Las empanadas de manjar son una dulce tradición de Semana Santa en Guatemala.
La Semana Santa en Guatemala es una época de fervor religioso, procesiones solemnes y, por supuesto, una gastronomía llena de tradición.
Entre los platillos más esperados de esta temporada destacan las empanadas de manjar, un postre típico que se ha convertido en un símbolo de la Cuaresma y la celebración de la Pasión de Cristo.
Pero, ¿qué hace que estas empanadas sean tan importantes en Semana Santa y por qué son tan consumidas en esta época?
Un dulce con historia y significado
Las empanadas de manjar tienen su origen en la influencia española en la cocina guatemalteca, pero con el tiempo han adquirido un sello propio dentro de la gastronomía del país.
Son elaboradas con una masa suave y delicada, rellena de un manjar cremoso hecho a base de leche, azúcar, harina y vainilla.
El consumo de postres en Semana Santa tiene una fuerte relación con las restricciones alimenticias de la Cuaresma.
Al limitarse la ingesta de carne roja en muchos hogares, los dulces se convierten en una alternativa reconfortante y deliciosa durante este periodo.
Desde generaciones atrás, las abuelas y madres han enseñado a sus hijos a hacer la masa y cocinar el manjar, convirtiendo su elaboración en un acto de unión familiar y cultural.
¿Por qué son tan consumidas en Semana Santa?
Un postre que perdura en el tiempo
Las empanadas de manjar no solo son un deleite gastronómico, sino también un recordatorio de la identidad y las costumbres guatemaltecas. Cada bocado representa una historia familiar, una tradición que sigue viva y una conexión con las celebraciones de Semana Santa.
Ya sean preparadas en casa o compradas en una panadería, estas empanadas siguen siendo una de las expresiones más dulces de la cultura guatemalteca en esta temporada especial.
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