La Danza de Mexicanos en Guatemala es un símbolo de tradición, fe y resistencia cultural de los años.
En varios pueblos de Guatemala todavía se conserva una de las expresiones más antiguas y representativas de la fusión cultural tras la llegada de los españoles: la Danza de Mexicanos, un baile ritual que mezcla la cosmovisión indígena con elementos de la evangelización católica.
¿Qué es la Danza de Mexicanos?
La Danza de Mexicanos es una representación teatral y dancística que se ejecuta en las fiestas patronales de distintas comunidades mayas, especialmente en el altiplano guatemalteco. Se caracteriza por el uso de trajes coloridos, máscaras de madera talladas a mano y música de marimba o tun.
Durante la danza, los participantes encarnan personajes que representan a españoles, conquistadores, indígenas y figuras religiosas. El objetivo es recrear, a través del baile, episodios históricos y espirituales, transmitidos de generación en generación.
Su historia y origen
Su origen se remonta a la época colonial. Se dice que los misioneros franciscanos introdujeron este tipo de danzas como una forma de evangelizar a los pueblos indígenas, combinando elementos de teatro, música y catequesis.
Con el tiempo, las comunidades indígenas adoptaron la danza y la reinterpretaron a su manera, incorporando símbolos de resistencia y de orgullo cultural. Aunque se le llama “mexicanos”, no necesariamente hace referencia a los pueblos de México, sino al término que los españoles usaban para referirse a los indígenas del norte de Mesoamérica.
¿De qué se trata la tradición?
Significado cultural
Más allá de un espectáculo, la Danza de Mexicanos es un acto de identidad. Representa la memoria colectiva de los pueblos originarios y la forma en que adaptaron el proceso de conquista a su cosmovisión. Es también un homenaje a la resistencia cultural, pues con ella se mantuvieron vivas costumbres, música y formas de expresión comunitaria.
Vigencia en la actualidad
Hoy en día, la danza sigue viva en departamentos como Totonicapán, Quetzaltenango, Sololá y Chimaltenango. Cada pueblo le imprime variaciones en música, vestuario y personajes, pero la esencia se mantiene: honrar a los ancestros, reforzar la espiritualidad y mantener la tradición para las nuevas generaciones.
Conoce más de Guatemala, acá...













