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Análisis: Economía guatemalteca depende cada vez más de remesas migrantes

Con la cifra récord de remesas migrantes del año recién pasado, Guatemala suma más de US$134 mil millones entre 2000 y 2023. Una cifra nada despreciable, enorme, que apuntala la economía, pero que también depende de otros factores.

2000 al 2023 o sea en 23 años, Guatemala ha captado US$134 mil millones por concepto de remesas familiares, que registra la balanza cambiaria, que no es una cifra despreciable, y que gracias a ese ingreso producto del esfuerzo de la comunidad migrante, sobre todo en Estados Unidos se puede afirmar que es el motor de la economía. En Guatemala casi cuatro de cada 10 personas viven de estos ingresos.

Jairo: made in Uspantán

Jairo*  nació y creció en la denomina Zona Reina en Uspantán Quiché. Decidió migrar hace 18 años. Ahora vive  en el Estado de Nueva York. Es uno de los cientos de miles de migrantes guatemaltecos que ha aportado a esos grandes números que se contabilizan en las remesas, que es la cara bonita y las cifras limpias.

En 2023 se alcanzó una cantidad históricaen las transferencias de dinero desde Estados Unidos: US$19,805 millones. Como Jairo* muchos guatemaltecos en Estados Unidos contribuyeron a esa cifra grande, enorme, casi triunfal, pero bajo circunstancias muy demoledoras desde el punto de vista emocional, físico inclusive espiritual.

Y aunque Jairo reconoce lo difícil que es estar lejos de sus padres, sus hermanos mayores y menores, de sus parientes y de sus amigos, su esfuerzo mensual ha contribuido a que su hogar salga  de la pobreza extrema en las condiciones en que se encontraban hace 18 años, cuando había muchas carencias y precariedades.

En sus sueños de nostalgia extraña su infancia de regresar a Guatemala; caminar por los sembradíos de milpa, frijol, caña de azúcar, y güisquil; también de hacer un recorrido por el área boscosa comunitaria e incluso en su imaginario echarse “un chapuzón” e ir a pescar al río cercano, así como visitar con su abuela materna la laguna Chicoj en San Cristóbal Verapaz. 

Jairo vive en Nueva York desde hace 18 años. Le gustaría regresar a su pueblo natal pero ya formó una familia y sus hijos solo han conocido a sus abuelos por llamadas de Whatsapp

Largo esfuerzo de Jairo en Manhattan

Lejos de los anhelos y recuerdos, la realidad de Jairo es otra: en la jungla de Manhattan, Nueva York, donde trabaja en el sector de construcción y su habilidad en las alturas para el armado de estructuras de hierro de columnas para fundición en los rascacielos, le ha permitido superarse personalmente, y a su vez apoyar económicamente a sus familiares en Guatemala, que fue su misión tras tomar la difícil decisión para migrar; o como él dice “separarse del abrigo de mi papá y mamá siendo jovencito”.

Su deseo ya es implícito de poder regresar en su vida adulta, pero aún tiene bajo su responsabilidad el cuidado de sus dos pequeños hijos ya nacidos en NY, con su esposa no originaria de Guatemala, quien conoce a sus familiares por videollamadas de la aplicación WhatsApp. Integrar las diversas facetas de las cuales se navega por las remesas solo es una; que es la más limpia, la más visible y la más bonita.

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Países dependientes de remesas

El poder dimensionar el ingreso de divisas por remesas familiares durante estos 23 años y gracias a los esfuerzos de los migrantes tiene una variable central: en el análisis tradicional de la economía se habla que las remesas van hacia el consumo, pero al analizar las ransferencias el impacto es al consumo y a la inversión nacional, pero el hecho que un país tenga ingresos del exterior por mano obra es un apoyo para las economías.

En el caso de Guatemala, las remesas se han convertido en ese sostén de la economía y se volvió en una variable central, al igual que en muchos países vecinos cuando se analiza su economía; por ejemplo, en Centroamérica lo que sobresale es un bloque económico dependientes de los envíos que hacen los migrantes, que incluso ya superan la propia capacidad de inversión extranjera directa o inversión local, las exportaciones y se han convertido en países dependientes sobre todo de los denominados del Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, El Salvador y Honduras).

Los países al volverse dependientes en sus economías de las remesas por el apoyo que constantemente brindan los migrantes, ya es una variable clave anormal, y para el caso específico de Guatemala, cuando se hace cualquier análisis sobre el desempeño de la economía se expone. que la economía de Guatemala es resiliente, “pero realmente y en el fondo resiliente son las remesas, las resilientes”.

Remesas en dólares: comparativa de países centroamericanos (2022)

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"Dependes" de las remesas familiares

La economía guatemalteca no es totalmente sustentable, ni moderna, ya que depende de otros factores que en esas remesas se ven: 

  • Depende de la buena voluntad de los países donde están los migrantes.
  • Depende de los niveles de deportaciones o que no se expulsen masivamente.
  • Depende de que puedan endurecerse políticas en las fronteras, que inclusive que a los migrantes puedan ser obligados y utilizados por los carteles como mulas para enviar alijos de drogas, por ejemplo. 
  • Depende de una serie de complejidades que están relacionados sobre el tráfico de personas.

Por otra parte, es que las remesas cuentan con un propio ciclo: una vez crecen y logran un punto máximo, pero luego empiezan a disminuir relativamente, y así sucesivamente, que impactan sobre otros sectores de consumo e inversión en esas mismas curvas.

COMPARATIVA ANUAL

En millones de $US dólares

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Comparativa de la evolución de ingresos de divisas a Guatemala por exportaciones y remesas. Datos Banguat.

Comportamiento en 23 años

Dentro de los hallazgos al analizarel historial de 23 años de remesas familiares migrantes enviadas a guatemala de pueden ver estas cifras:

  • Del 2000 al 2010: Ingreso total US$30 mil 471 millones
  •  Del 2011 al 2020: Ingreso total US$50 mil 757 millones
  •  Del 2021 al 2023: Ingreso total US$51 mil 375 millones

La tendencia nos indica que hay un quiebre observado a partir del 2014 y 2015 ya que de US$5 mil 544 millones y US$6 mil 285 millones “hay un brinco” con un ritmo mayor de crecimiento de los envíos, que también este asociado a los mayores flujos migratorios.

Al igual no es sostenible ya que no está generando un dinamismo para fomentar la actividad productiva, pero como producto bien las remesas pueden financiar proyectos de infraestructura, en que los migrantes pueden invertir para poder generar un ingreso productivo en Guatemala, y que permita generar un desarrollo y puede crear un clima más independiente económicamente.

Lastimosamente Guatemala es un país que va transitando como puede, pero sin ninguna política dedicada de apoyo a fomentar esos aportes de los migrantes, que ahora con la Inteligencia Artificial (IA) podría tener algún impacto en la mano de obra en Estados Unidos, y puede volverse una periferia en la cual se va rebotando como sucede con las remesas.

Para interpretar y dimensionar: En 2012 las remesas familiares tenían una participación del producto interno bruto (PIB) del 9.6% por un monto de US$4 mil 783 millones, pero en 2023 se situaron en 19.6% del PIB por un total de US$19 mil 805 millones. Si la tendencia continuara, en 2024  se podría calcular una participación del 20.3% del PIB con un ingreso proyectado de US$21 mil 900 millones, aunque eso es una incógnita que DEPENDE de muchos factores.

El esfuerzo de los migrantes guatemaltecos en Estados Unidos abarca dos y hasta tres empleos para poder pagar sus gastos, además de enviar remesas a sus familias.

Beneficio ha sido de corto plazo

La población beneficiaria de remesas familiares en Guatemala fue de unos 6 millones y medio de personas, poco más de un tercio de la población. Cerca de un 40% de la población recibe envíos, pero debido al consumo los beneficiarios indirectos pueden llegar a ser hasta 9 millones, es decir, prácticamente la mitad de la población.

Para algunos beneficiarios, las remesas es un complemento de sus ingresos, pero para otros es su único sostén económico, y esta es la forma de como los envíos abastecen al sistema económico tanto formal e informal. Este recurso no se ha utilizado en su potencial desarrollo, sino para sobrevivencia, dado que en Guatemala el salario mínimo real aún es bajo, las familias deben completar sus ingresos por los envíos o por otros mecanismos, para poder alcanzar un sustento familiar y cubrir necesidades en el hogar. 

Esa es la razón del porque muchas familias u hogares, no se encuentran en la línea de pobreza o pobreza extrema, pero ello a su vez contrasta con la concentración de la riqueza. Por eso mismo el crecimiento económico que es apuntalado por las remesas migrantes, no debe ser considerado como un logro de las autoridades de turno, sino más bien se les debe atribuir la falta de inversión, desarrollo y oportunidades para los ciudadanos. 

Solo si las remesas tienen una utilización más inteligente y si los gobiernos generan mejores condiciones de inversión y crecimiento, se podrá hacer más sostenible el efecto del esfuerzo migrante.

A la importancia macroeconómica de las remesas se le debe deducir el costo humano y el impacto social de los movimientos migratorios, la separación de familias, la pérdida de fuerza laboral joven y las políticas de deportación masiva.