Éxitos

7 aprendizajes vitales de Pablo Higueros, migrante y experto financiero

Detrás del éxito del migrante guatemalteco Pablo Higueros hay pasajes difíciles, experiencias, mucho trabajo y fe en Dios. Es experto en seguros, finanzas e impuestos, pero también en ayudar a otros guatemaltecos en Texas.

Pablo Higueros Durini aprendió que las metas requieren siempre de aprendizajes y que los aprendizajes a menudo no son fáciles porque requieren de un cambio personal. Fotografia FB
Pablo Higueros Durini aprendió que las metas requieren siempre de aprendizajes y que los aprendizajes a menudo no son fáciles porque requieren de un cambio personal. Fotografia FB

Aprendizaje 1: El amor es poderoso y sin fronteras

Pablo Higueros Durini migró de Quetzaltenango a Estados Unidos en 1999. Realmente no quería ir, no tenía metas, «estaba peleado con la vida» cuenta. Su mamá había migrado cuando él tenía 3 años y Pablo se crió en casa de su abuelita. Realizó la travesía por México y llegó a la frontera de Texas, en donde fue detenido.

«Yo tenía 17 años, pero ya había crecido y no me creyeron que era menor de edad». Lo llovaron a una centro de detención de adultos donde estuvo casi 3 meses. Al presentarse ante una jueza, esta le pidió comprobar su edad. «Lo único que se me ocurrió fue ¡mi abuelita!»», cuenta Pablo.  Desde el juzgado de Texas la llamaron a Quetzaltenango. Ella contestó.  «Doña Consuelo. ¿Cómo está? Mire, yo soy una juez de migración. Y tengo aquí enfrente a su nieto», le dijeron. Mi abuela se puso a llorar. Señora, solo necesito que me diga la fecha de nacimiento de su nieto. Ah sí, marzo 25 del año de 1982. El amor de mi mamá me llevó a EE.UU. y el amor de mi abuela me dio mi libertad».

SIEMPRE EN EL CORAZÓN Foto familiar de Pablo, a la derecha, en compañía de su querida abuelita Consuelo, con quien vivió parte de su niñez y adolescencia en Quetzaltenango.

Aprendizaje 2: El cambio siempre llega

Pablo es hoy un exitoso asesor de seguros, finanzas e impuestos. Pero la construcción de esta ruta no fue fácil ni corta. Como a tantos migrantes, se le dificultó integrarse a una nueva cultura, a un nuevo idioma.  Finalmente, legalizó su situación migratoria y se integró a una vida laboral.  Conoció a su esposa Angélica con quien hace exitoso equipo en su empresa de asesoría. Sin embargo, antes de 2019 esto no parecía posible.

«En 2017 conocí a un amigo salvadoreño que trabajaba en finanzas. Buscaba socios y nos propuso empezar a trabajar con él, pero yo no quise, ni Ange. Yo tenía un buen trabajo, como operador de un láser en una fábrica de metales. Ganaba bien: hasta US$35 por hora», cuenta. 

«Un domingo tuve un accidente laboral; se me dislocó el hombro al tratar de sostener una plancha de metal. Pensé que podía solo. El diagnóstico fue que quizá no podría seguir laborando en la misma industria. Yo pensé ¡Dios Mío!, que voy a hacer. Me preocupé pensando  como iba a mantener a mi familia.

 

Aprendizaje 3. Dios nunca te abandona

Pablo ya tenía una fe, conocía la palabra de Dios. Pero en aquel momento en el hospital, con un dolor fuertísimo a pesar de los analgésicos, no sabía qué hacer. «Me salí del cuarto, entré al baño. Caí de rodillas y empecé a clamar a Dios. Le dije que tenía miedo porque no sabía cómo iba a poder trabajar para mantener a mi familia». Y en aquel momento, cuenta que sintió un fuerte frío en la espalda.

«Sentí una voz en el cerebro que me decía: Estás sufriendo porque querés. Ahí tienes a Boris, el amigo salvadoreño que te ofreció una oporunidad».  Ahí me calmé, respiré y me dí cuenta que había una opción para seguir adelante.

Pablo luce con orgullo una bandera guatemalteca, junto a su esposa Angélica, quien es de origen mexicano. Esto fue durante una convención de seguros y finanzas en Las Vegas Nevada.

Aprendizaje 4: Siempre hay algo nuevo para aprender y crecer

«Al hablar con Boris me dijo: ¿quieres trabajar conmigo? Me lo tienes que demostrar. Saqué una licenciatura en seguros de vida, esa es la puerta. Tengo mi propia empresa con la cual logré hacer contratos con varias compañías de seguros. Manejamos seguros de vida, seguros médicos, reparaciones de crédito.

Per hubo algo más: la gente venía, recibía asesoría y me contaban: Tengo problemas con mis impuestos. Yo no sabía nada de eso, pero como te digo «soy shute» y me puse a investigar y aprender sobre como asesorar impuestos y la gente empezó a ahorrarse dinero también»

Aprendizaje 5: Tenemos talento pero igual hay que trabajar duro

L«Aquí en Estados Unidos puedes triunfar, pero uno mismo se pone sus limitaciones. Lo más difícil para mí al principio fue creer que yo podía. No tienes que ser suoper inteligente ni reinventar la rueda. Es como armar un rompecabezas de mil piezas: pero si empiezas a conocer el sistema, empiezas a poner las piezas de las esquinas y las de alrededor. Esos lados rectos son el sistema y luego puedes ir armando el resto.

«Al principio mi esposa no estaba muy convencida de entrar al tema de seguros y finanzas. Pero poco a poco, ella también empezó a trabajar en esto. Ahora te puedo decir que yo soy el que habla, el que hace el marketing y ella es la que mantiene todo avanzando y funcionando.  Hoy en día este somos exitosos gracias al esfuerzo de los 2. 

 

Avatar de las redes sociales de Pablo Higueros, un migrante guatemalteco y experto financiero cuyo mayor éxito está en la atención a cada cliente . Su actitud positiva se alimenta a diario de servicio a los demás.

Aprendizaje 6: Ser guatemalteco tiene un gran significado en Estados Unidos

«Aqui en Estados Unidos el guatemalteco tiene mucha oportunidad, porque tiene una buena fama: de ser dedicado, responsable: ser una máquina para trabajar», cuenta Pablo, quien valora los recuerdos, sabores, paisajes que lleva en la memoria y el corazón. 

«Cuando viajo por trabajo y convenciones a la ciudad que voy busco un restaurante guatemalteco. Primero para disfrutar el sabor pero también para conversar. Y para aprender, como los guatemaltecos somos famosos por ser unas máquinas para trabajar. Pero nuestro problema es que nos aislamos, nos metemos en una esquinita. Y eso a veces oculta nuestro potencial. Tenemos que salir, ser seguros, decidirnos… y también pagar impuestos, porque eso es clave a la hora de meterse a tramitar una legalización».

Aprendizaje 7: El servicio a los demás es devolver lo recibido

Pablo Higueros también suele aconsejar, gratuitamente, a familias migrantes hispanas que pueden aplicar a ciertos procesos de residencia o permisos laborales.

«Cuando yo arreglé mi situación legal migratoria aprendí mucho también. Conocí a familias sin papeles, que tenían opciones y que vivían con miedo. La ley en Estados Unidos te da muchas oportunidades, pero la gente no las conoce. Entonces empecé a ayudarles. Siempre les aclaro y les digo yo no soy abogado y por eso lo que doy no es un consejo legal y no cobro. Lo hago como un servicio social.

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