Cuando migró de Guatemala a USA, Celeste Rodas fue a pedir trabajo 13 veces en una revista. "Cada NO es gasolina para seguir", dice. En diciembre 2025 recibió el prestigioso premio Walter Cronkite junto a un equipo de Noticias Telemundo por la serie 100 días de Trump. Y esta es su historia.
A los seis años, mientras otros niños pedían muñecas o juguetes, Celeste Rodas pidió una máquina de escribir. “Desde entonces ya yo estaba con el objetivo de querer escribir”, recuerda. No fue un capricho infantil, sino el despertar de una vocación que décadas después la llevaría a ser productora en la cadena hispana Noticias Telemundo.
En diciembre 2025 recibió el Premio Walter Cronkite, junto al conductor Julio Vaqueiro y el equipo a cargo del especial “100 días de Trump”. A lo interno de dicha compañía líder de noticias también se proyecta su sensibilidad y sentido de servicio periodístico. Este año recibió el premio Corazón de Telemundo. Y esta es su historia.
Corazón guatemalteco lleno de historias
Celeste creció en Guatemala rodeada de relatos. Su abuelo, Héctor Ovidio Rodas López, poeta distinguido con la Orden del Quetzal, y sus padres —lectores incansables— sembraron en ella el amor por la comunicación. “Mi papá siempre me leía los poemas de él y mi mamá siempre contaba historias”, dice.
Estudió en el colegio Sagrado Corazón, donde siempre participó en actividades de periodismo escolar. Se graduó de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Rafael Landívar. El contexto del conflicto armado interno en Guatemala, que aún persistía en aquel tiempo, terminó de definir el rumbo.
Un profesor fue tajante al advertirle que si no iba a escribir sobre guerra y política, debía buscar otro camino. “¿Quién va a leer de Julio Iglesias cuando la gente se está muriendo de hambre?”, le dijo aquel catedrático. Pero celeste tenía el sueño de hacer periodismo cultural y de farándula, así que migró a Estados Unidos. Pero tampoco fue fácil.
"El NO es gasolina para mí"
“Solicité trabajo unas 13 veces a la revista Vanidades, que en ese entonces también tenía las revistas Coqueta e Ideas”. Y allí es inevitable la pregunta: Pero mientras no te daban trabajo en periodismo ¿en qué trabajaste?
“Conseguí un empleo en una compañía de cruceros, en el área de contabilidad”, dice con una sonrisa y también con un recuerdo. “En ese trabajo me acordaba de mi maestro de matemáticas en el Sagrado Corazón. Yo le decía: ‘Ay, don Jorge, ¿para qué me pone esos números si yo voy ser escritora? Yo no necesito nada que tenga que ver con números’. Él me decía: ‘Todo sirve en la vida’. Y lo recordé al trabajar como contadora”, relata.
“Mis papás me enseñaron que un NO es gasolina”, afirma. Y con esa perverancia -evidentemente la tenía con tantos intentos- por le dieron trabajo en revista Ideas, donde realizaba una columna de apoyo emocional.
En busca de excelencia informativa
A mediados de la década 1990, vino la oportunidad de entrevistar a estrellas de la farándula. “Yo no escribía chismes, hacía entrevsitas profundas. Mi interés era ser puente entre el espectador y el artista. Conversó con famosos como Eros Ramazzotti, Laura Pausini, Julio Iglesias, Ricky Martin, Shakira y más.
Con el tiempo, llegó el reggaetón, cuya temática y líricas chocó con los valores de Celeste. “Cuando vi que la tónica ya no iba conmigo, dí un giro”. Empezó a buscar historias en el ámbito social, incluyendo la migración. “Me enfoqué en contar la historia de verdaderos héroes”, dice, refiriéndose a migrantes, familias separadas, personas que ayudan a otros.
Hoy, desde Miami, Celeste trabaja como productora en el área de noticias de Telemundo-NBC Su labor es escuchar, contrastar, verificar y dar contexto. “En Telemundo estamos dedicados a dar información verificada, en orientar, aportar rigor, responsabilidad y humanidad”.
Ese enfoque fue clave en el especial informativo “100 Días de Trump”, conducido por Julio Vaqueiro, que les valió el Premio Walter Cronkite. “Es uno de los premios más importantes del periodismo”, explica Celeste. A ese reconocimiento se sumó, dentro de la propia empresa, el Premio Corazón de Telemundo, otorgado a quienes “van la milla extra y ponen el corazón en su trabajo”.
Recientemente Celeste también formó parte de la producción de la cobertura especial de la captura del dictador Nicolás Maduro para Telemundo, una experiencia que volvió a poner su capacidad de trabajo bajo presión para informar con precisión a millones de hogares hispanos.
El especial 100 días de Trump, galardonado con el premio Walter Cronkite 2025, en cuya producción participó la guatemalteca Celeste Rodas.
"Llevo a Guatemala en el corazón"
Al hablar migración, su voz se vuelve personal. Recuerda los cinco años en que no pudo regresar a Guatemala mientras regularizaba su estatus migratorio. “Es una sensación de zozobra, de incertidumbre, de ansiedad.”, confiesa. Y cuando por fin pudo volver, durante una semana de vacaciones. “Me puse a llorar en el avión de regreso. No había sido suficiente. Quería llevarme a Guatemala conmigo”. Y así lo ha hecho.
Cuando define el valor del migrante guatemalteco, lo hace desde la vivencia: “Tiene coraje, agallas y humildad. El guatemalteco entrega todo en su búsqueda de oportunidades”. Su sueño ahora es crear un podcast dedicado a la segunda juventud, convencida de que las personas “no somos desechables, evolucionamos y siempre tenemos algo más que dar a toda edad”.
La niña que pidió una máquina de escribir sigue ahí. Solo que ahora, desde una de las principales redacciones de la televisión hispana en Estados Unidos, sigue demostrando que el periodismo, cuando se ejerce con pasión, conciencia y corazón, no solo informa: dignifica.
Talento guatemalteco sin fronteras













