Nacional “Clemente Marroquín Rojas”, como respuesta a la necesidad de organizar, conservar y poner a disposición de los guatemaltecos la memoria periodística del país. Lleva el nombre del destacado periodista y político Clemente Marroquín Rojas, quien defendió la libertad de prensa y el derecho a la información.

La Hemeroteca se convirtió en un archivo viviente del día a día de Guatemala. Sus colecciones incluyen periódicos, revistas, boletines y publicaciones periódicas que relatan desde los acontecimientos políticos más trascendentales hasta los anuncios más cotidianos que hoy resultan piezas de nostalgia. Aquí, el investigador podía recorrer décadas de historia nacional con solo pasar las páginas de diarios como El Imparcial, Prensa Libre, La Hora o El Gráfico. Su sede está en el Edificio Nacional, 8a. avenida y 9a. calle, zona 1, en pleno corazón histórico de la capital.

La Hemeroteca es un lugar con todas las publicaciones de medios en Guatemala. (Foto: INGUAT) – SoyMigrante.com REVISTA
La Hemeroteca es un lugar con todas las publicaciones de medios en Guatemala. (Foto: INGUAT)

Una experiencia que marcaba generaciones

Quienes estudiaron en las décadas de 1980 y 1990 aún recuerdan la peregrinación hacia estos espacios: entrar a la Biblioteca o a la Hemeroteca era atravesar un silencio reverente, interrumpido únicamente por el roce de las páginas y el sonido de los lápices sobre el papel. No existía el “copiar y pegar”, había que leer, subrayar, transcribir a mano. El conocimiento era un descubrimiento paciente, casi artesanal.

La investigación se hacía recorriendo pasillos, llenando fichas de préstamo, esperando que un bibliotecario o un archivista trajera el tomo o el periódico solicitado. Los días se acortaban entre columnas de tinta y hojas gastadas. Y en ese proceso no solo se aprendía de un tema: se aprendía el valor de la paciencia, de la lectura profunda y de la búsqueda minuciosa de la verdad.

Guardianes de la memoria nacional

Hoy, en plena era digital, tanto la Biblioteca como la Hemeroteca enfrentan el reto de seguir siendo relevantes. Sus acervos representan más que datos: son el testimonio físico de la historia, la memoria de un país que, en cada libro y en cada edición de periódico, refleja sus luchas, sus sueños y sus contradicciones.

Visitar la Biblioteca Nacional es sentir el peso de la cultura guatemalteca en cada estante; recorrer la Hemeroteca Nacional es hojear la vida cotidiana de los guatemaltecos durante más de un siglo. Son instituciones que recuerdan que antes de la inmediatez digital, la verdad y el conocimiento se buscaban con paciencia y con respeto hacia el papel impreso.

La hemeroteca guarda la historia de décadas de Guatemala. (Foto: INGUAT) – SoyMigrante.com REVISTA
La hemeroteca guarda la historia de décadas de Guatemala. (Foto: INGUAT)

Un llamado a no olvidar

La Biblioteca y la Hemeroteca Nacional no son solo edificios de la zona 1. Son la memoria de generaciones, un recordatorio de que la historia del país está escrita y preservada en páginas que aún esperan ser consultadas. Son lugares donde cada consulta es un encuentro con el pasado, y cada visita, un acto de resistencia frente al olvido.

Mientras el mundo avanza hacia la digitalización total, estos espacios nos recuerdan la emoción de abrir un libro viejo y sentir el olor de la tinta gastada, o de descubrir en un periódico amarillento la noticia que alguna vez marcó la vida de miles. En sus pasillos, aún resuenan las voces de aquellos estudiantes, escritores y ciudadanos que, con paciencia, encontraron entre páginas la respuesta que buscaban.

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Marysabel Aldana Periodista, SoyMigrante.com REVISTA
Periodista guatemalteca con experiencia en periodismo escrito, digital y televisivo. Ha cubierto temas de política, actualidad nacional e internacional, artes, cultura y salud.
Periodista guatemalteca con experiencia en periodismo escrito, digital y televisivo. Ha cubierto temas de política, actualidad nacional e internacional, artes, cultura y salud.

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