El Vía Crucis es un recorrido de oración por la pasión de Cristo: la representación en vivo busca añadir dramatismo y motivar la reflexión. En Guatemala se efectúan varios. Uno de ellos, fue presentado por jóvenes en el Cerro del Carmen.
Durante la Cuaresma y la Semana Santa en Guatemala, hay más que procesiones y una de las expresiones más conmovedoras de fe se da en los Vía Crucis vivientes o en vivo, una representación de la Pasión de Cristo realizada por fieles que asumen los distintos personajes del relato evangélico.
No es un espectáculo, se trata de un acto de devoción y evangelización en el que la comunidad revive espiritualmente el camino de Jesús hacia el Calvario. En Guatemala son especialmente tradicionales los Vía Crucis en Vivo de Chiantla, Huehuetenango y el de Villa Nueva, efectuados cada Viernes Santo. Pero hay grupos que efectúan tal representación
En el histórico Cerrito del Carmen, jóvenes de diversas pastorales de la Arquidiócesis de Guatemala realizaron el 6 de marzo de 2026 una emotiva representación que reunió a grupos juveniles de varias parroquias. La actividad destacó por su sentido comunitario y por la profunda vivencia espiritual de quienes participaron en cada escena del camino de la cruz.
Una iniciativa que unió a varias parroquias
El proyecto contó con la participación de jóvenes vinculados a diferentes comunidades parroquiales. Roberto Vásquez, periodista, director de teatro y miembro de la Hermandad de Cruzados del Santo Sepulcro del templo La Recolección, explica:
“Para este Vía Crucis viviente, la idea nació del decanato, desde la pastoral del Señor de la Capilla y otros grupos juveniles. El grupo de teatro Nosotros lo Hicimos y pastoral de La Recolección proporcionó vestuario y trajes para los romanos. No teníamos cascos y los adquirimos para tenerlos en existencia. Fue una bonita experiencia espiritual”, comentó.
“Recibimos el apoyo de la iglesia de Candelaria para el espacio de vestuario. Nos prestaron las lanzas. Monseñor Edwin García Arandi está a cargo de la pastoral juvenil y acompañó el recorrido. Fue algo novedoso trabajar con diferentes parroquias; fue muy bonito ver cómo los jóvenes se metieron mucho en sus personajes de la Pasión”, agregó.
Fue impactante para los asistenter ver la entrega del joven que representó a Jesús. “Cuando Jesús iba con la cruz iba tan concentrado que cuando caía temblaba, para levantarse. Sentíamos que no iba a llegar. Los demás grupos quedaron agradecidos y sorprendidos. Y coincidentemente, el nombre de este joven es Jesús Lancerio”, relató Vásquez.
Un acto de devoción y evangelización
El Vía Crucis en vivo forma parte de la espiritualidad popular católica y busca ayudar a los fieles a meditar las catorce estaciones del camino de Jesús hacia la crucifixión. Por esta razón, la representación no se concibe como un espectáculo teatral, sino como una expresión de fe que invita a la oración, la reflexión y el encuentro con el mensaje del Evangelio.
Quienes participan en estas actividades de Cuaresma suelen prepararse con una actitud espiritual que incluye momentos de oración, reflexión bíblica sobre la Pasión de Cristo y formación pastoral para comprender el sentido de cada escena. Los ensayos se realizan procurando mantener un ambiente de respeto y recogimiento, recordando que el objetivo principal es transmitir el mensaje de amor, sacrificio y esperanza que representa la cruz.
En distintas regiones del país existen representaciones que se han convertido en parte importante de la tradición devocional de Semana Santa. Entre las más conocidas se encuentran el Vía Crucis en vivo de Chiantla, Huehuetenango, y el que se realiza cada Viernes Santo en Villa Nueva, ambos con una larga trayectoria de participación comunitaria.
Otros instantes del solemne Vía Crucis viviente en el Cerrito del Carmen, Guatemala. Clic para detalles
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